Las jugadores de la selección española de fútbol anuncian su renuncia a futuras convocaciones

El mismo día, el expresidente de la Federación, Luis Rubiales, declaró ante un juez de la Audiencia Nacional ante quien aseguró que el beso a Jenni Hermoso fue consentido y que no hubo coacciones.

Las campeonas del mundo de fútbol femenino no volverán a la selección española. Así lo han hecho saber las jugadoras, que mantienen su negativa a responder a la convocatoria en pleno escándalo por el beso entre el expresidente de la Federación y la delantera Jenni Hermoso.

De acuerdo con los medios españoles, las jugadoras enviaron una decisión a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) el jueves y este viernes se hizo pública a través de un comunicado. Las jugadores piden cambios y reestructuraciones más profundas en la entidad deportiva como condición para volver al vestuario de la selección nacional. En concreto, la reivindicación, firmada por casi 40 deportistas, piden la reestructuración del organigrama del fútbol femenino; similar con el Gabinete de la Presidencia y la Secretaría General de la Federación; la reestructuración del área de Comunicación y Marketing y de la Dirección de Integridad.

Las remodelaciones y dimisiones en el seno de la Federación no fueron suficientes para las deportistas. El presidente Luis Rubiales dimitió y se enfrenta ahora a la Justicia española. La responsabilidad de seleccionar y entrenar al equipo también cambió de manos. Jorge Vilda fue sustituido por una mujer, Montse Tomé, quien según lo previsto comunicará su primera lista de convocadas para la selección este mismo viernes.

De acuerdo con el diario deportivo Relevo, las jugadoras que no respondan a la convocatoria de la seleccionadora nacional corren el riesgo de sufrir sanciones desde la Federación. Tanto la ley del deporte española como el reglamento de la RFEF contemplan dichas sanciones, que pueden ir desde las multas económicas hasta la pérdida temporal de la licencia federativa para el deportista en cuestión.

Rubiales en el banquillo de los acusados

El expresidente de la RFEF, Luis Rubiales, se personó este viernes ante la Audiencia Nacional de Madrid para comparecer ante el juez Francisco de Jorge en calidad de investigado por cargos de agresión sexual y coacciones. La Fiscalía pidió para Rubiales medidas cautelares contra el expresidente. Exige la comparecencia de Rubiales en el juzgado cada 15 días además de un alejamiento de 500 metros y la imposibilidad de comunicarse con la jugadora del Pachuca.

De acuerdo con los medios españoles, Rubiales declaró ante el juez de la Audiencia Nacional que en ningún momento coaccionó a Jenni Hermoso para besarla y añadió que el famoso beso fue consentido por ambos. Es la versión de los hechos que el expresidente ofreció a los medios desde el inicio de la polémica.