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'Civiles asesinados, niñas violadas y hogares saqueados': la persecución de los cristianos en enero de 2024

El acoso musulmán a los cristianos está en auge. Aunque no todo creyente del islam, ni siquiera la mayoría, lo protagoniza, dicho hostigamiento no es aleatorio sino sistemático y no tiene barreras idiomáticas, étnicas ni geográficas.

Imagen de archivo de unas velas blancas

(Cordon Press)

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Los siguientes se encuentran entre los abusos y asesinatos infligidos por musulmanes a cristianos durante el mes de enero de 2024.

Masacre de cristianos

Nigeria: a continuación figuran algunos titulares de enero sobre el actual genocidio yihadista de cristianos en la nación africana:

  • 8 de enero: Terroristas masacran a 41 cristianos en el estado de Kaduna, Nigeria
  • 24 de enero: Al menos 31 cristianos son masacrados en Nigeria central
  • 11 de enero: Extremistas islámicos matan a 15 cristianos en el noreste de Nigeria
  • 5 de enero: Terroristas de Boko Haram atacan a la comunidad de Yobe, matan a un pastor y a otras 13 personas, queman una iglesia, casas y automóviles
  • 16 de enero: Terroristas matan a 10 cristianos en Nigeria central
  • 25 de enero: Terroristas matan a cinco cristianos en Nigeria central
  • 18 de enero: Pastor y otros tres cristianos secuestrados en Nigeria central
  • 9 de enero: Los cristianos siguen cautivos en Nigeria a pesar del pago del rescate

Turquía: el domingo 28 de enero, dos hombres enmascarados entraron a la Iglesia de Santa María en Estambul y abrieron fuego, convirtiendo una misa católica en una escena horrorífica. Un hombre murió y otro resultó herido. Las cámaras de vigilancia mostraron al resto de los aproximadamente 40 feligreses huyendo presas del pánico. Los dos asesinos, musulmanes, ciudadanos de Tayikistán y Rusia, fueron localizados y arrestados.

Esa misma noche, el Estado Islámico reivindicó el ataque. Fue en respuesta, dijeron, al llamado de su líder a matar judíos y cristianos en todas partes. Los yihadistas habían "atacado una reunión de cristianos incrédulos durante su ceremonia politeísta". Otros ataques en Turquía reivindicados por el Estado Islámico incluyen un tiroteo en un club nocturno de Estambul en 2017 que mató a 39 personas y un ataque con bomba en Ankara en 2015 que mató a 109. En cuanto a la única muerte en este tiroteo en la iglesia, uno informe decía:

"El tío del fallecido dijo a los medios locales que la víctima tenía 52 años y estaba a punto de convertirse al cristianismo, pero aún no estaba bautizado. Otro familiar dijo que era un enfermo mental e insistió en que no era el objetivo del ataque".

Sudán: militantes de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han estado atacando y matando cristianos. El 1 de enero, golpearon brutalmente a uno que luego murió a causa de sus heridas. El 20 de enero, mataron a tiros a otro después de irrumpir en su casa, según un testigo. El 22 de enero golpearon a uno más hasta dejarlo inconsciente.

Un informe añade:

"Las organizaciones de derechos humanos y los residentes de la zona informan que las RSF han matado a civiles, violado a mujeres y niñas y saqueado casas y tiendas desde que tomaron el control del estado en diciembre".

"Hay musulmanes radicales en las RSF", confirmó un pastor. "Conocí a algunos de ellos en Jartum y Medani, quienes me acosaron gravemente cuando supieron que yo era pastor".

Pakistán: violación, asesinato, conversión forzada y abuso generalizado

Un musulmán intentó violar a una mujer cristiana embarazada, provocando que perdiera al niño por nacer. Según el informe del 16 de enero, Rakhil, de 25 años, estaba embarazada de ocho meses cuando su compañero de trabajo musulmán invadió su casa -contigua al horno donde trabajaban-. Allí la golpeó salvajemente e intentó violarla delante de sus tres hijos pequeños. Según su marido, Nadeem:

"Rakhil rogó y suplicó a Chand que la dejara diciéndole repetidamente que la perdonara a ella y a su hijo por nacer, pero él no escuchó... Estaba trabajando en el horno cuando escuché los gritos de mi esposa y mis hijos. Corrí hacia mis habitaciones, donde vi a Chand golpeando y pateando a Rakhil, que yacía en el suelo sangrando profusamente".

