Las autoridades rusas detienen a un ciudadano francés acusado de recopilar información sobre su Ejército

Laurent Vinatier, un funcionario de una ONG suiza, se suma a la larga lista de ciudadanos occidentales detenidos en Rusia.

Rusia informó este jueves, 6 de junio, que detuvo a un ciudadano francés que estaba supuestamente fungiendo como “agente extranjero” mientras recababa información del Ejército ruso, según informaron las autoridades de ese país.

Según el Comité de Investigación de Rusia (SK), un organismo policial que investiga delitos, “dicha información, si es obtenida por fuentes extranjeras, puede ser utilizada contra la seguridad del Estado”.

Los medios estatales rusos informaron que el detenido se llama Laurent Vinatier, un empleado de un centro con sede en Suiza llamado Centro para el Diálogo Humanitario, que se dedica a tender puentes con países de difícil o Gobiernos cerrados en busca de la paz internacional. La organización, según el diario The Wall Street Journal, es cercana a los dirigentes de Suiza, un país en términos diplomáticos históricamente neutral que, tras el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, fue declarada por Rusia como nación hostil por sumarse a las sanciones contra el Kremlin.

Según John O'Callaghan, jefe de comunicaciones del grupo, Vinatier trabajaba en Rusia como asesor en la organización que ya está enterada de la detención del ciudadano francés: “Estamos trabajando para obtener más detalles de las circunstancias y conseguir la liberación de Laurent”.

El funcionario también declaró que la organización estaba buscando mediar en el conflicto entre Ucrania y Rusia.

En un vídeo publicado en redes sociales se puede apreciar el momento en el que es detenido el ciudadano francés mientras, aparentemente, estaba sentado en un café al aire libre. En el vídeo los rostros de los agentes rusos y el ciudadano están difuminados.

De acuerdo con su perfil en LinkedIn, Vinatier es empleado de Diálogo Humanitaria desde 2014 y su trabajo se focaliza en Rusia, Ucrania y otros países postsoviéticos.

Entre sus funciones destacó el diseño de procesos de diálogo, la facilitación de reuniones y la creación de redes hacia los estados de difícil acceso.

Sin embargo, el Comité de Investigación ruso acusó a Vinatier de recopilar información sobre el Ejército de Rusia por años para después comentar lo que aprendió con contactos que había conocido en visitas a Moscú.

El comité también anunció que Vinatier será acusado en el futuro próximo. Un castigo por este supuesto delito podría valerle hasta cinco años de prisión en Rusia.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya se pronunció sobre la detención asegurando que el detenido no es “en ningún caso alguien que trabajara para Francia”.

La detención de Vinatier y las palabras de Macron llegan en un momento donde la tensión entre Rusia y Francia está en un punto álgido desde 2022, tras la invasión a Ucrania.

La captura del ciudadano francés también aumenta fuertemente la preocupación sobre los ciudadanos occidentales que son capturados en Rusia para después ser utilizados como monedas de cambio, según advierten los expertos en seguridad.

Hay muchos casos emblemáticos de ciudadanos occidentales detenidos injustamente en Rusia. Uno de los más destacados es el del periodista Evan Gershkovich, del Wall Street Journal, recluido en una prisión de Moscú por una acusación de espionaje contra él.

Tanto el reportero, como el diario y el Gobierno estadounidense niegan que Gershkovich sea un espía.