Dinamarca apuesta por un modelo de jubilación a los 70 años y adelanta al resto de Europa
El país sigue la tendencia europea y envejece progresivamente cada año, lo que pone en peligro su sistema de seguridad social.

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen
El Parlamento danés aprobó esta semana una reforma que retrasa oficialmente la edad de jubilación hasta los 70 años. La medida ha sido presentada como una respuesta necesaria al envejecimiento demográfico del país y a la creciente presión sobre las cuentas públicas.
La ley, iniciativa del Gobierno moderado de izquierda y respaldada por buena parte de la oposición conservadora, modifica el marco anterior que permitía retirarse a los 67. La nueva legislación entrará en vigor completamente en 2040.
“Necesitamos que los daneses trabajen más tiempo. No por ideología, sino por sostenibilidad del sistema”, declaró el ministro de Finanzas, Nicolai Wammen, tras la votación parlamentaria.
La medida ha sido recibida con protestas en Copenhague y otras ciudades del país, donde sindicatos y asociaciones de trabajadores denuncian un “castigo” para quienes desarrollan trabajos físicos y envejecen con menos salud. Los manifestantes alegan que la reforma no contempla excepciones para profesiones especialmente exigentes, como operarios, transportistas o personal de limpieza.
Europa envejece y se tensiona su sistema social
En Alemania, el objetivo es alcanzar los 67, mientras que en Italia y España el umbral ya se sitúa entre los 66 y 67, dependiendo de las cotizaciones.
La tendencia es clara: los sistemas públicos europeos están bajo presión, y alargar la vida laboral empieza a ser la respuesta común, aunque no la más popular.
Los defensores del plan argumentan que Dinamarca, con una de las esperanzas de vida más altas del mundo, debe adaptar su sistema de pensiones al nuevo equilibrio poblacional. En 2024, más del 20 % de los daneses supera los 65 años, y el país enfrenta una caída sostenida de la natalidad.
El Gobierno asegura que se mantendrán mecanismos de jubilación anticipada para casos de incapacidad, pero los requisitos serán más estrictos que hasta ahora. A quienes no puedan trabajar hasta los 70, se les ofrecerán “alternativas asistidas”, aún no detalladas.
En Estados Unidos, la medida ha despertado atención. Algunos medios estadounidenses la interpretan como un anticipo de lo que otros países desarrollados podrían tener que asumir en la próxima década.
“La idea de retirarse a los 65 podría estar viviendo sus últimos años”, tituló esta semana un medio financiero neoyorquino.
Dinamarca se convierte así en uno de los primeros países del mundo en fijar los 70 como referencia oficial para la jubilación. Una decisión pragmática para unos, pero difícil de digerir para otros.