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Bad Bunny sacude el Super Bowl y genera duras críticas tras una actuación íntegra de salsa y reguetón en español

Si bien el boricua recibió elogios del público hispano, en EEUU su performance, íntegramente en español, generó críticas en el ecosistema conservador, incluyendo el presidente Donald Trump.

Bad Bunny se presenta durante el espectáculo de medio tiempo de Apple Music del Super Bowl LX

Bad Bunny se presenta durante el espectáculo de medio tiempo de Apple Music del Super Bowl LXAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

El cantante puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny, había sido desafiante días atrás por las redadas del ICE en EEUU, sugiriendo un show de medio tiempo disruptivo y polémico. Sin embargo, en lugar de un canto de protesta, el gran protagonista artístico del Super Bowl este domingo en Santa Clara, California, decidió presentar una fiesta hispana que mezcló salsa y reguetón en un show completamente en español que habló de “unidad”, “amor” e incluso incluyó una bendición para los Estados Unidos de América.

Sin embargo, la actuación, seguida por más de 120 millones de espectadores, no solo encendió al público del Levi’s Stadium, sino que también desató un intenso debate político y cultural en Estados Unidos.

Una fiesta latina

El artista puertorriqueño abrió su presentación con su famoso hit “Tití me preguntó”, transformando el escenario en una puesta de estética caribeña, con referencias visuales a plantaciones de caña, puestos de comida latina y referencias culturales hispanas clásicas como un niño durmiendo en dos sillas. Vestido de blanco y con su apellido, Ocasio, en la espalda, encadenó éxitos como “Yo perreo sola” y “Voy a llevarte pa PR”, mientras celebridades como Cardi B, Jessica Alba y Pedro Pascal bailaban desde la ya característica “casita” de su gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS.

La actuación de Bad Bunny confirma que el boricua está en el punto más alto de su carrera. Antes del show, Benito Martínez Ocasio venía de ganar el Grammy al Álbum del Año —un hito para una producción completamente en español— y de consolidarse como uno de los artistas más escuchados del mundo en plataformas digitales.

El show, además, incluyó apariciones especiales. Lady Gaga interpretó “Die with a Smile” en una versión adaptada al ritmo de salsa, mientras Ricky Martin cantó un fragmento de “Lo que le pasó a Hawaii”, una pieza con cierta carga política. “No, no suelte’ la bandera ni olvide’ el lelolai”, dijo el cantante ante la ovación del estadio y la aparición de banderas de Puerto Rico.

A pesar de que Bad Bunny dijo “Dios bendiga a los Estados Unidos” e incluyó la bandera estadounidense en el show en un momento central, la apuesta por un espectáculo totalmente en español generó reacciones encontradas. Para muchos hispanos fue un momento de reivindicación cultural en un momento políticamente sensible para muchos inmigrantes; para otros, en cambio, resultó una decisión polémica, pues significó ir, en parte, contra la lengua nacional de EEUU y contra los valores clásicos del Super Bowl, en el deporte estadounidense por excelencia.

La parada en el Super Bowl también supuso una pausa en la gira internacional del artista, que no contempla fechas en Estados Unidos por temor a que sus conciertos puedan convertirse en blanco de operativos migratorios del ICE, en medio del endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump. 

Lejos de evitar el terreno político, el cantante lanzó recientemente uno de sus mensajes más directos al recibir uno de sus premios Grammy: “No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses”, dijo en referencia a la comunidad latina.

La reacción de Trump y el mundo conservador

El presidente Donald Trump fue uno de los críticos más duros del espectáculo. En un mensaje público en la red social Truth espetó:

“El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene ningún sentido, es un insulto a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad o excelencia. Nadie entiende una palabra de lo que este tipo está diciendo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que están mirando desde todo Estados Unidos y el mundo. Este ‘show’ es simplemente una ‘bofetada en la cara’ para nuestro país”.

La crítica del presidente Trump fue rápidamente amplificada por figuras influyentes del ecosistema conservador. El comentarista Benny Johnson escribió: “El show de medio tiempo de Bad Bunny fue la peor actuación de entretenimiento en la historia del Super Bowl… No hay canciones que siquiera puedas cantar —porque ninguna estaba en nuestro idioma.”

El influencer Jake Paul, horas antes del espectáculo, llamó directamente al boicot: “Apaguen intencionalmente el show de medio tiempo… Unámonos y demostremos a las grandes corporaciones que no pueden simplemente hacer lo que quieran sin consecuencias”.

En la misma línea, el activista Robby Starbuck sostuvo: “Tener a Bad Bunny haciendo el show de medio tiempo del Super Bowl COMPLETAMENTE en español, en Estados Unidos, es como tocar el himno nacional en chino en la Serie Mundial… La NFL faltó el respeto a los fanáticos y al país”.

Sin embargo, no todos los conservadores ni el público estadounidense general condenaron el show de Bad Bunny.

“Mis dos mayores conclusiones del show de medio tiempo de Bad Bunny: dijo Dios bendiga a Estados Unidos, y cuando salieron todas las banderas, la primera fue la bandera de los Estados Unidos. Así que a todos los payasos que dicen que esto no es lo suficientemente estadounidense: ahórrenme la falsa indignación y preocúpense por las cosas realmente importantes”, dijo la estratega republicana Brittany Martínez, directora ejecutiva de Principles First. 

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