Voz media US Voz.us

No se deje engañar por las protestas 'anti-Hamás'

Es altamente probable que gran parte de quienes ahora se manifiestan en la Franja sean los mismos que celebraron la masacre del 7 de Octubre.

Protesta contra Hamás en Gaza

Protesta contra Hamás en GazaAFP.

Las recientes protestas contra Hamás en la Franja de Gaza son vistas por algunos analistas políticos occidentales y árabes como un acontecimiento positivo y alentador.

Quienes se apresuran a celebrarlas deben considerar que lo más probable es que no sean más que un espectáculo del propio grupo terrorista, respaldado por Irán, para engañar al mundo haciéndole creer que está sufriendo un levantamiento.

Al fin y al cabo, se trata de los mismos terroristas que durante años siguieron fingiendo ante todo el mundo que deseaban evitar otra ronda de enfrentamientos. Para luego, el 7 de octubre de 2023, torturar y asesinar a 1.200 israelíes y secuestrar a otros 251.

Una de las tácticas de Hamás para proteger a sus filas es esconderlas entre la población civil. Según algunos informes, miembros de la banda han sido vistos dirigiendo manifestaciones en la Franja.

Hamás, además, busca sin duda socavar la legitimidad de la guerra de Israel contra el terrorismo enviando a civiles inocentes a las calles para protestar por la crisis humanitaria y económica de Gaza. Probablemente espera que el mundo vea a los pobres civiles anti-Hamás protestando pacíficamente, y entonces presione a Jerusalén para que detenga su lucha contra los terroristas.

¿Qué harían Noruega o Dinamarca si el ISIS o Al-Qaeda estuvieran en su frontera, intentando destruirlos?

"Las protestas actuales tienen lugar por una sola razón: Hamás está perdiendo ostensiblemente la guerra".

Notablemente, la mayoría de los manifestantes parecen ser hombres en edad de combatir, reforzando así la creencia de que son terroristas que se quitaron sus uniformes militares y de repente se convirtieron en civiles. Pero incluso si algunos no son miembros de Hamás u otros grupos terroristas palestinos, es vital no dejarse engañar por lo que parece ser un repentino cambio de actitud.

Quienes protestan están, con toda probabilidad, como muchos de los gazatíes, sólo tratando de evitar más muerte y destrucción ahora que ven que Israel, totalmente respaldado por la Administración Trump, reanuda sus operaciones antiterroristas.

Los combates en la Franja se reanudaron el 18 de marzo, después de que Hamás incumpliera el acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes alcanzado con la mediación de Estados Unidos a principios de año.

Sin duda, no se trata de un cambio de actitud: todavía no se ha producido ni una sola crítica palestina a la masacre de israelíes perpetrada por Hamás el 7 de Octubre. Los manifestantes no expresaron descontento alguno porque los terroristas (junto a miles de palestinos "de a pie") asesinaron brutalmente, violaron, decapitaron y quemaron vivos a cientos de israelíes.

Por favor, recuerde que miles de palestinos salieron a las calles el 7 de octubre de 2023 para vitorear mientras los rehenes israelíes eran arrastrados a la Franja. Los palestinos no sólo corearon consignas en apoyo de Hamás y la resistencia palestina, sino que muchos fueron filmados golpeando y escupiendo a los hombres, mujeres y niños israelíes secuestrados.

Es altamente probable que gran parte de quienes ahora se manifiestan en la Franja sean los mismos que celebraron la masacre del 7 de Octubre.

También sería totalmente erróneo suponer que quienes se manifiestan contra Hamás están a favor de la paz y la coexistencia con Israel. No hemos oído ni visto a ningún manifestante anti-Hamás sostener una pancarta pidiendo la paz o reconociendo el derecho de Israel a existir.

