Detienen a dos sospechosos del robo millonario de joyas en el Louvre
De acuerdo con medios franceses, uno de los hombres fue capturado en el aeropuerto Charles-de-Gaulle, mientras se preparaba para abordar un vuelo al extranjero. El segundo fue detenido poco después en la región parisina.

(Archivo) Imágenes de las joyas robadas del Louvre
Dos hombres presuntamente involucrados en el espectacular robo de joyas del Louvre fueron arrestados el sábado por la noche en Francia, según informaron fuentes cercanas a la investigación.
De acuerdo con medios franceses, uno de los sospechosos fue capturado en el aeropuerto Charles-de-Gaulle, mientras se preparaba para abordar un vuelo al extranjero. El segundo fue detenido poco después en la región parisina.
Se sospecha que ambos formaban parte de un comando de cuatro individuos que, el pasado domingo, sustrajo ocho joyas de la corona francesa valoradas en más de 100 millones de dólares.
Los ladrones ingresaron al museo mediante un montacargas instalado en la calle, rompieron las vitrinas con una sierra discal y escaparon en motocicleta. Entre los objetos sustraídos destacan una diadema de perlas que perteneció a la emperatriz Eugenia y un conjunto de collar y pendientes de zafiros de la reina María Amelia.
¿Qué joyas se robaron en El Louvre?
- Collar de la reina María Amelia y la reina Hortensia
Composición: 8 zafiros y 631 diamantes.
Fue utilizado por reinas francesas en ceremonias oficiales y representa el lujo de la monarquía durante el siglo XIX.
- Collar de esmeraldas de María Luisa
Composición: 32 esmeraldas y 1.138 diamantes.
Este collar perteneció a María Luisa de Borbón, esposa de Napoleón Bonaparte, y simboliza la influencia de la emperatriz en la corte francesa.
- Diadema de la emperatriz Eugenia
Composición: Cerca de 2.000 diamantes.
La diadema era un símbolo de la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III, y es reconocida por su compleja artesanía y su valor incalculable.
Las otras cinco piezas no fueron detalladas públicamente, pero se sabe que forman parte del mismo conjunto histórico y artístico del siglo XIX, utilizado en eventos oficiales de la monarquía francesa. Todas las piezas combinan piedras preciosas de alta calidad (diamantes, zafiros y esmeraldas) con metales nobles, reflejando el lujo y la sofisticación de la realeza francesa.
El robo de estas joyas es considerado un golpe simbólico a la historia del patrimonio francés.
Las autoridades francesas continúan la investigación para capturar a los otros dos miembros del grupo y recuperar las piezas robadas, consideradas tesoros históricos de valor incalculable.