Intentó apoderarse del presunto violador, pero escapó:

"Mi preocupación inmediata fue por Rakhil, que estaba en muy malas condiciones. La llevé a un hospital gubernamental cercano con la ayuda de algunos compañeros de trabajo, donde nos dijeron que el bebé había muerto a causa del tortuoso ataque".

El informe añade:

"Los médicos realizaron una cesárea de emergencia a Rakhil para extraer el cuerpo del bebé", dijo Nadeem entre lágrimas y añadió que fue entonces cuando se dio cuenta de que habrían sido bendecidos con un segundo hijo.

Cuando Nadeem fue a presentar una denuncia, la policía pidió un certificado médico del hospital, "sin embargo, cuando presentamos el certificado, la policía se negó a registrar el caso, diciendo que el certificado no había sido firmado por el médico en cuestión". Cuando Nadeem volvió al hospital, el médico todavía se negaba a firmar el documento:

"Más tarde supe que tanto la policía como el médico habían sido influidos por el propietario musulmán del horno de ladrillos, Chaudhry Abdul Rehman. El acusado, Chand, es un hombre de confianza de Rehman, y es debido a su influencia que la policía es reacia a presentar un caso contra Chand... El dueño del horno también me está presionando para que me reconcilie con Chand y también me ofreció dinero, pero he decidido no rendirme hasta obtener justicia para mi esposa y nuestros niños asesinados."

El activista de derechos humanos Napolean Qayyum dijo:

"El hijo no nacido de la pobre pareja fue asesinado. El informe médico certifica que la mujer fue brutalmente torturada, lo que provocó la muerte del bebé, pero la policía sigue negándose a registrar un FIR [First Information Report o primer reporte] ".

Qayyum añadió que había presentado una denuncia ante la oficina del Inspector General de Policía de Punjab, "pero no ha habido avances al respecto".

Más temprano, en Nochebuena, Aqsa Riaz, una joven cristiana epiléptica de 17 años, desapareció de su casa. Ella había estado cuidando a su madre enferma, Asiya Bibi, mientras su padre y sus hermanos iban a la misa de medianoche. Alrededor de las 11:30 pm, Bibi se dio cuenta de que no encontraba a su hija por ningún lado y salió corriendo a buscarla:

"Salí apresuradamente de mi cama, escaneando tanto el baño como la sala de estar. Mi corazón parecía apretarse en mi pecho. Corrí frenéticamente a la calle, buscándola fervientemente en las inmediaciones. Las lágrimas corrían por mi rostro mientras gritaba su nombre en voz alta, pero no la encontraba por ningún lado".

Cuando la familia regresó de la iglesia, ellos también recorrieron la región en busca de la niña desaparecida. También fueron a denunciar la desaparición a la policía, pero como los padres no tenían el certificado de nacimiento de Aqsa para verificar su edad, la policía se negó a ayudar. Más bien, con "pura indiferencia y falta de profesionalismo", le ordenaron a su padre que buscara por su cuenta.

"La gente celebraba la Navidad", recuerda el padre, "pero había un ambiente triste en nuestra casa. "Pasamos todo el día buscando incansablemente a nuestra hija". Un día después, la Policía comenzó a actuar, no sin antes recibir el certificado de nacimiento de la niña. "A pesar de esto", señala un informe, "la respuesta tardía de la Policía probablemente contribuyó al trágico resultado". El padre continuó:

"Durante una semana entera, nos esforzamos incansablemente por encontrar a Aqsa. Hice todo lo que estaba a mi alcance. Creé carteles y los distribuí en paradas de autobús destacadas. Incluso envié a algunos de mis familiares a Lahore".

El 31 de diciembre, el cuerpo sin vida de Aqsa fue encontrado en un campo cercano. Abrumado por el dolor, su padre describió la experiencia:

"No podía imaginar que mi pequeña princesa yaciera en una condición tan espantosa. La mitad inferior de su cuerpo estaba sumergida en el agua de riego de la granja, mientras que el resto de su cuerpo yacía en el camino secundario... Grité angustiado. Rápidamente la llevamos a casa y avisamos a las autoridades".