Si los manifestantes quisieran realmente poner fin a la guerra, estarían instando a Hamás a liberar a los 59 rehenes israelíes que siguen cautivos. Si estuvieran realmente deseosos de ver el fin de la guerra, alguien habría avisado a Israel del paradero de los rehenes. Es crucial recordar que el pasado noviembre, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por la liberación de cada rehén. Ni una sola persona en Gaza ha dado un paso al frente.

En las protestas contra Hamás, no hemos oído a una sola persona pedir el fin de las fantasías yihadistas genocidas. Si mañana se celebraran elecciones, la mayoría de los manifestantes votarían, sin duda, a cualquier grupo terrorista islamista que busque la destrucción de Israel mediante la masacre, el terrorismo y la guerra santa.

La posibilidad de que los clanes locales se rebelen contra Hamás es una vieja fantasía que, por desgracia, nunca se ha materializado. En el pasado, un pequeño número de clanes desafiaron abiertamente su dominio, pero fueron rápidamente reprimidos y desacreditados por otros clanes. El año pasado, Israel intentó, sin éxito, animar a los clanes contrarios a Hamás a desempeñar un papel en la gestión de la Franja. Lamentablemente, en el último año varios clanes han emitido declaraciones expresando su apoyo a Hamás como "único representante de la Franja de Gaza".

El principal objetivo de Hamás: mantenerse en el poder

Las protestas actuales tienen lugar por una sola razón: Hamás está perdiendo la guerra de forma ostensible. La presión militar de Israel está funcionando. Los manifestantes sólo se oponen a las duras represalias. 

Todo lo que Hamás tendría que hacer para que el Estado judío se detuviera es liberar a los rehenes todavía en su poder; víctimas todos de un secuestro que nunca debería haber ocurrido, pero de los cuales posiblemente sólo 24 siguen vivos

Estas manifestaciones palestinas no derrocarán a Hamás.

Los manifestantes saben muy bien que Hamás no tolera ninguna forma de crítica. A principios de esta semana, terroristas del grupo habrían secuestrado, torturado y ejecutado a Odai Rabei, un gazatí de 22 años que participó en una demostración. Cabe suponer que el asesinato pretende enviar una advertencia a cualquiera que se atreva a oponerse. También podría formar parte del esfuerzo de Hamás por desviar la atención de su participación en las protestas, que sólo duraron tres días.

En la actualidad, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) son el único ejército capaz de destruir la infraestructura política y militar de Hamás. Hasta ahora, Israel parece estar haciendo un excelente trabajo, especialmente, desde el 7 de Octubre, con la destrucción de la mayor parte de sus capacidades militares terroristas y la eliminación de su cúpula.

Lamentablemente, no existe alternativa a la eliminación completa de Hamás. Como señalamos anteriormente en estas páginas, no hay diferencia entre su alta política y su ala militar. De hecho, la primera necesita de la segunda para aferrarse al poder.

Si Occidente cae en la última estratagema de Hamás, este retomará el control de Gaza bajo un nuevo nombre. Al fin y al cabo, su meta principal es seguir en el Gobierno.

Es hora de dejar de proyectar valores y aspiraciones occidentales sobre sociedades islamistas. Las protestas en la Franja no son un cambio hacia la paz. Por el contrario, son un síntoma del renovado fracaso de los palestinos en su objetivo de asesinar judíos y eliminar a Israel.

No se equivoque: una vez que los palestinos se recuperen de la guerra, continuarán su yihad contra Israel. Muchos de los manifestantes anti-Hamas reaparecerán entonces, pero esta vez con máscaras, armas y equipo militar.

Bassam Tawil es un analista árabe musulmán afincado en Oriente Próximo.

© Gatestone Institute

¿Ha encontrado un error? ¡Contáctenos!

RECOMMENDATION

Invertir fondos públicos en un medio de comunicación privado es corrupción
Invertir fondos públicos en un medio de comunicación privado es corrupción
0 seconds of 1 minute, 26 secondsVolume 0%
Press shift question mark to access a list of keyboard shortcuts
00:00
01:26
01:26
 
tracking