Defendieron los derechos de los palestinos, hasta que Hamás los asesinó a sangre fría: el cruel final del matrimonio Flash

Cindy, una estadounidense de 67 años, e Igal, de 66, fueron ejecutados en el interior de una habitación segura de su casa en Kfar Aza, a escasos metros de la Franja de Gaza.

Kfar Aza, un kibutz del sur de Israel muy cercano a Gaza, es uno de los epicentros de los relatos más escalofriantes sobre la masacre en Israel ejecutada por Hamás el sábado pasado.

En ese kibutz vivía la estadounidense Cindy Flash, de 67 años, y su marido, el israelí Igal Flash, de 66. Ambos pasaron su vida defendiendo los derechos de los palestinos, hasta que Hamás irrumpió en su casa asesinándolos a sangre fría.

Su hija, Keren Flash, confirmó el asesinato de sus padres el jueves, tras varios días de especulaciones sobre un posible secuestro por parte del grupo terrorista.

Karen fue la última persona que recibió una comunicación por mensaje de Cindy Flash ese sábado.

“Están derribando la puerta de la habitación segura”, dijo la madre a su hija, de 34 años. “Necesitamos que alguien venga a la casa ahora mismo”.

Hasta el ataque terrorista del pasado sábado, el kibutz Kfar Aza tenía una población de unos 800 habitantes. Ahora no se sabe con seguridad el número de supervivientes.

Un reportaje de USA Today sobre la historia de los Flashes reveló que Cindy, natural de St. Paul (Minnesota), había migrado a Israel décadas atrás luego de enamorarse del país durante un viaje.

La familia, según el medio, vivía feliz en el kibutz y, a pesar de la proximidad con Gaza, nunca se habían sentido inseguros hasta el ataque terrorista de Hamás. De hecho, para esa misma jornada tenían un picnic familiar y varias actividades para despejarse de una ardua semana laboral.

Keren fue quien reveló que sus padres habían sido fieles defensores de los derechos de los palestinos.

“Siempre que había una operación militar, [ella] protestaba”, dijo Keren sobre su madre, “...porque no se trata así a los seres humanos, sean cuales sean sus creencias religiosas y su etnia”.

“Eran de las mejores personas que he conocido”, continuó la hija del matrimonio Flash, quien sobrevivió al asalto contra Kfar Aza junto con su esposo e hija.

Según relató Keren, ella se encontraba con su familia en una habitación segura de su casa, bastante cercana a la de sus padres, pero los terroristas no irrumpieron en su escondite y lograron ser rescatados por las fuerzas de seguridad israelíes.