Aunque se realizó una autopsia, "la causa de su muerte sigue siendo incierta", dice el informe. Esta tragedia no es nueva para Pakistán. Como se documenta aquí, muchos niños y niñas cristianos han sido secuestrados de manera similar y luego encontrados violados y asesinados.

En otro incidente, el 27 de enero, un hombre musulmán atacó a dos mujeres cristianas con un hacha y trató de violar a una de ellas cuando iban a su campo a hacer sus necesidades (una actividad normal en la región que ciertamente no habría justificado una respuesta tan extrema si las mujeres hubieran sido musulmanas). Cuando una, Rukhsana, intentó resistir el intento de violación de Abdul Rauf, él la golpeó repetidamente con el mango de su hacha. Más tarde el marido de Rukhsana fue a presentar una denuncia a la Policía, que necesitó tres días y la presión de un político cristiano para por fin actuar. Aun así, registraron la agresión bajo cargos menores que ponen a disposición la libertad bajo fianza. Al analizar este caso, Tahir Naveed Chaudhry, un abogado y líder político cristiano local, dijo:

"Esta acción penal debería haber invocado los artículos 377 [intento de violación] y 511 del Código Penal de Pakistán, que no admiten fianza. El acusado también ha influido en los informes médico-legales, que restan importancia a las lesiones de las dos mujeres".

Después de más presión, la Policía aceptó incluir los cargos más graves. Aun así, Katherine Sapna, una activista involucrada en el caso, dijo: "Hasta ahora ha logrado evitar el arresto, pero esperamos que después de la intervención del SP, la Policía local deje de ayudar al acusado y garantice justicia y protección a la familia cristiana".

El 28 de enero, los musulmanes secuestraron a dos hermanos cristianos, Azam y Nadeem, los llevaron a una casa musulmana, los golpearon y torturaron hasta que los hermanos aceptaron convertirse al islam. Un conocido jeque presidió la ceremonia. Según Adil Ghauri, presidente del Movement for Christian Awakening (Movimiento por el Despertar Cristiano):

"Los agresores acusaron a Azam de patrocinar 'malas acciones' en la zona y comenzaron a golpearlo con barras de hierro... Luego, el acusado obligó a los dos cristianos a recitar el Kalima [una proclamación de conversión al islam] si querían salvar sus vidas, amenazándolos con matarlos si se negaban. Los hermanos torturados no tuvieron más remedio que rendirse a esta exigencia".

Los musulmanes también grabaron una declaración de los hermanos, haciéndoles decir que se convirtieron al islam por su propia "libre voluntad". Antes de liberarlos, los musulmanes advirtieron a los nuevos conversos que no acudieran a la policía. Adil continúa:

"Después de mucha persuasión logramos convencer a la familia para que presentara una denuncia, ya que guardar silencio sólo habría alentado a los perpetradores a atacar a más cristianos que viven en el pueblo... Esta no es la primera vez que los cristianos han sido atacados en esa zona... No sólo niñas menores de edad, sino que también jóvenes están siendo atacados por elementos islamistas. Estos incidentes reivindican nuestro pedido de criminalizar las conversiones religiosas forzadas en Pakistán".

De manera similar, según un informe separado del 6 de enero:

"Un pastor fue secuestrado a punta de pistola... Los secuestradores lo subieron a una motocicleta y luego lo llevaron a un lugar desconocido. Bajo presión, lo obligaron a hacer una confesión en un grupo de adoración de WhatsApp, donde se implicó falsamente en una aventura. Desde entonces se ha verificado que esta información es falsa. Tras recibir un rescate, los perpetradores liberaron al pastor; sin embargo, no le devolvieron el teléfono móvil ni la moto".

Después de la tortura, el pastor Amir dijo:

"Uno de los cuatro secuestradores llevó hasta donde estaba cautivo a una mujer que parecía ser su cómplice. Mientras tanto, otro agresor me apuntó con un arma, indicándome que confesara falsamente que no me habían agredido y que yo había ido voluntariamente para encontrarme con la mujer. No tuve más opción que incriminarme por temor real por mi vida."

