La esposa de Jordan Peterson confirmó su conversión al catolicismo en Pascua

Tammy Peterson abrazó su nueva religión durante su convalecencia y milagrosa curación de un cáncer por el que los médicos le daban apenas 10 meses de vida.

Tammy Peterson, la esposa del conocido piscólogo canadiense Jordan Peterson, confirmó su conversión al catolicismo en Pascua. Tammy fue educada en el protestantismo, aunque se había alejado de Dios y fue el rezo del Rosario -y su milagrosa curación- durante su convalecencia de un extraño y mortífero cáncer lo que la llevó a abrazar su nuevo credo.

Enfermedad en pleno éxito de su marido

En varias entrevistas, Tammy recuerda que se alejó de la Iglesia cuando sus padres dejaron de acudir a sus celebraciones religiosas. Un episodio en su juventud, cuando era supervisora de una piscina comunitaria y sus demandas para mejorar la seguridad de los usuarios fueron desestimadas le llevaron a adoptar una visión cínica de la vida, mezclado con una búsqueda de la verdad que se prolongó hasta su encuentro con la enfermedad, el sufrimiento y Dios en medio ellos.

En 2015 comenzó a sufrir fuertes dolores provocados por la artritis. Apenas dos años después, justo cuando el éxito editorial de su marido explotó, ella apenas si podía subir o bajar escaleras. Por si fuera poco, un escáner renal detectó una sombra sospechosa que los médicos comenzaron a investigar. Una primera biopsia confirmó que se trataba de un tumor. La segunda fue aún más demoledora: La enfermedad era mucho más agresiva de lo que pensaban y a Tammy apenas le quedaban unos meses de vida, como rememoró en conversación con EWTN:

Cuando (mi médico) me llevó a la consulta, le temblaban las manos y me entregó unos papeles para que firmara otra operación, y me dijo: 'Lo siento, pero le hemos hecho otra biopsia y lo que tiene es mucho más agresivo de lo que pensábamos. Creemos que le quedan 10 meses de vida'. Y mi marido y yo estábamos muy sorprendidos.

Nada más recibir la noticia, Tammy fue a ver a su hijo para comunicarle las novedades. "Creo que en ese momento, cuando mi hijo me miró con tanta pena y con un amor más profundo que el que yo sentía por mí misma, lo que sentí que se desprendía de mí fue mi propio cinismo y mis propias dudas, porque creo que se las había entregado a Dios...".

Rezo del rosario en el hospital

Tras dos operaciones para extirpar los tumores surgieron complicaciones, que la obligaron a permanecer en el hospital durante cinco semanas. Perdió peso y el cabello y era incapaz incluso de comer. En ese momento, su amiga Queenie Yu, conversa al catolicismo de adulta y numeraria del Opus Dei, le llevó "un rosario bendecido por el Papa Francisco, un pequeño folleto sobre cómo rezar el Rosario y una imagen de la Virgen y el Niño Jesús chinos". Como Tammy señaló que no sabía rezarlo, Yu se ofreció a enseñarla y rezarlo juntas. Durante el tiempo de la hospitalización, Yu visitó cada día a su amiga para rezar el rosario y charlar sobre fe y familia.

Tras recibir el alta, y justo antes de partir hacia Filadelfia para realizarse nuevas pruebas, un sacerdote la bendijo y le propuso realizar juntos una novena a San José María Escrivá, fundador del Opus Dei. El quinto día de la novena, Tammy tenía programada una nueva operación, pero los doctores se encontraron con que el problema se había resuelto solo. La intervención fue cancelada y le dieron el alta, algo que ella atribuye a Dios:

(Los médicos) ni siquiera me ofrecieron quimioterapia ni radioterapia ni terapia genética ni nada porque decían que este tipo de cáncer ha matado a todo el mundo y no hay tratamiento para él.