Las olas destruyeron el muelle flotante de $320 millones construido por EEUU para transportar ayuda humanitaria a Gaza

Una portavoz del Pentágono dijo que la estructura debería estar nuevamente funcionando en aproximadamente una semana.

Una parte del muelle flotante construido por Estados Unidos para llevar ayuda humanitaria a Gaza quedó completamente destruida el pasado domingo debido al inescrupuloso mal tiempo del pasado fin de semana, explicó una portavoz del Pentágono.

“Desgraciadamente, hemos tenido una tormenta perfecta de mar gruesa y, como ya he mencionado, este sistema meteorológico del norte de África ha llegado al mismo tiempo, lo que no ha creado un entorno óptimo para operar”, informó Sabrina Singh, vicesecretaria de prensa del Pentágono, en una rueda de prensa celebrada este martes.

La destrucción parcial del muelle llega en un momento particularmente duro para Gaza, con la mayor parte de la población civil esperando ayuda humanitaria urgente mientras padece el desarrollo de la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamás tras los ataques del 7 de octubre.

Singh explicó que los ingenieros del ejército están trabajando incansablemente para recomponer el muelle y los responsables del Departamento de Defensa esperan que “esté plenamente operativo en poco más de una semana”.

El muelle, que costó hasta el momento $320 millones, fue construido de forma improvisada por Estados Unidos luego de que el presidente Joe Biden anunciara por sorpresa que el Ejército estadounidense construiría un embarcadero para Gaza en medio de la crisis humanitaria que padecen los palestinos en el enclave.

La mayor parte de los funcionarios de Defensa predijeron de forma casi inmediata que habría problemas logísticos y de seguridad en torno al muelle, según reportó The New York Times.

Según un informe de CNN, el muelle flotante Joint Logistics Over the Shore (JLOTS) sufrió problemas el pasado fin de semana porque básicamente requiere muy buenas condiciones del mar para funcionar.

La cadena de televisión CNN explicó que el JLOTS solo puede operar de manera segura en olas de un máximo de 91 centímetros (3 pies) y vientos de menos de aproximadamente 24 kilómetros por hora (15 millas por hora). El sábado, un día antes de que el muelle se rompiera por las fuertes olas, el temporal marítimo incluso provocó que dos pequeños buques militares estadounidenses que formaban parte de la operación humanitaria vararan en Israel.

Hasta ahora, el muelle apenas ha entrado en funcionamiento.

El 17 de mayo, días después de que empezara a funcionar el JLOTS, los camiones de ayuda humanitaria fueron saqueados por civiles palestinos cuando se dirigían a un almacén.

Esta situación obligó al Programa Mundial de Alimentos de la ONU a suspender sus operaciones hasta mejorar sus mecanismos de seguridad.

Desafortunadamente para los esfuerzos estadounidenses y los civiles en la zona, las condiciones del mar empeoraron notablemente en ese periodo de tiempo a pesar de que las autoridades de Estados Unidos pensaban que las agrandes mareas apenas empezarían en el próximo verano.