Edward Masih, funcionario de campo de la British Asian Christian Association (Asociación Cristiana Asiática Británica), dijo:

"Este acto reprensible es nada menos que un asalto atroz, donde los perpetradores han tratado de degradar a un pastor en su intento de evadir la responsabilidad. Dado que las fuerzas del orden carecen de pistas sobre los secuestradores, una sensación de miedo se cierne sobre muchos dentro de la comunidad cristiana, ya que les preocupa ser el siguiente objetivo".

Aunque fue absuelta, una falsa acusación de blasfemia sigue persiguiendo a Musarrat Bibi, una viuda cristiana de 45 años, como explicó en una entrevista el 12 de enero:

"[Sigo recibiendo] amenazas de desconocidos que dicen que, aunque el tribunal me haya liberado de la cárcel, seguía siendo culpable de blasfemia y no me perdonarían la vida. No tuve otra opción que huir del pueblo con mi hija. Han pasado casi siete meses desde que comenzamos a huir, cambiando constantemente nuestras ubicaciones para evitar ser rastreadas".

Según otro informe del 12 de enero,

"Los cristianos en Pakistán son a menudo relegados a los trabajos más indeseables, donde son regularmente degradados y abusados".
"Los trabajadores cristianos tienen recursos limitados contra la continua discriminación del Gobierno contra ellos. Como los trabajadores en estos campos son considerados la clase más baja de ciudadanos, tienen pocas esperanzas de alcanzar algo más alto en la sociedad".
"Después de la violencia de las turbas en Jaranwala el verano pasado [cuando miles de musulmanes se amotinaron, quemaron docenas de iglesias y desplazaron a miles de cristianos por una falsa acusación de blasfemia], la difícil situación de los cristianos en trabajos de gestión de residuos se volvió aún peor. Durante los últimos dos o tres meses del año, sus cheques de pago fueron retenidos durante la temporada navideña. Esta no es la primera vez que experimentan este tipo de maltrato y retraso durante las vacaciones, pero este año los retrasos fueron más largos de lo normal, lo que provocó que muchas familias pidieran préstamos para pagar sus cuentas".
"Los activistas de derechos humanos del país se han involucrado, sin mucho éxito".

Ataques musulmanes a iglesias cristianas

Nigeria: según un informe del 30 de enero, "los recientes ataques de extremistas musulmanes en una zona del centro de Nigeria provocaron decenas de muertes y el cierre de 10 iglesias bautistas, incluida una que ahora se utiliza como mezquita". Al hablar de la matanza y el caos que se produjo, un líder cristiano dijo:

"Lo triste es que no teníamos un lugar para enterrar los cadáveres de los miembros de nuestra iglesia muertos en el ataque de Kantoma, por lo que fueron arrojados en un pozo minero".

Sudán: el 12 de enero, una iglesia presbiteriana que alberga a unos 1.500 fieles, incluidos muchos refugiados cristianos que huyeron de la guerra civil en Jartum, fue incendiada, por segunda vez en dos semanas, por hombres armados. En el incendio se consumieron Biblias, himnarios, documentos importantes y sillas. En respuesta, el Sínodo Evangélico Presbiteriano de Sudán emitió una declaración:

"Nosotros, el Sínodo Evangélico Presbiteriano de Sudán, condenamos este crimen contra los cristianos y denunciamos el incendio y la profanación de lugares de culto. Expresamos nuestro profundo rechazo y preocupación por los repetidos incidentes de desprecio hacia el cristianismo en Sudán y la propagación de discursos del odio".

El sínodo expresó más preocupaciones:

"Los extremistas islámicos o los extremistas dentro de las Fuerzas de Apoyo Rápido pueden haber estado detrás del incidente... Estos incidentes crean tensión adicional para los cristianos en esta área y traen recuerdos dolorosos de la persecución que han enfrentado durante 30 años bajo el expresidente Omar Al- Bashir. La continua violencia ha aumentado el desplazamiento forzado de los cristianos y ha provocado su aislamiento en zonas remotas controladas por aquellos que son conocidos por sus ataques violentos contra los cristianos".

Francia : El 17 de enero, un musulmán de Pakistán derribó la puerta de la iglesia de San José en París y abusó del sacerdote, como había hecho en múltiples ocasiones antes. La policía finalmente arrestó al hombre y, al decidir que no estaba en sus facultades adecuadas, envió al atacante a un pabellón psiquiátrico.

