Dan Schneider demanda por difamación a los productores de 'Quiet on set'

El exproductor de Nickelodeon aseguró en el escrito judicial que el documental, emitido en Investigation Discovery, "ha dañado irreparablemente" su reputación.

Dan Schneider, el exproductor caído en desgracia de Nickelodeon, demandó por difamación tanto a los directores como a las empresas audiovisuales que emitieron el polémico Quiet on set: The Dark Side of Kids TV, el documental que narra el infierno que padecieron algunos trabajadores de Nickelodeon durante el tiempo que el directivo estuvo trabajando para la cadena infantil.

El exdirectivo, conocido por ser el responsable detrás de las series infantiles emitidas entre 1990 y 2010 All That, iCarly, Drake & Josh o Victorious, aseguró en el escrito judicial al que obtuvo acceso NBC News que el documental "ha dañado irreparablemente" su reputación al dar a entender que él era un abusador sexual de menores.

Una insinuación que, según se puede leer en la demanda presentada ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, realizaron ya en el tráiler del documental, al incluir imágenes del exproductor seguidas de un cártel en el que se puede leer "un hecho delictivo real":

Y, lo más importante, [Schneider] no era un abusador sexual de niños. Pero en aras del clickbait, las calificaciones y las vistas —o, dicho de otro modo, por dinero— los demandados han destruido la reputación y el legado de Schneider mediante declaraciones falsas e implicaciones de que Schneider es exactamente eso.

Dan Schneider no elude su responsabilidad y afirma que fue un "mal jefe"

Eso no implica, señala el escrito judicial, que Schneider no reconozca parte de su culpa. Según se puede leer en la demanda, el exdirectivo reconoce que fue un "mal jefe" pero lo que también aclara es que, en ningún momento, fue consciente de que había permitido entrar en los sets de rodaje a depredadores sexuales:

No tengo ninguna objeción a que nadie destaque mis fracasos como jefe, pero está mal inducir a error a millones de personas a la falsa conclusión de que estuve involucrado de alguna manera en actos atroces como los cometidos por depredares infantiles. Me debo a mí mismo, a mi familia y a las muchas personas maravillosas involucradas en la realización de estos programas dejar las cosas claras.

No es la primera vez que el exproductor reconoce su fracaso. Nada más emitirse el documental, Dan Schneider publicó un vídeo en el que se disculpó públicamente por su comportamiento en el pasado y donde aseguró que ver Quiet on set había sido "difícil" y "embarazoso".

Sin embargo,  dos meses después de su emisión, ha decidido demandar a Warner Brothers Discovery, Maxine Productions, Sony Pictures Television y a las directoras del documental, Mary Robertson y Emma Schward por sus acciones. Unas que, aseguró en la demanda, le han costado "acuerdos valiosos" de importantes redes o plataformas que ahora no ven con buenos ojos al exproductor:

La reputación de Schneider ha quedado irreparablemente dañada como resultado de las declaraciones difamatorias de los demandados. Schneider continúa soportando dolor y sufrimiento emocional, y angustia mental, como resultado de las declaraciones difamatorias de los demandados, así como daños financieros y profesionales.