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ANÁLISIS

Canadá elimina la defensa religiosa del Código Penal: los cristianos temen que predicar el Evangelio sea ahora "discurso de odio"

La Evangelical Fellowship of Canada y el Canadian Centre for Christian Charities advierten de que, al desaparecer la defensa de la creencia religiosa de buena fe, quien sea acusado de promover el odio de forma deliberada ya no podrá alegar que citaba un texto sagrado.

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Biblias-Imagen de archivoAFP.

Carlos Dominguez
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El Parlamento canadiense dio sanción real el 18 de junio a la ley C-9, la Combatting Hate Act, y eliminó una protección de décadas que salvaguardaba la expresión religiosa de buena fe basada en textos sagrados como la Biblia. Críticos cristianos y conservadores lo denuncian como un ataque a la libertad religiosa que deja a pastores y laicos más vulnerables a posibles procesos por predicar enseñanzas bíblicas tradicionales. La ley no prohíbe la Biblia ni convierte el Evangelio en delito.

Qué hace realmente la Ley C-9: Elimina la defensa religiosa del Código Penal

La legislación, introducida por el ministro de Justicia liberal Sean Fraser, deroga la sección 319(3)(b) del Código Penal, una salvaguarda de los años 70. Hasta entonces, no se condenaba por promoción deliberada del odio a quien expresaba de buena fe una opinión sobre un tema religioso, o una creencia basada en un texto religioso como la Biblia.

El resumen oficial de la ley dice que se elimina "la defensa basada en la expresión de opiniones sobre temas religiosos o textos en relación con los delitos de promoción deliberada del odio o antisemitismo". El Ministerio de Justicia y la Evangelical Fellowship of Canada señalan que ese delito sigue exigiendo la intención de promover el odio y que un sermón de buena fe no cumpliría ese umbral. 

La Evangelical Fellowship of Canada y el Canadian Centre for Christian Charities advierten de que, al desaparecer la defensa de la creencia religiosa de buena fe, quien sea acusado de promover el odio de forma deliberada ya no podrá alegar que citaba un texto sagrado. La Canadian Civil Liberties Association también criticó la ley por restringir la libertad de expresión.

Pastores y laicos bajo mayor escrutinio legal

La promoción deliberada del odio sigue siendo un cargo relativamente raro y, en el procedimiento sumario, conlleva penas de hasta 2 años de prisión. La C-9 crea además un delito de odio que agrava otros delitos federales cuando están motivados por odio y hereda la pena máxima del delito de base, que en algunos casos puede llegar a 10 o 14 años, o a cadena perpetua, si el delito subyacente lo permite.

Estas penas más graves no aplican por citar la Biblia o predicar un sermón, sino por cometer otros delitos (como acoso, amenazas o vandalismo) que un juez determine que fueron motivados por odio. No obstante, críticos católicos y de libertades civiles advierten que pastores, sacerdotes y laicos que citen pasajes bíblicos tradicionales sobre matrimonio, sexualidad y moralidad podrían enfrentar mayor escrutinio legal y posibles cargos por "promoción deliberada del odio", con un umbral de prueba que ahora depende más de la interpretación judicial sin la defensa específica del texto religioso.

Pasajes específicos de Levítico, Deuteronomio y Romanos que condenan actos homosexuales, citados frecuentemente en sermones cristianos tradicionales, podrían ahora ser interpretados como "discurso de odio" dependiendo del contexto, la audiencia y el comentario que los acompañe, según advierten líderes católicos y de libertades civiles.

El Gobierno de izquierda ya señala qué versículos son "problemáticos"

La preocupación no es solo teórica. En octubre de 2025, durante las audiencias del comité de Justicia de la Cámara, Marc Miller, entonces presidente del comité y después ministro de Identidad Canadiense y Cultura, declaró que pasajes de Levítico, Deuteronomio y Romanos contienen "odio claro hacia, por ejemplo, los homosexuales", y cuestionó cómo podría invocarse la defensa religiosa al citarlos.

Este comentario oficial envió una señal alarmante a las comunidades de fe: el Gobierno liberal ya está identificando qué textos bíblicos considera inaceptables para el discurso público canadiense.

Un senador estatal de Oklahoma alza la voz

Ante este panorama, según informó LifeSiteNews, el senador estatal de Oklahoma, Shane Jett, viajó a Canadá a principios de octubre para advertir sobre los peligros de la Ley C-9 en un evento de la Capital Bikers' Church titulado "¿Están seguros los cristianos canadienses?".

En una carta a parlamentarios canadienses, Jett declaró: "Una nación segura de sus libertades no teme a las Escrituras que ayudaron a formarla. Un país libre no exige a sus pastores editar el Evangelio para satisfacer al Estado".

El legislador republicano instó a los parlamentarios canadienses a "restaurar la defensa del texto religioso eliminada por la Ley C-9" y a "reafirmar, en estatuto y en la práctica, que enseñar la fe cristiana histórica no es discurso de odio".

"Las libertades ahora bajo tensión son las mismas libertades que hicieron que la amistad entre nuestros países valiera la pena tenerla. La libertad de religión, la libertad de expresión y la libertad de conciencia no son exportaciones estadounidenses. Son parte de la herencia occidental y cristiana que Canadá mismo inscribió una vez en los edificios de su Parlamento, en su lema y en su Carta", escribió Jett.
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