Vándalos antisemitas destrozan el monumento a la Primera Guerra Mundial y queman una bandera estadounidense en Central Park

Los hechos ocurrieron mientras la Policía impedía a los manifestantes llegar a la Met Gala, celebrada quince cuadras al norte.

Vándalos antisemitas destrozaron uno de los monumentos a la Primera Guerra Mundial en Central Park y quemaron una bandera estadounidense mientras las fuerzas del orden neoyorquinas impedían que más de 1.000 manifestantes llegarán al Museo Metropolitano de Arte, donde se desarrolló la importante Met Gala.

De acuerdo con el New York Post, al menos uno de los vándalos prendió fuego a una bandera en frente del monumento Ciento Séptimo de Infantería, cuya base fue vandalizada con grafitis que decían “Gaza”.

Asimismo, los soldados de bronce del monumento también fueron vandalizados con calcomanías de la bandera palestina y grafitis que decían consignas como “Alto al genocidio”, “Fin del apartheid” y “Palestina libre”.

El NYP también reportó que varios vándalos se subieron a los soldados de la estatua y comenzaron a ondear banderas palestinas.

“La anarquía cerca de la esquina de la Quinta Avenida y East 67th se desarrolló sin policías a la vista, ya que una gran presencia policial se había movilizado unas 15 cuadras al norte en el Met para garantizar que una de las noches más importantes de la moda no fuera interrumpida por ningún manifestante antiisraelí”, reseñó el tabloide neoyorquino, que acompañó su reporte con imágenes de la destrucción provocada por los vándalos antisemitas.

El monumento Ciento Séptimo de Infantería no fue el único vandalizado durante la jornada del lunes.

La estatua de bronce del general William Tecumseh Sherman en Grand Army Plaza también fue cubierta con grafitis y banderas palestinas.

Con anterioridad a estos actos vandálicos, alrededor de dos docenas de manifestantes antisemitas fueron arrestados cerca de Madison Ave y East 83rd Street mientras una turba marchaba desde Hunter College hacia la Met Gala altamente custodiada por la Policía de Nueva York.

A pesar de la muchedumbre, la Policía logró proteger el museo de arte y evitar que los manifestantes antisemitas interrumpieran el magno evento.