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ANÁLISIS

El precio de bajar la guardia: cómo la eliminación del examen de alfabetización para maestros en Nueva York dejó sin herramientas a los estudiantes hispanos

Nueve años después de derogar el ALST, Nueva York no tiene examen de literacy para maestros y casi la mitad de los adolescentes hispanos sigue Below Basic en lectura.

Una profesora con sus estudiantes en un aula-Imagen de Archivo

Una profesora con sus estudiantes en un aula-Imagen de ArchivoAFP.

Carlos Dominguez
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En marzo de 2017, el Board of Regents del Estado de Nueva York tomó una decisión que cambiaría el futuro de miles de estudiantes hispanos: eliminó el Academic Literacy Skills Test (ALST), un examen que medía las habilidades de lectura analítica y escritura argumentativa de quienes aspiraban a convertirse en maestros públicos.

El argumento oficial fue claro: el examen era "redundante", costoso y actuaba como una barrera injusta para la diversificación del profesorado. Pero casi una década después, los datos oficiales cuentan una historia incómoda. Los estudiantes hispanos y negros, los mismos que el Regents pretendía proteger, siguen atrapados en una crisis de alfabetización que afecta a todo el Estado. En la National Assessment of Educational Progress (NAEP) de lectura de 2024, el 51% de los hispanos y el 55% de los negros de cuarto grado de las escuelas públicas de Nueva York quedaron "Below Basic", frente al 32% de los blancos. En octavo, esas tasas fueron del 47% entre hispanos, el 42% entre negros y el 28% entre blancos.

La crisis que nadie quiere nombrar: 47% de hispanos de octavo no lee al nivel más básico

Los números no mienten. Según el informe de Education Trust–New York sobre alfabetización adolescente, publicado en junio de 2025, el 47% de los estudiantes hispanos de octavo grado en Nueva York obtuvo un resultado "Below Basic" en la prueba nacional de la NAEP de 2024. Esto significa que casi la mitad de los adolescentes hispanos no dominan ni las habilidades más elementales de lectura: identificar las secuencias de eventos, reconocer rasgos de personajes o extraer la idea principal de un texto.

A escala estatal, el 30% de los estudiantes de octavo grado son hispanos, pero solo el 21% alcanza el nivel "Proficient" o superior en lectura, según los datos oficiales del National Center for Education Statistics (NCES). En la ciudad de Nueva York, la brecha es aún más profunda: el 62% de los estudiantes latinos de cuarto grado está "Below Basic", y solo el 13% alcanza "Proficient".

Estos no son números abstractos. Education Trust–New York estima, a partir de la evaluación estatal de ELA de 2023-24, que más de 70.000 estudiantes de octavo grado no alcanzaron la proficiency lectora. Y detrás de cada cifra hay un adolescente que no puede seguir instrucciones en clase de ciencias, que se pierde en los problemas de matemáticas o que abandona la lectura por vergüenza.

La distinción crucial: ¿quién ganó y quién perdió?

Aquí está el punto que ningún político quiere admitir: la eliminación del ALST benefició a candidatos hispanos y negros (que suspendían más), pero los estudiantes hispanos y negros siguen siendo los que peor leen en el estado.

Ganadores inmediatos (2017)
  • Candidatos hispanos y negros a maestro: Se eliminó una barrera formal donde suspendían en proporción mucho mayor (46% y 38% de aprobado, vs. 69% de blancos) .
  • Programas de formación docente: Menos costos, menos exámenes, más flexibilidad.
Perdedores a largo plazo (2017-2026)
  • Estudiantes hispanos y negros: Siguen con las tasas de lectura más bajas del Estado (47 % y 42 % Below Basic en octavo grado; 51 % y 55 % en cuarto).
  • Todos los estudiantes de Nueva York: El estado se mantiene en la media nacional (31% Proficient) mientras Massachusetts lidera con ~40%.
La pregunta que nadie responde: si se eliminó una barrera formal para candidatos latinos, ¿por qué los estudiantes latinos siguen con los resultados de lectura más bajos del estado?.

Qué era el ALST y por qué desapareció

El ALST formaba parte del paquete de exámenes más exigentes que Nueva York introdujo en el ciclo 2013-2014, junto con el edTPA (evaluación de desempeño en el aula) y el Educating All Students (EAS). Diseñado por Pearson, el examen costaba $131 y pedía a los candidatos analizar pasajes complejos y redactar argumentos coherentes .

El 13 de marzo de 2017, el Board of Regents, presidido entonces por Betty A. Rosa, derogó el ALST mediante acción de emergencia, con efecto al día siguiente. La norma permanente se adoptó en julio de 2017. El comunicado oficial del NYSED citó tres razones: el coste, el número excesivo de pruebas y la "redundancia" respecto a un título universitario y al resto de exámenes.

Un juez federal, Kimba Wood, había dictaminado en agosto de 2015 que el ALST no era discriminatorio porque medía habilidades relacionadas con la docencia, a diferencia de una prueba anterior (LAST-2) que sí fue declarada discriminatoria en junio de 2015 . Pero el grupo de trabajo del Regents y decanos de facultades con alta matrícula minoritaria sostuvieron que el examen era un obstáculo injusto y un freno a la diversificación del profesorado.

La promesa incumplida: más maestros latinos, ¿realidad o espejismo?

El argumento de equidad era poderoso. Si el ALST aprobaba a menos candidatos hispanos, el examen reducía el flujo de maestros latinos hacia aulas mayoritariamente latinas. Pero los datos oficiales de 2025 revelan una realidad incómoda: la eliminación del ALST no resolvió el pipeline de diversidad docente .

Según la New York Equity Coalition, con cifras del NYSED del curso 2023-24, los estudiantes latinos representan el 30% de la matrícula estatal y solo el 7% de los maestros. En las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York, los latinos son el 41-42% de los alumnos y aproximadamente el 18-19% de los docentes. Los estudiantes negros son cerca del 20-24% de la matrícula municipal y los maestros negros, cerca del 16-17%.

Education Trust–New York describió la composición racial del profesorado como "relativamente estancada" entre 2018-19 y 2021-22. La escasez de docentes — educación especial, matemáticas, ciencias, ELA, bilingüe— sigue siendo crítica .

El vacío regulatorio: qué exige Nueva York hoy

En 2026, estos son los requisitos oficiales para certificar maestros en Nueva York :

  • EAS: Pedagogía inclusiva. Nota de corte rebajada a 500 (volverá a 520).
  • CST: Conocimiento de la materia. Nota de corte: 220 (rango 100-300) o 520 (rango 400-600).
  • edTPA: Eliminado en abril 2022. Sin examen externo estandarizado.
  • ALST: Eliminado en marzo 2017. Sin examen de alfabetización académica.
Desde 2025 existe un waiver si el candidato queda cerca del aprobado en el CST y tiene GPA ≥ 3.5 . El sentido de la década: más vías, menos filtros externos .
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