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La directora de un programa DEI de la UCLA cometió plagio en gran parte de su tesis de doctorado

The Daily Wire y City Journal publicaron una exhaustiva investigación sobre cómo hizo Natalie J. Perry para robar material de otros estudios. Algunas de las víctimas de plagio exigen a la institución que tome medidas contra la académica.

Facultad de Medicina de la UCLA (Wikimedia Commons).

Facultad de Medicina de la UCLA (Wikimedia Commons).

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Una investigación conjunta de The Daily Wire y City Journal reveló que la carrera de Natalie J. Perry, directora del programa Cultural North Star de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés), está basada en el fraude y el plagio.

La UCLA ha estado comprometida con la ideología de diversidad, equidad e inclusión -conocida como DEI-, que es un elemento muy importante en el programa dirigido por Perry. De hecho, en marzo del corriente año, la institución honró a la académica por enseñar a los estudiantes a “hacer lo correcto”, destacando que la “empatía” de Perry y su forma de escuchar a los demás constituyen el motivo de su “éxito como educadora y líder”.

Sin embargo, The Daily Wire y City Journal hicieron un recorrido por el historial académico de Perry, quien a pesar de los elogios de la UCLA, está lejos de ser ejemplar.

De acuerdo con la investigación de ambos medios, Perry ha publicado solamente una tesis de doctorado en la Universidad de Virginia sobre cómo las universidades deberían crear programas DEI más amplios.

Según la investigación de The Daily Wire y City Journal, grandes extensiones del trabajo realizado por Perry fueron plagiadas, ya que la académica tomó pasajes de diez estudios, copiando muchos párrafos sin otorgar el crédito correspondiente. De hecho, tampoco mencionó al menos cuatro de los diez trabajos plagiados en ninguna parte de su tesis.

¿Cómo realizó Perry los plagios?

The Daily Wire y City Journal brindaron algunos ejemplos relacionados con los plagios realizados por Perry. Según señalaron, en las tres primeras páginas de la tesis, la académica no leyó más allá de la primera página de los trabajos que copió. De hecho, en la segunda oración de su tesis reprodujo textualmente parte de una oración en la primera página de un estudio de Adrianna Kezar, Peter Eckel, Melissa Contreras-McGavin y Stephen John Quaye. Además, en el tercer párrafo copió más de 100 palabras de la primera página de un trabajo de Angela Locks, Sylvia Hurtado, Nicholas Bowman y Leticia Oseguera, aunque no otorgó los créditos correspondientes.

Los medios subrayaron que Perry incluyó algunas citas entre paréntesis pero sin señalar los trabajos de dónde las había tomado, sino que simplemente reprodujo citas incluidas en los extractos robados. Para ejemplificar este punto, los periodistas señalaron que en un párrafo que finaliza con “(Bernard, 2005; Bollag, 2005; Muñoz, Jasis, Young y McLaren, 2004; Williams, Nakashima, Kich y Reginald, 1996)”, Perry en realidad no resumió lo escrito por esos autores, sino que copió una cita de un estudio de Adalberto Aguirre y Rubén Martínez, sin otorgar el crédito correspondiente a los académicos.

Los medios revelaron en la investigación que una parte central de la tesis de Perry consistió en sintetizar un trabajo de los profesores Robert Quinn y John Rohrbaugh. Sin embargo, en lugar de citarlos directamente, Perry se basó en resúmenes de otros académicos, y copió y pegó casi mil palabras de un trabajo de Chad Hartnell, Amy Yi Ou y Angelo Kinicki, nuevamente sin hacer lo que debía hacer, ergo citar y dar crédito a los autores.

El resto del análisis de Perry sobre el trabajo de Quinn y Rohrbaugh, señalaron los investigadores, fue copiado en gran parte de un estudio de 2003 de John Smart, sin citar ni dar crédito al autor.

En una sección titulada “Posicionamiento del liderazgo en diversidad en la educación superior”, Perry también se encargó de copiar casi todas las frases de diversos estudios sin dar el crédito correspondiente, en tanto que en una sección sobre cultura organizacional, la académica robó material a una variedad de autores.

Según los investigadores, el plagio realizado por Perry podría haberse usado para disimular deficiencias académicas, debido que hallaron errores ortográficos y explicaciones redactadas de manera confusa cuando el plagio no era posible porque citaba a algunos de sus colegas de la Universidad de Virginia que había entrevistado para la tesis.

Además, Perry no mencionó en la sección de referencias algunos de los estudios que citó entre paréntesis en el cuerpo de la tesis, lo que indica que simplemente los ha copiado de otra parte.

Los investigadores de The Daily Wire y City Journal concluyeron que un ámbito académico legítimo nunca hubiera considerado esta tesis como un trabajo serio.

Las víctimas de plagio responden (y no responden)

Los plagios realizados por Perry no quedaron sin respuesta. Tras la publicación de la investigación realizada por The Daily Wire y City Journal, los académicos manifestaron que se trató de un hecho “inaudito”.

The Daily Wire señaló que Angelo Kinicki, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad Estatal de Arizona y víctima de uno de los robos de Perry, dijo que se trata de un plagio “inaudito” e “increíble”. “Si se supone que ella es la portadora de la cultura y roba el trabajo de la gente, ¿qué te dice eso? ¿Qué tipo de cultura estamos creando aquí?”, agregó.

El académico también protestó por la falta de respuesta de la institución. "Si estuviera en un tribunal, diría que habría que revocarle su doctorado", dijo. “Degrada otras carreras. Si la UCLA no lo hace, abdicará de su responsabilidad”, agregó.

Kinicki además apuntó contra otros académicos que sufrieron los plagios de Perry por no alzar la voz sobre el asunto debido a su cercanía ideológica con ella. "Si las personas que son víctimas no hablan o dicen algo, están contribuyendo a ello, lo están tolerando", manifestó Kinicki.

En declaraciones para The Daily Wire, Neal Schmitt, profesor de psicología organizacional en la Universidad Estatal de Michigan, comparó su trabajo con el de ella y expresó: “Me parece un plagio”. Y añadió: "Si se trata de plagio, no creo que (...) deba seguir ocupando un puesto administrativo en la UCLA".

¿La UCLA ha perdido su enfoque?

Algunos eventos que han ocurrido y ocurren en la Facultad de Medicina de UCLA demuestran que la institución ha estado perdiendo su enfoque. De hecho, tal como señaló The Daily Wire, sus estudiantes fueron sometidos, entre otras cosas, a lecciones sobre dos espíritus. Los alumnos también tuvieron que tomar una clase sobre racismo estructural, en la que una oradora invitada elogió a Hamás y los instó a exclamar “Palestina libre”.

Además, la facultad planeó segregar a los estudiantes por raza en cursos sobre ideología de izquierda, y dos de sus residentes de psiquiatría defendieron el suicidio revolucionario.

La facultad también ha sido criticada recientemente por obligar a los estudiantes a asistir a clases de equidad en salud para promover la positividad de la gordura. En el material de lectura brindado durante las lecciones se afirma, entre otras cosas, que el término obesidad es un insulto “utilizado para ejercer la violencia contra las personas gordas”.

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