Un estudio alerta sobre la presencia de miles de partículas de microplásticos en bolsitas de té
Una investigación detectó entre 555 y 2.498 partículas de microplásticos por taza de té preparado con bolsitas de plástico, frente a un máximo de 2,4 partículas en las infusiones elaboradas con hojas sueltas. Los investigadores también identificaron sustancias químicas que pueden alterar el sistema endocrino.
Imagen referencial de una taza de té
Un estudio publicado este mes en la revista científica npj Science of Food advirtió sobre la liberación de microplásticos y sustancias químicas durante la preparación del té con bolsitas que contienen plástico. Los investigadores señalaron que el contacto con el agua caliente puede convertir estos envoltorios en una fuente de contaminación de la bebida.
Para realizar el análisis, reseñado por The New York Post, los científicos compararon infusiones de 14 marcas que utilizan bolsitas de plástico con otras 14 preparadas con té a granel. Cada muestra se dejó reposar durante tres minutos a una temperatura de 95 grados Celsius.
Los resultados mostraron que el té preparado con bolsitas de plástico liberó entre 555 y 2.498 partículas de microplásticos por taza, mientras que las infusiones elaboradas con hojas sueltas presentaron entre 0,3 y 2,4 partículas.
Los investigadores identificaron las partículas de las bolsitas de plástico como fibras de poliamida, un material utilizado en su fabricación. En las muestras de té a granel encontraron una combinación de materiales que, según el estudio, podrían proceder de la contaminación ambiental o del procesamiento.
Detectan sustancias químicas que pueden afectar al sistema endocrino
Además de contabilizar los microplásticos, los científicos analizaron la presencia de bisfenol A (BPA) y ftalatos, sustancias relacionadas con alteraciones del sistema endocrino.
El estudio detectó BPA y varios ftalatos en las infusiones preparadas con bolsitas de plástico. Aunque las concentraciones se encontraban dentro de los límites de seguridad utilizados como referencia, los investigadores advirtieron que estos umbrales podrían no reflejar completamente los riesgos potenciales.
Los autores señalaron especialmente la exposición al BPA, cuyo consumo estimado podría alcanzar el 21,7% de los límites de seguridad europeos. Por ello, destacaron la importancia de evaluar los posibles efectos en grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas y los niños.
El BPA se ha relacionado con alteraciones de la función endocrina y del desarrollo fetal, así como con problemas en el desarrollo físico y conductual infantil. Los ftalatos también se han vinculado con alteraciones hormonales y posibles riesgos para la salud.
No obstante, los resultados del estudio no demuestran que beber té preparado con bolsitas de plástico provoque directamente enfermedades. Los investigadores advirtieron que el cumplimiento de los límites de seguridad no implica necesariamente la ausencia absoluta de riesgo.
Los investigadores recomiendan considerar alternativas
Aunque muchas bolsitas de té convencionales están elaboradas principalmente con materiales de origen vegetal, algunas incorporan plástico para sellarlas o reforzar su estructura. Incluso determinadas alternativas fabricadas con ácido poliláctico (PLA), un bioplástico obtenido de fuentes vegetales como el almidón de maíz, pueden liberar microplásticos, según investigaciones citadas por el New York Post.
Ante estos resultados, los investigadores plantean prestar atención a los materiales utilizados en las bolsitas y considerar el té a granel como una alternativa para reducir la exposición a las partículas procedentes de estos envoltorios.
La investigación se suma a los estudios sobre la presencia de microplásticos en alimentos y bebidas, aunque todavía es necesario determinar con mayor precisión las consecuencias de la exposición cotidiana a estas partículas para la salud humana.
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