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Instagram censura a Chloe Cole, la niña "detransicionada" que alerta sobre los peligros de la ideología de género

Esta adolescente ha conmovido al país entero con su historia y su lucha para advertir a padres y niños sobre la tragedia detrás de las cirugías de "reafirmación" de género.

(Captura de Pantalla / Youtube)

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Chloe Cole ha conmovido al país entero con su historia y su lucha para advertir a padres y niños sobre los peligros de la ideología de género y, en especial, de los tratamientos y cirugías de "cambio de género". Ahora ha vuelto a ser noticia porque Instagram decidió censurar su cuenta. Al parecer, la biografía de Chloe no agradó a los administradores de Instagram.

Su biografía decía: "19 - mujer (XX) - ex niña trans - empecé con T y bloqueadores a los 13, doble mastectomía a los 15 - detransicionada a los 16".

Según afirmó Chloe, Instagram calificó su biografía como "violenta". La red social le notificó que su cuenta "no se puede mostrar a los no seguidores" debido a que "la actividad de su cuenta puede no seguir nuestras pautas de recomendaciones". Instagram le notificó además que: "La cuenta y el contenido no aparecerán en lugares como Explorar, Buscar, Usuarios sugeridos, Reels y Recomendaciones de feeds".

Chloe reaccionó a la censura de su cuenta de Instagram con la siguiente frase: "Facebook me notificó que mi biografía de Instagram es demasiado "violenta". ¡Si crees que leerlo es violento, imagínate vivir todo eso!".

Esta adolescente está realizando una labor admirable, ha decidido exponer su tragedia para evitar que otros niños y otras familias sufran su desgracia. Chloe ha testificado ante el Congreso, en donde ha asegurado que la administración de tratamientos y cirugías de cambio de género son "uno de los mayores escándalos médicos" de la historia. También ha demandado a su aseguradora médica por coaccionarla para que se sometiera a tratamiento médico con bloqueadores hormonales y luego a una cirugía en la que mutilaron sus senos.

Chloe ha afirmado en diferentes entrevistas y conmovedores relatos que sufrió problemas de salud mental y que estuvo expuesta desde muy pequeña a información en internet sobre cambios de género. Ahora, después de un largo proceso médico y psiquiátrico, y arrepentida del proceso que vivió, afirma que no necesitaba una cirugía en la que mutilaran su cuerpo, tampoco consumir bloqueadores hormonales teniendo tan solo 13 años, sino que necesitaba "compasión, ser amada, y recibir terapia para ayudarme a resolver mis problemas".

Su historia es aterradora porque muestra la negligencia con la que procedimientos irreversibles se están realizando en los hospitales de Estados Unidos. En su demanda a la aseguradora, Chloe afirma que los médicos le dijeron que su disforia de género nunca desaparecería y aseguraron a sus padres que la niña tenía un alto riesgo de suicidio si no hacía la "transición" a niño. Planteando una dramática dicotomía entre tener una hija "transicionada" o una hija muerta.

Otro asunto que conmueve y alerta es la facilidad con la que estos tratamientos irreversibles y profundamente dañinos son aprobados, Chloe ha afirmado varias veces que bastaron unas cuantas consultas para aprobar una cirugía de extirpación de senos teniendo tan solo 16 años. Todo esto ocurre en un país donde los menores de 21 años no pueden consumir alcohol, pero para el Gobierno y para algunos médicos parece que realizarles cirugías, y tratamientos químicos con consecuencias permanentes, está bien.

El testimonio de Chloe es fundamental para prevenir a los padres y a los niños sobre un asunto del que solo los activistas trans están hablando, para ser más exactos: promoviendo y adoctrinando. Sin embargo, cuando alguien tan valiente como esta chica se atreve a hablar, la misma red social que permite vídeos de personas trans explicando cómo "transicionar", decide censurar su cuenta.

En Instagram se pueden ver miles de vídeos de personas transgénero, incluso niños, promoviendo procesos tan drásticos como la extirpación de senos, también vídeos explicando cómo usar hormonas o bloqueadores, todo eso está al alcance de niños confundidos y en muchos casos con problemas familiares y sin la guianza de padres que los puedan orientar. Sin embargo, redes sociales como Facebook e Instagram están cómodos con tal contenido, mientras bloquean los testimonios de niños como Chloe.

Estados Unidos vive tiempos difíciles, los niños son incluso arrebatados de sus padres si estos se niegan a permitirles asuntos irreversibles como tratamientos de cambio de género. Mientras tanto, las redes sociales promueven abiertamente la ideología de género y tratamientos que, por lo menos en niños, deberían estar absolutamente prohibidos. Los médicos y las aseguradoras aprueban cirugías en menores de edad con una facilidad que debería alarmar a cualquier persona sensata. Por eso, los testimonios de niños y familias que han sido víctimas del activismo transgénero y del negocio del cambio de género, deben ser escuchados por todos los americanos.

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