Por otra parte, el 18 de enero, un incendio dañó gravemente una iglesia en Marsella. Después de afirmar que el incendio destruyó primero un pesebre (muchos de los cuales fueron atacados, incendiados y decapitados durante la Navidad de 2023 en todas las regiones de Europa occidental con grandes poblaciones de inmigrantes), el informe agrega:

"El sacerdote y los feligreses están conmocionados y esperan que los vecinos se movilicen para participar en la renovación de la iglesia en los próximos días".

Líbano: dos iglesias fueron atacadas y destrozadas en dos incidentes separados. En primer lugar, el 20 de enero, la iglesia Notre-Dame de Doueir en Fidar (Jbeil) fue asaltada:

"Los individuos entraron por una ventana, esparcieron objetos por las dependencias de la iglesia y dañaron la oficina del sacerdote".

Luego, el 23 de enero, la iglesia de Nuestra Señora del Socorro en Monte Líbano fue objeto de vandalismo, con "sus ventanas rotas y su interior puesto del revés". Durante la temporada navideña del mes anterior, se quemaron dos árboles de Navidad.

Reino Unido: el 24 de enero, un adolescente de 17 años, "cuyo nombre no puede ser identificado por razones legales", se declaró culpable de haber incendiado la iglesia de San Pedro en Portland, en Dorset, Inglaterra (el mismo puerto que alberga al Bibby Stockholm, una barcaza que sirve de hotel a cientos de inmigrantes).

Sicilia: vándalos provocaron un incendio frente a una iglesia en Messina, que causó importantes daños al edificio. "Consideramos que ciertos comportamientos son absurdos y de incivilidad indecorosa", fue la respuesta de un funcionario local. Añadió que se trata de "un acto más de decadencia que esta ciudad ya no quiere tolerar". Según el informe, el incendio de la parroquia "no es el primer acto de este tipo que se produce, y ahora muchos esperan la creación de un sistema de videovigilancia". Sicilia, además, registró un "número récord de llegadas de inmigrantes en barco" en 2023.

Italia: el 30 de enero, unos vándalos irrumpieron en la iglesia de Santa María del Carmen en Lecce, profanaron la Eucaristía guardada en el tabernáculo, derribaron mobiliario sagrado, destrozaron una puerta manchada de vidrio y robaron de la iglesia el dinero de las limosnas destinadas a los necesitados.

Alemania: el 30 de enero se produjo un incendio en la iglesia de San Walpurgis que causó daños por valor de 50.000 euros. Los inspectores concluyeron que el ataque había sido provocado.

Nagorno-Karabaj: a principios de enero, las tropas azeríes destruyeron la tumba de San Grigorios, primer obispo de la Albania caucásica, en el convento abandonado de Amaras, cerca de Martouni, de acuerdo con la acusación de varias asociaciones armenias.

Apostasía en Uganda:

El 4 de enero, familiares musulmanes golpearon brutalmente a un hombre y le rompieron una pierna al enterarse de que había abrazado a Cristo cuatro noches antes, durante un servicio religioso de Nochevieja. Esa noche, al regresar a casa después de su conversión, Tambuze Marijani quiso compartir con su esposa "la alegría de haber recibido a Cristo como Señor y Salvador": "Pero en lugar de que mi esposa compartiera mi alegría, estaba muy molesta". Luego, el 4 de enero, Tambuze, mientras trabajaba en su campo, vio a su hermano y a otros familiares congregados alrededor de su casa. Fue hacia ellos. Inmediatamente su hermano mayor comenzó a insultarlo y llamarlo "deshonra" para la familia:

"Mi hermano menor me agarró y en ese momento comenzaron a golpearme con palos. Grité y pedí ayuda, y los vecinos llegaron y me rescataron".

Tenía la pierna rota y también heridas en la espalda y el pecho que requirieron una estadía en el hospital de casi dos semanas. Mientras tanto, sus familiares dejaron su casa "inhabitable" y se llevaron a su exesposa y a sus cuatro hijos pequeños, de 7, 8, 10 y 12 años. Según las últimas informaciones, Tambuze está escondido y sin dinero.

© Gatestone Institute

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