A cinco meses de las elecciones, Biden roba una vieja propuesta de Trump y firmará una orden ejecutiva para limitar las solicitudes de asilo

El presidente demócrata ignoró el consejo de sus asesores legales y tomó la decisión de firmar la medida bajo presión de miembros de su partido y prominentes donantes.

El presidente Joe Biden firmará este martes una orden ejecutiva que busca limitar las solicitudes de asilo por parte de los migrantes que cruzan ilegalmente la frontera sur, según revelaron funcionarios de la Casa Blanca a distintos medios nacionales.

De acuerdo con The Wall Street Journal, la orden del mandatario demócrata dictará que las solicitudes de asilo quedarán oficialmente canceladas una vez que el número medio de encuentros diarios lleguen a 2.500 en los puntos de entrada.

Esta orden, según el reporte, llega ante una creciente preocupación de la Administración Biden por las elecciones presidenciales, siendo la migración uno de los temas más importantes para los electores de todo el país en medio de una crisis fronteriza sin precedentes.

Según el WSJ, la medida causó mucha polémica en el seno de la Administración Biden, cuyos funcionarios pasaron meses debatiéndola internamente hasta que por fin llegaron a la decisión de lanzar una orden que recuerda a una vieja propuesta del expresidente Donald Trump en 2018.

Según el WSJ, el expresidente republicano intentó promulgar una prohibición de los asilos casi idéntica a la de Biden en su segundo año en el poder. Sin embargo, la medida fue bloqueada por múltiples tribunales federales que dictaminaron que la orden era una violación de las leyes de asilo.

Las leyes de asilo permiten a los migrantes solicitar protección humanitaria sin importar cómo ingresen al país. Por esta razón, los expertos legales dicen que es probable que la orden de Biden también sea revocada.

Aún así, la disposición de Biden demuestra dos cosas, según el WSJ.

La primera es que el presidente demócrata, a medida que se acercan las elecciones presidenciales, está cambiando cada vez más su postura sobre la migración. Esto contrasta notablemente con su campaña electoral de 2020, cuando prometió implementar una de las políticas migratorias más liberales en la historia de Estados Unidos.

La segunda es que la Casa Blanca está seriamente preocupada por las elecciones en noviembre y los asesores políticos de Biden ven con buenos ojos que el mandatario demócrata pueda defenderse de las críticas sobre su gestión fronteriza, uno de los puntos más débiles de Biden según las encuestas nacionales.

De hecho, el WSJ reportó que Biden firmará la orden bajo presiones de aliados, miembros del Partido Demócrata y prominentes donantes que le pidieron que tome acciones concretas para abordar la crisis fronteriza.

Asimismo, también firmará la orden ignorando el consejo de sus asesores legales, que le dijeron que la medida sería claramente “revocada en los tribunales e incluso si sobreviviera al escrutinio legal, resultaría difícil de implementar plenamente sin una inyección masiva de fondos del Congreso”.

Mientras tanto, los republicanos ya empezaron a manifestarse sobre la orden ejecutiva, argumentando que Biden quiere engañar a los votantes estadounidenses sobre su política fronteriza real de cara a las elecciones.

“El presidente Biden ha diseñado una frontera sur completamente abierta y ahora está tratando de convencer a los estadounidenses de que quiere abordar el caos que creó”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson (R-LA). “El pueblo estadounidense lo sabe mejor. Él creó intencionalmente esta crisis y una orden ejecutiva no cambiará eso”.