ANÁLISIS
INFORME: los más dispuestos a censurar en el campus son los estudiantes de Género, Raza y Medioambiente; los de Ingeniería, los que más respetan la libertad de expresión
Un estudio con 58.807 universitarios de 257 campus concluyó que no todas las carreras tratan igual al orador controvertido. Quienes más respaldan bloquear puertas, abuchear o usar violencia para impedir que se celebre un acto son los alumnos de las llamadas 'nuevas ciencias sociales'. En el otro extremo están los de Ingeniería y Economía.

Pancartas de Harvard colgadas frente a la Biblioteca Widener
No todas las carreras miran igual al orador controvertido. Un estudio con 58.807 universitarios de 257 campus del país concluyó que quienes más respaldan bloquear puertas, abuchear o usar violencia para impedir la celebración de un acto son los alumnos de las llamadas nuevas ciencias sociales: Estudios de Género y de la Mujer, Afroamericanos, Étnicos y Raciales, Ambientales y afines. En el extremo contrario están los de Ingeniería y Economía.
El trabajo, de la Universidad de Arkansas, se publicó en el Journal of Political Science Education. Usa la encuesta de primavera de 2024 de FIRE, el grupo que elabora el ranking anual de libertad de expresión en los campus.
Quién corta el acto y quién lo deja seguir
A los estudiantes se les plantearon oradores hipotéticos que defendían tesis polémicas y se les preguntó si debían dejarles hablar, en una escala de "definitivamente no" a "definitivamente sí". También se les consultó si sería aceptable bloquear el acceso a dicho acto, gritar para que no se oiga al orador o recurrir a la violencia.
Con esas respuestas se construyeron tres índices: tolerancia al discurso conservador polémico, tolerancia al discurso progresista polémico y disposición a interrumpir. Este último se obtiene sumando las tres preguntas sobre bloqueo, abucheo y violencia, y va aproximadamente de 3 (máxima defensa de la libertad de expresión) a 12 (máxima disposición a silenciar al orador).
En esa última escala, la media del conjunto es de 5,37. El grupo de nuevas ciencias sociales marca 5,93: una diferencia de medio punto que, aunque parece pequeña, en esta escala es bastante notable (equivale a 0,26 desviaciones estándar por encima de la media) y el estudio la trata como un valor atípico. Les siguen Agricultura (5,61), las Humanidades clásicas (5,58), el resto de ciencias sociales (5,57) e Informática (5,50). Todas esas diferencias respecto al resto son estadísticamente claras.
Los menos partidarios de cortar un discurso son los estudiantes de Ingeniería (5,08), Economía y Finanzas (5,16), los indecisos (5,25), Educación (5,26) y Psicología (5,27). Ciencias Políticas —agrupada con Relaciones Internacionales, Políticas Públicas y Geografía— se queda en 5,44: séptimos de 18, sin diferencia significativa con la media. Ni los más censores ni los más permisivos.
En resumen, los estudiantes de las nuevas ciencias sociales muestran una mayor disposición a bloquear o interrumpir a oradores que el resto, mientras que los de Ciencias Políticas se mantienen en un nivel intermedio.
En el campus se tolera más a un lado que al otro
En el estudio, los porcentajes de cada tesis corresponden al conjunto de toda la muestra y no solo a los estudiantes de una carrera concreta. Se preguntó a los alumnos si debían permitirse oradores que defendieran tesis polémicas, en una escala que iba de "definitivamente no" a "definitivamente sí".
Las tesis tenidas por conservadoras obtuvieron menor aceptación: sólo el 30% consideraba que debía permitirse afirmar que las personas trans tienen un trastorno mental, el 43% aceptaba tolerar que se hablara de ilegalizar el aborto, el 29% toleraba que se afirmara que Black Lives Matter (BLM) es un grupo de odio y el 38% admitíó que se justificara que hubiera víctimas civiles en Gaza por la seguridad de Israel.
En cambio, las tesis calificadas como progresistas recibieron una mayor tolerancia: el 45% aceptaba que se calificara a la Iglesia católica de institución pedófila; el 43%, que se equiparara a la policía con el Ku Klux Klan (KKK); el 56%, que se defendiera que los menores puedan transicionar sin consentimiento parental; y el 70 % toleraba el lema "Del río al mar, Palestina será libre".
La posición progresista menos aceptada (la de la policía y el KKK) obtuvo el mismo apoyo que la conservadora más aceptada (prohibir el aborto).
Ciencias Políticas: más de izquierdas, pero no más censores
No es un seguimiento de los mismos chicos durante cuatro años, sino por curso. En la mayoría de carreras, la tolerancia a las tesis conservadoras se queda clavada en torno al 8,5 (la escala va de 4 a 16). En Ciencias Políticas sube de 8,68 en primero a 9,32 en último año. Con las tesis progresistas, el resto pasa de 10,08 a 10,30; ellos, de 10,71 a 11,56. Esa brecha final equivale a 0,43 desviaciones estándar. La gana de interrumpir apenas se mueve.