La ciudad de Nueva York, condenada por discriminar racialmente a funcionarios blancos

La Administración local las degradó y las sustituyó por tres personas negras menos cualificadas, según la Justicia. Tendrá que indemnizarlas con $2,1 millones.

La Justicia dictaminó que la ciudad de Nueva York deberá indemnizar con 2,1 millones de dólares a tres funcionarias del Departamento de Educación (DOE), luego de que fuesen relegadas de su puesto y fuesen sustituidas por tres personas negras que contaban con una cualificación inferior. Los tribunales alegaron que la Administración local cometió "discriminación racial" tras evaluar las pruebas presentadas por las tres afectadas.

Lois Herrera, Jaye Murray y Laura Feijoo -quienes presentaron su demanda hace cinco años- percibirán 700.000 dólares cada una en concepto de compensación. En el momento en el que fueron degradadas, Richard Carranza era el canciller del DOE de la ciudad, sobre quien dijeron las demandantes que su objetivo era luchar contra la "blancura tóxica", de ahí a que decidiese degradarlas de manera "discriminada".

"Este caso histórico es una afirmación rotunda de que no debe tolerarse ningún tipo de discriminación en las instituciones educativas, independientemente de la raza de las personas afectadas", dijo Davida Perry, abogada de las demandantes, al New York Post.

Perry afirmó que sus clientes "se sienten justificadas y reivindicadas por la resolución de esta importante batalla legal", añadiendo que "esperan que la luz arrojada sobre las políticas del DOE ayude a otras instituciones a comprender que toda persona merece ser tratada con dignidad y justicia".

Por su parte, la defensa de los demandados aseguró que "el DOE y la Ciudad están plenamente comprometidos con prácticas de empleo justas e inclusivas, y mantenemos que estas reclamaciones carecen de fundamento". Aun así, reconoce que "la resolución de este caso de larga data fue en el mejor interés de todas las partes".