Las autoridades militares investigan la muerte de dos sargentos instructores en Fort Jackson en menos de dos semanas

A estos fallecimientos se les suma un tercero que tuvo lugar en junio de este año. Todos del mismo rango y en la misma base del Ejército.

Fallece un tercer sargento instructor en la base del Ejército de Fort Jackson, Carolina del Sur. Se trata del segundo militar de este rango que muere en poco más de una semana. Las autoridades militares investigan su muerte.

Se trata del sargento de staff Zachary Melton, que tenía 30 años de edad. Formaba parte del primer batallón del 34º Regimiento de Infantería. De acuerdo con fuentes militares, fue encontrado inerte en su vehículo el sábado.

Ocho días antes murió otro sargento de staff, Allen Burtham, de 34 años de edad, y parte del segundo batallón del 13º Regimiento de Infantería. Le encontraron sin vida cuando lo buscaban, por no acudir a su puesto a la hora a la que se le esperaba.

Si bien no hay un comunicado oficial que esclarezca las causas de las muertes en los dos casos, el Ejército sí que aclaró que no parecía haber intervención de algún tercero en los óbitos de los dos sargentos instructores.

En el mes de junio, otro militar del mismo rango que Burtham y Melton también falleció en circunstancias similares. El sargento de staff Jaime Contreras fue hallado sin vida después de participar en un ejercicio de instrucción en Fort Jackson. Contreras era candidato para ser instructor y venía de la 82ª División Aerotransportada del Ejército. Las autoridades militares tampoco informaron de la causa de la muerte de Contreras.

Fort Jackson es uno de los centros de adiestramiento más grandes del país, por el que pasa anualmente cerca del 50% de la tropa del Ejército para pasar su etapa de formación básica de combate. Por este motivo, los sargentos instructores son una parte fundamental de Fort Jackson, y los hay en buen número.

Baja moral y una salud mental pobre

Un estadio médico llevado a cabo por la Asociación de Cirujanos Militares de Estados Unidos entre 2018 y 2021 puso en evidencia los graves problemas de salud mental que existen en las fuerzas armadas y en concreto entre los sargentos instructores del Ejército.

Después de entrevistar a cerca de 1.000 militares con este rango y función, se advirtieron los siguientes cuadros clínicos: 19% por depresión, 27% por insomnio de moderado a grave, 14% por trastorno de ansiedad generalizada, 48% por gran agotamiento, 32% por deterioro funcional, 35% por abuso moderado de alcohol, 32% por agresividad fuera de servicio y 25% por baja moral.

Con estos datos, la asociación médica militar aconsejó a sus mandos un cambio en las políticas del Ejército para mejorar las condiciones de salud de los sargentos instructores. Entre otras, destacaron la necesidad de aumentar el número de instructores para reducir el nivel de carga de trabajo y dar más descansos.