Saltar al contenido
VOZ

Estados Unidos negocia un pacto militar con Venezuela para consolidar su presencia estratégica a largo plazo

El Departamento de Estado lidera las conversaciones para acordar un estatuto de fuerzas que permita la cooperación operacional y el combate frontal a las organizaciones criminales en el hemisferio.

Estados Unidos negocia un pacto militar con Venezuela para consolidar su presencia estratégica a largo plazo

Donald Trump pronuncia un discurso con motivo del fin de la campaña para las elecciones de mitad de mandato, el 2 de noviembre-AFP.AFP

Andrés Ignacio Henríquez

Publicado el

3 minutos de lectura

El Gobierno del presidente Donald Trump se encuentra negociando un acuerdo de seguridad con Venezuela que sentaría las bases formales para una posible presencia militar estadounidense a largo plazo en la nación suramericana, según reveló un reporte del New York Times citando a funcionarios bajo condición de anonimato.

Las conversaciones se enfocan en la firma de un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA, por sus siglas en inglés), un instrumento legal estándar encaminado a normar la cooperación en defensa, visitas navales, entrenamiento de personal y ejercicios tácticos conjuntos.

El Departamento de Estado, bajo la dirección del secretario Marco Rubio, encabeza las gestiones diplomáticas con la administración interina del régimen venezolano presidido por Delcy Rodríguez.

De concretarse, el marco normativo buscará ofrecer previsibilidad a las operaciones militares en la región, en momentos donde Washington consolida una estrategia de mayor presencia operativa para neutralizar las redes del narcotráfico y restituir la estabilidad hemisférica.

Operaciones tácticas conjuntas y golpes decisivos al narcoterrorismo

Las conversaciones para formalizar el pacto militar se producen en un contexto de acentuada colaboración operacional entre las fuerzas de ambos países.

Recientemente, una acción coordinada entre fuerzas venezolanas e inteligencia estadounidense derivó en un letal ataque con drones en el estado Apure contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), organización guerrillera designada como grupo terrorista que durante años utilizó la zona fronteriza como refugio y plataforma logística para el tráfico masivo de cocaína.

El bombardeo en la región fronteriza, que dejó más de una veintena de bajas en un centro neurálgico de distribución del ELN, se suma a previas intervenciones conjuntas como la neutralización en junio pasado de cabecillas de la banda criminal Tren de Aragua.

En paralelo, las fuerzas armadas estadounidenses han intensificado su patrullaje en el Caribe y el Pacífico oriental, atacando embarcaciones de narcotraficantes en el marco de la ofensiva de la administración Trump contra los carteles regionales.

Reordenamiento estratégico y desafíos para la diplomacia de Washington

La posible consolidación de un marco militar en Venezuela otorgaría a Estados Unidos una posición clave en la región, aprovechando la extensa fachada caribeña del país y sus fronteras terrestres con Colombia, Brasil y Guyana.

No obstante, fuentes del Departamento de Estado señalaron al New York Times que las discusiones sobre el establecimiento formal de bases fijas o instalación de infraestructura propia aún se proyectan en un horizonte distante, concentrándose los esfuerzos actuales en la interoperabilidad contra el crimen organizado y la protección de la soberanía regional.

El avance de las negociaciones militares coincide con una delicada fase política marcada por las discusiones sobre el calendario de la transición democrática en Venezuela.

En medio de la presión ejercida por sectores opositores como el liderado por María Corina Machado —quien demanda comicios presidenciales con garantías para 2027—, la Casa Blanca mantiene un respaldo operativo provisional a las actuales autoridades chavistas de Caracas para afianzar el control territorial, desmantelar las estructuras criminales y blindar el espacio aéreo y marítimo del hemisferio.

Recomendaciones