El millonario negocio de las agencias egipcias de ‘servicios migratorios’ en Rafah

Se trata del pago de una 'coordinación' que consiste en registrar nombres en la lista egipcia de palestinos aprobados por el Gobierno.

Luego de la invasión de Hamás a Israel, el 7 de octubre pasado, muchas cuestiones acerca de la historia, la economía, la geopolítica y la vida en Medio Oriente comenzaron a ser develadas. Una de ellas es el hecho de que Egipto ha restringido, sistemática e históricamente, la apertura del cruce de su frontera con la ciudad fronteriza gazatí de Rafah. Desde que Hamás ganó las elecciones y tomó el control total de la Franja, allá por el año 2007, Egipto impuso controles fronterizos para contener las acciones terroristas del Gobierno de Gaza. Entonces surgieron las ofertas de servicios fronterizos pagos.

Que los palestinos paguen para salir de Gaza no es un fenómeno nuevo. Hamás deterioró las condiciones de vida de los ciudadanos, implementando una radicalizada islamización de la sociedad al tiempo que dirigía los cuantiosos recursos que recibía de Occidente a la militarización del territorio. Quienes no aceptaron tan crueles condiciones han intentado salir de Gaza, lo que impulsó la generación de una red de intermediarios y agencias de viajes, que estarían vinculadas a la burocracia e inteligencia egipcias, que venden permisos para salir del enclave palestino que, desde hace 17 años, es gestionado por el Ministerio del Interior de Hamás, por un lado, y por el otro por las fuerzas de seguridad y el Servicio General de Inteligencia egipcios. 

Pero con la guerra la demanda creció y en los últimos meses estos servicios se encarecieron, pasando a tener precios exorbitantes que le han permitido a estos intermediarios acaparar fortunas. Como detallan distintas versiones periodísticas se pagan sobornos de miles de dólares para ingresar al territorio egipcio. Según una investigación llevada a cabo por el Organised Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) y el sitio de verificación de datos Saheeh Masr, los intermediarios venden los permisos a precios que oscilan entre 4.500 y 10.000 dólares. Uno de los proveedores más conocidos es la agencia de viajes egipcia Hala Consulting and Tourism, fundada por Ibrahim El-Argani, un empresario con vínculos con instituciones gubernamentales egipcias. Estos contactos serían los que le permiten a la empresa obtener una rápida autorización de los servicios de seguridad egipcios que controlan la frontera. Sin embargo, con el furor de la demanda, nuevos agentes se han lanzado al negocio que promete altísima rentabilidad, llenándose a la vez el mercado de ladrones y estafadores.

Según Haisam Hassanein, un investigador egipcio-estadounidense y miembro adjunto de la Fundación para la Defensa de las Democracias, las conexiones de Al Organi son claves para administrar su servicio en un proceso conocido como tanseeq, la palabra árabe que significa coordinación. Dicha coordinación consiste en registrar nombres en la lista egipcia de viajeros aprobados para ingresar desde Gaza y en transportarlos desde la frontera hasta El Cairo. Las agencias que brindan el servicio de cruce publican diariamente, en redes sociales y servicios de mensajería, la lista de viajeros aprobados por el Gobierno para el día siguiente. Se estima que por día cruzan alrededor de 400 viajeros dejando en las arcas de los coordinadores millones de dólares, según un análisis del medio NPR en base a las listas de viajeros publicadas y una estimación de las tarifas pagadas por adultos y menores.

Acerca del pago de tarifas en la frontera de Gaza, Ahmed Benchemsi, director regional de comunicaciones de Human Rights Watch, sostuvo que “en 2022, ya recopilamos testimonios sobre oficiales egipcios que extorsionaban a palestinos para permitirles salir por Rafah”, y agregó: "Los nuevos informes sobre el aumento vertiginoso de las tasas de sobornos para aquellos desesperados por irse son desalentadores". 

Por su parte, Egipto ha rechazado que existan tales pagos. El jefe del Servicio de Información estatal de Egipto, Diaa Rashwan declaró que se trata de “acusaciones infundadas”. Sameh Shoukry, ministro de Asuntos Exteriores egipcio, dijo que su país no tolera la práctica de Hala de cobrar 5.000 dólares por cada palestino que cruce: "Tomaremos todas las medidas necesarias para restringirlo y eliminarlo totalmente", sostuvo Sameh. Pero según Hassanein, el coste de los permisos sería un filtro del mismo Gobierno para evitar el movimiento migratorio. Las altas tarifas reflejarían la política de Egipto de evitar absorber a los palestinos, dado que el país no quiere una inmigración masiva en función de que quiere evitar que los militantes islamistas entren desde Gaza. 

El tema político y económico que implica el cobro de permisos migratorios es un punto muy volátil en la imagen del gobierno de Egipto. Días después de que el medio Mada Masr publicara un informe sobre el cobro de los servicios de coordinación en el cruce fronterizo de Rafah, su editor en jefe fue interrogado por fiscales de El Cairo y el caso sigue abierto. La censura se cierne sobre la difusión de noticias sobre el fenómeno y las conexiones de las agencias con funcionarios públicos. Pero las publicaciones de los permisos diarios dejan poco lugar a dudas respecto del sistema de corrupción millonario que se estaría perpetrando.

Para muchos palestinos el crowdfunding se ha convertido en la única manera de cubrir el costo de los servicios de coordinación. Miles de personas han recurrido a este tipo de plataformas de financiación para recaudar dinero que les permita ser incluidos en la lista para entrar a Egipto. Sólo en GoFundMe se han lanzado más de 12.000 campañas. Pero estas plataformas solicitan tener una cuenta bancaria en los países admitidos, que habitualmente no incluyen Egipto, razón por la cual muchos palestinos lanzaron campañas personales en redes sociales para pedir ayuda. Una vez conseguida la recaudación el dinero debe llegar a manos del coordinador en efectivo en dólares estadounidenses, otra dificultad dado que para el ciudadano de a pie es difícil conseguir moneda estadounidense en Egipto. Aún así, el pago por sí solo ya no garantiza el cruce rápido porque hay un retraso de parte de Egipto, incluso para aquellos que pagan tarifas adicionales. 

Entrar en Egipto nunca fue sencillo, los obstáculos burocráticos, la imposición de largas demoras en el otorgamiento de visas y las recurrentes denegaciones han sido una política llevada a cabo a conciencia por las autoridades. En medio de la crisis, el país no sólo no modificó su política sino que la endureció, permitiendo a allegados enriquecerse con el cobro de estos servicios que si bien están al margen de la ley son tan promocionados que cuesta creer que el Gobierno egipcio no tenga intereses en mantenerlo y usufructuar sus millonarios beneficios. Los palestinos en el territorio y sus familiares en el extranjero dijeron que no tenían más remedio que ponerse en manos de la red de intermediarios. Una red que en medio año ha visto multiplicarse su tamaño y fortuna.