Un tiro en su propio pie: los hutíes atacan un barco que se dirigía a Irán

La embarcación transportaba granos a la República Islámica, cuyo Gobierno es el principal benefactor del grupo rebelde de Yemen.  

Un barco de propiedad griega y con bandera de las Islas Marshall que navegaba por el mar Rojo fue atacado por los rebeldes hutíes de Yemen este martes, informó AP.  La embarcación transportaba un cargamento de granos con destino a Irán, el principal benefactor de la organización terrorista yemenita.

El ataque de esta semana se suma a una larga serie de ofensivas hutíes contra el transporte marítimo en el mar Rojo, las cuales tienen como objetivo ejercer presión sobre Israel y Occidente en el marco de la guerra en Gaza. Sin embargo, debido a que el comercio ha disminuido drásticamente en este corredor marítimo a raíz de los ataques del grupo rebelde, los terroristas han bombardeado buques vinculados a Irán y a los salvavidas económicos de la República Islámica: China y Rusia

Un comunicado emitido por las fuerzas navales francesas con base en Emiratos Árabes Unidos indicó que el barco estaba en camino a Irán. Y agregó que un equipo de Yibuti inspeccionó los daños causados por el ataque, el cual fue llevado a cabo con drones y misiles. 

Las fotos publicadas por las fuerzas navales francesas mostraban daños tanto en la línea de flotación del buque como en su cubierta. 

De acuerdo con la empresa de seguridad privada LSS-SAPU, el ataque duró varias horas y no hubo una advertencia previa por parte de los hutíes. La firma agregó que llevaba a bordo tres guardias de seguridad armados en el momento del bombardeo. Asimismo, el Departamento de Trabajadores Migrantes de Filipinas señaló que la tripulación del barco estaba compuesta por 13 filipinos y un ucraniano. 

Más de 50 ataques terroristas en los últimos meses

Los hutíes han aumentado sus ataques en el mar Rojo y el golfo de Adén, exigiendo que Israel ponga fin a la guerra en Gaza contra el grupo terrorista Hamás. Los rebeldes yemeníes han lanzado desde noviembre más de 50 ofensivas contra barcos, matando a tres marineros, capturando una embarcación y hundiendo otra, indicó la Administración Marítima de Estados Unidos. 

Este miércoles, un dron estadounidense aparentemente se estrelló en Yemen. Los hutíes afirmaron que lograron derribarlo con un misil tierra-aire. La Fuerza Aérea de Estados Unidos no informó de la desaparición de ningún avión, por lo que es probable que fuera operado por la CIA.

¿Quiénes son los hutíes?

El movimiento hutí, también llamado Ansarallah (Partidarios de Dios), es uno de los bandos de la guerra civil yemení, surgido en la década de los 90, cuando Hussein Al-Houthi fundó la Juventud Creyente, un movimiento de resurgimiento religioso de la secta centenaria de los zaidis que gobernaron Yemen durante siglos, pero que fueron marginados cuando el régimen sunita llegó al poder después de la guerra civil de 1962. El movimiento de Al-Houthi fue fundado para representar a los zaidis y resistir al sunismo de los wahabíes de Arabia Saudita. Sus seguidores pasaron a llamarse hutíes y se considera que actualmente son armados y entrenados por Irán.

Ali Abdullah Saleh, presidente de Yemen después de la unificación de Yemen del Norte y del Sur en 1990, apoyó a la Juventud Creyente hasta que la confrontación de facciones los convirtió en una amenaza para él. Pero en 2003, cuando Saleh apoyó la invasión estadounidense de Iraq, la Juventud Creyente se opuso y la relación tocó un punto de no retorno que, para Al-Houthi, fue una oportunidad para organizar manifestaciones masivas. Después de meses de violencia Saleh emitió una orden para su arresto y Al-Houthi fue asesinado en septiembre de 2004 por las fuerzas yemeníes, pero su movimiento sigue vivo.

La milicia hutí creció en función de que más y más jóvenes se unieron a la causa en las primeras protestas de la Primavera Árabe en 2011, y pidieron el fin del régimen de Saleh. Atacaron nuevamente en 2014, tomando el control de partes de Saná, la capital de Yemen, y asaltaron el Palacio Presidencial en 2015, cuando intentaron hacerse con el poder total, aprovechando el descontento popular ante la decisión del Gobierno de poner fin a los subsidios al combustible. Rápidamente tomaron el puerto de Hodeidah, en el mar Rojo, disolvieron el Parlamento y formaron un Comité Revolucionario para establecer un sistema de Gobierno autónomo de facto. El presidente Hadi huyó a Arabia Saudita desde donde lanzó una guerra contra los hutíes que adquirió un tinte regional ya que ese país y Emiratos Árabes Unidos se le unieron en una coalición para devolver a Al Hadi al poder.

Aunque la coalición los superaba en armamento, aviones rápidos y tanques no lograron desalojar a los hutíes que se alinearon con Irán. Con pequeñas embarcaciones contrabandeaban armamento, incluidos misiles balísticos y drones que se utilizaron en varios ataques de alto perfil en la propia Arabia Saudita. Pero los mismos saudíes tenían disputas internas, y la conflictividad de la zona se tradujo en un empantanamiento de la contienda. Los hutíes, en cambio, comenzaron a coordinarse con otros grupos terroristas proiraníes. En 2018 una ofensiva de la coalición y el Gobierno yemení estuvo a punto de inclinar la balanza con el aval de la ONU, pero inexplicablemente se dejó a los hutíes en control de la costa occidental y pudieron seguir recibiendo armamento desde Irán.