Liaowang-1: el nuevo barco espía de China
El buque “desplaza más de 30.000 toneladas, casi un 50% más que los buques de la clase Yuan Wang, como el Yuan Wang 7, que pesan alrededor de 21.000 toneladas”.

Liaowang-1
El reporte sobre la reciente puesta en servicio del Liaowang-1, el buque de seguimiento espacial más moderno y sofisticado de la Armada china, representa un cambio significativo en las capacidades estratégicas de China.
El medio especializado Army Recognition informó sobre el despliegue del Liaowang-1, destacando su capacidad para monitorear satélites militares estadounidenses y lanzamientos de misiles. El artículo señala que este buque marca un avance importante en la proyección del poder naval y la capacidad de vigilancia espacial de China.
“El Liaowang-1 es el buque de rastreo espacial oceánico más reciente de China, equipado con grandes antenas de radar para monitorear satélites, cohetes y pruebas de misiles. Con alcance global desde aguas internacionales, se fortalece la capacidad de China para rastrear activos espaciales militares estadounidenses y se amplían sus capacidades de vigilancia estratégica en el mar”, detalló el medio de comunicación.
De acuerdo con la información, el Liaowang-1 “desplaza más de 30.000 toneladas, casi un 50% más que los buques de la clase Yuan Wang, como el Yuan Wang 7, que pesan alrededor de 21.000 toneladas”.
A pesar de que las autoridades estadounidenses aún no se han referido al despliegue, los expertos señalan que “el despliegue del Liaowang-1 no es solo un hito tecnológico, sino una jugada estratégica en la creciente competencia por el control del espacio y la alta mar. Con ello, China ha dejado clara su intención: ser una potencia marítima no solo en la superficie y bajo el mar, sino también en las profundidades”.
Grey Dynamics, una firma de inteligencia y análisis estratégico, también explicó que la embarcación se integra dentro de la estrategia marítima más amplia de China para extender su influencia a nivel global y coordinar sus capacidades navales con activos espaciales en el ámbito de la defensa.
“La estrategia marítima actual de China está cambiando de su anterior enfoque costero a una postura más asertiva. Esto permite a la Armada Popular China operar más lejos de sus aguas territoriales para defender sus intereses globales, el acceso a recursos y los mercados extranjeros. Pekín busca construir una armada de alta mar para operar lejos de sus fronteras y obtener ventajas económicas y geopolíticas”, detalló.