Investigación del accidente de Air India apunta a un posible error humano y no a fallas del Boeing 787
De confirmarse el error, sería uno de los episodios más graves e inéditos en la historia reciente de la aviación comercial.

Foto del accidente del Boeing 787 de Air India
Las autoridades que investigan el fatal accidente del vuelo de Air India del pasado 12 de junio están enfocando sus principales sospechas en lo que ocurrió dentro de la cabina de mando y no tanto en las fallas del Boeing 787.
Según reveló el Wall Street Journal, presuntamente, los investigaron encontraron en sus primeros hallazgos que el accidente pudo ocasionarse debido a un posible error humano: los interruptores que controlan el flujo de combustible hacia los motores del Boeing 787 Dreamliner estaban apagados en pleno vuelo.
Esta situación es preponderante para determinar qué ocurrió realmente en el vuelo. Estos interruptores —que se utilizan para encender o apagar los motores, o reiniciarlos en caso de emergencia— deben permanecer activos durante todo el trayecto, por lo que su desactivación en el momento del despegue es, cuanto menos, inusual.
Según el WSJ, todavía no está claro si esta decisión fue una acción accidental, deliberada o si los pilotos intentaron reactivarlos antes de que el avión perdiera potencia.
Sociedad
Tensión en Medio Oriente: American y United Airlines suspenden algunos vuelos a Doha y Dubái
Agustina Blanco
La pérdida de empuje habría activado el generador de emergencia del avión justo antes de que la aeronave se estrellara contra una residencia estudiantil en las afueras de Delhi. En el trágico accidente murieron 279 personas, incluidos todos los ocupantes, salvo un solo sobreviviente.
El informe preliminar de la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos de la India podría publicarse este mismo viernes, reveló el WSJ. Hasta ahora, ni Boeing ni GE Aerospace —fabricante de los motores de estos modelos— han emitido directivas técnicas para su flota, un detalle que indica que no se detectaron fallos en el diseño o de mantenimiento en las aeronaves.
El capitán del vuelo, Sumeet Sabharwal, era un experimentado piloto que tenía más de 10.000 horas de vuelo en aviones de fuselaje ancho. Mientras, su copiloto, Clive Kunder, superaba las 3.400. Las familias de ambos pilotos no han hecho declaraciones hasta el momento.
Desde el accidente, Air India atraviesa un delicado proceso de transición tras años bajo control estatal, y este accidente llega en un momento crítico para la compañía.
Funcionarios estadounidenses que colaboran con la investigación mostraron su malestar por la lentitud de las autoridades indias en el análisis de las cajas negras. Según el reporte, incluso se evaluó trasladarlas fuera de Delhi, aunque sin éxito.
El caso, que aún está lejos de cerrarse, marcaría uno de los episodios más graves e inéditos en la historia reciente de la aviación comercial si se confirma que el accidente fue provocado por un error humano y no de la máquina.