Voz media US Voz.us

Bad Bunny divide a la derecha estadounidense con su show de medio tiempo: "No todo en la vida tiene por qué arruinarse con la política"

El cantante boricua —que había generado polémica previamente por sus declaraciones contra el ICE— firmó una performance íntegramente en español que provocó debate, elogios y cuestionamientos.

Lady Gaga y el cantante puertorriqueño Bad Bunny durante el show de medio tiempo

Lady Gaga y el cantante puertorriqueño Bad Bunny durante el show de medio tiempoAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Tras una ola de fuertes críticas por parte del ecosistema conservador estadounidense —especialmente después de un duro cuestionamiento del presidente Donald Trumpel show de medio tiempo de Bad Bunny terminó dividiendo a la derecha del país. Múltiples comentaristas, activistas e influencers conservadores salieron en defensa del espectáculo o, en su defecto, cuestionaron la reacción furiosa de cierto sector MAGA ante una presentación íntegramente en español.

La actuación del artista puertorriqueño, que combinó una puesta en escena de alto impacto con referencias culturales latinas, se convirtió rápidamente en un nuevo frente de la batalla cultural estadounidense. Una de las voces más contundentes fue la de Meghan McCain, quien escribió: “Lo siento, pero de verdad cuestiono tu nivel de gusto si no disfrutaste el show de medio tiempo de Bad Bunny. Y no todo en la vida tiene que arruinarse con la política”.

En la misma línea, la estratega republicana Brittany Martínez —directora ejecutiva de Principles First— rechazó las críticas sobre la supuesta falta de “americanidad” del espectáculo: “Mis dos mayores conclusiones del show de medio tiempo de Bad Bunny: dijo Dios bendiga a Estados Unidos, y cuando salieron todas las banderas, la primera fue la bandera de los Estados Unidos. Así que a todos los payasos que dicen que esto no es lo suficientemente estadounidense: ahórrenme la falsa indignación y preocúpense por las cosas realmente importantes”.

En la misma línea, el comentarista conservador Vish Burra minimizó la polémica: “La histeria por el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl es infundada. Bad Bunny hace temazos. ‘Titi Me Preguntó’ es una de mis canciones favoritas. Al neoyorquino que hay en mí le encanta bailar su música. Fue un buen show de medio tiempo con mínima controversia”.

Desde Florida, Christina Pushaw, activista y miembro del equipo del gobernador Ron DeSantis, apuntó contra lo que considera un doble estándar cultural: “No entiendo a la gente que busca traducciones de letras explícitas de Bad Bunny para enojarse por eso, pero no tiene ningún problema con Nicki Minaj, cuyas canciones son igual de explícitas… en inglés”.

El analista de PragerU Xaviaer DuRousseau ofreció una lectura similar desde una postura abiertamente conservadora: “Soy pro-ICE y MAGA y estaba nervioso por el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl. Debo decir que respeté su actuación. En lugar de enfocarse en la inmigración, destacó la cultura hispana/latina y cómo es parte de la cultura ESTADOUNIDENSE. Si es pro-Estados Unidos, estoy a favor”.

Incluso, para sorpresa de muchos, figuras polémicas y con posturas nacionalista identitarias coincidieron en valorar el espectáculo del artista puertorriqueño. Nick Fuentes fue breve: “Me gustó el show de medio tiempo, me pareció divertido”. El influencer Jake Paul, que inicialmente había llamado a boicotear la presentación, publicó después un mensaje extraño y desconcertante: “Chicos, amo a Bad Bunny, no sé qué pasó en mi Twitter anoche”.

También hubo varias reacciones desde perfiles conservadores, pero no ligados a la política. Luis Medina, veterano de la Marina estadounidense, escribió en un post viral: “Sin propaganda gay / Sin propaganda izquierdista / Saca una bandera estadounidense / Promueve el matrimonio tradicional entre un hombre y una mujer / Salió mejor de lo que esperaba”.

Fuera de EEUU, el periodista británico Piers Morgan discrepó públicamente con el presidente Donald Trump: “No podría estar más en desacuerdo, señor presidente. Me encantó absolutamente el show de medio tiempo de Bad Bunny. Increíble teatro/coreografía (¿la mejor en la historia del Super Bowl?), gran energía, una actuación superbamente segura y un mensaje unificador muy bienvenido. Ah, y el español es el primer idioma de más de 50 millones de estadounidenses”.

Por su parte, la cantante y comentarista política Alexis Wilkins destacó el impacto comunicacional del show: “Impupular: los republicanos necesitan unirse y lograr una mejor comunicación porque esta marca es fantástica y permite que todos los demócratas se alineen detrás de ella. Además, es súper estética”. Mientras, Caroline Sunshine, quien trabajó en la Casa Blanca durante la primera Administración Trump, observó un ángulo distinto del debate cultural: “Postura impopular pero interesante: este año solo hubo un show de medio tiempo del Super Bowl que destacó la institución del matrimonio. Y no fue el show de medio tiempo de Turning Point”.

Aunque en un primer momento las reacciones conservadoras al show de medio tiempo fueron marcadamente críticas, la presentación de Bad Bunny terminó dejando al descubierto ciertas grietas dentro de la derecha estadounidense respecto a cómo interpretar los grandes eventos culturales en el país. El boricua —que había generado polémica previamente por sus declaraciones contra el ICE— firmó una performance íntegramente en español que provocó debate, elogios y cuestionamientos, consolidándose además como uno de los artistas más influyentes del momento y evidenciando el creciente peso de la cultura hispana en la conversación pública estadounidense.

tracking