Voz media US Voz.us

Trump endurece su postura ante Irán y asume que el pacto nuclear es casi imposible debido a los engaños de Teherán

La desconfianza gubernamental se ha visto alimentada por el comportamiento del régimen en el estrecho de Ormuz.

El presidente Donald Trump, durante la cumbre de la OTAN en Ankara el miércoles.

El presidente Donald Trump, durante la cumbre de la OTAN en Ankara el miércoles.Geir Olsen-NTB via AFP.

Andrés Ignacio Henríquez

La posibilidad de resolver la crisis nuclear con Irán por canales pacíficos se desvanece de forma acelerada. De acuerdo con una exclusiva del Wall Street Journal, altos funcionarios de la administración Trump manifestaron este viernes un profundo escepticismo respecto a lograr un acuerdo definitivo que ponga un tope al programa atómico de Teherán.

Esta inusual admisión marca un punto de inflexión en uno de los objetivos medulares de la política exterior de la Casa Blanca, evidenciando que las conversaciones de paz con el régimen teocrático se encuentran al borde del colapso.

La desconfianza gubernamental se ha visto alimentada por el comportamiento del régimen en el estrecho de Ormuz:

"Violan el acuerdo todos los días, mienten, engañan, matan gente", sentenció categóricamente el presidente Donald Trump ante los medios de comunicación. El mandatario advirtió sobre la firmeza de su postura al añadir: "Nunca construirán un arma nuclear bajo nuestro acuerdo, pero no sé si vamos a tener un acuerdo".

Chantaje marítimo y el ultimátum de Washington

El origen del estancamiento radica en el incumplimiento sistemático del pacto de paz interino suscrito en junio. En dicho documento, Irán se comprometió a garantizar el libre tránsito de las embarcaciones comerciales a cambio de alivios financieros temporales.

No obstante, las facciones más radicales del régimen interpretaron el memorando como una validación de su soberanía sobre las aguas internacionales, abriendo fuego contra los cargueros mercantes que se desviaban de las rutas arbitrariamente impuestas por Teherán.

Ante este escenario de hostilidad, la delegación estadounidense ha exigido a Irán la emisión inmediata de una declaración oficial que certifique la apertura incondicional del estrecho de Ormuz y el cese de los ataques contra la flota civil.

Un alto funcionario sugirió que, de no producirse este compromiso formal de manera inminente, el régimen enfrentará graves consecuencias.

Si bien la diplomacia iraní intentó matizar los incidentes recientes catalogándolos como un "error" interno, el equipo de seguridad nacional norteamericano argumenta que si Teherán es incapaz de respetar un acuerdo de navegación básico, no existe base real para negociar un tratado atómico mucho más complejo.

Asfixia económica y la opción de la fuerza

Como respuesta directa a las provocaciones, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos reactivó de forma fulminante las sanciones económicas que permitían a la nación persa comercializar crudo en los mercados internacionales y repatriar ingresos denominados en dólares.

Adicionalmente, las autoridades financieras anunciaron nuevas penalizaciones contra el prominente magnate iraní Ali Ansari y el conglomerado de corporaciones vinculadas a sus operaciones.

La parálisis de la mesa de negociación reabre el debate sobre un nuevo giro estratégico por parte de la Casa Blanca. Los portavoces del gobierno enfatizaron que los Estados Unidos disponen de opciones militares de bajo costo para bloquear de manera permanente el acceso del régimen a sus reservas subterráneas de uranio enriquecido.

La inteligencia norteamericana mantiene como condición inquebrantable para cualquier firma que Irán entregue el control total de su uranio altamente enriquecido a la custodia de Washington.

RECOMENDACIONES

tracking