Las agencias de inteligencia advierten de que Rusia planea sabotajes en Europa: "El riesgo aumentó significativamente"

El Kremlin está llevando a cabo operaciones encubiertas en varios países europeos. La OTAN hizo pública su preocupación y prometió contrarrestar la influencia rusa.

Europa está en alerta. Rusia planea sabotajes en todo el continente, de acuerdo con reportes de think tanks y diversas agencias de inteligencia. A la par que sus tropas combaten en Ucrania, las redes de inteligencia rusas se han reforzado en el territorio europeo.

El errado pronóstico de una victoria rápida en Ucrania y la expulsión de más de 600 agentes que operaban bajo credenciales diplomáticas, entre otros fallos, dejaron mal parado al aparato de espionaje ruso. En el corazón de la nueva reforma se encuentran una reestructuración y nuevas estrategias de reclutamiento, incluyendo el alistamiento de freelancers y de rusos que escaparon tras la invasión.

"Consideramos que el riesgo de que se produzcan actos de sabotaje controlados por el Estado [ruso] aumentó significativamente", sostuvo el jefe de la inteligencia nacional alemana, Thomas Haldenwang, en declaraciones recogidas por el Financial Times. El pasado viernes, el Gobierno Alemán acusó a Moscú de estar detrás de un grupo de hackers que llevó a cabo una campaña de ciberataques contra el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). Este lunes, llamó a consultas a su embajador en Rusia, Alexander Graf Lambsdorff.

El Gobierno alemán condena enérgicamente una campaña del grupo cibernético ruso ART28, controlado por el Estado, dirigida contra miembros de la junta de gobierno del Partido Socialdemócrata de Alemania.

 

República Checa también apuntó contra el grupo de hackers APT28. La pesquisa llevada a cabo por investigadores checos y alemanes reveló que el ataque fue el año pasado contra correos electrónicos de altos cargos de la formación. También tuvo por blanco a otros sectores como el armamentístico y el aeroespacial. Algunas instituciones checas también sufrieron ataques del grupo, de acuerdo con las autoridades.

Los ejemplos de intervención, y de sospecha, abundan: hace menos de dos semanas, medios locales informaron de que un joven británico fue acusado de planear un incendio en una empresa vinculada a Ucrania. La fiscalía asegura que Dylan Earl, de 20 años, fue reclutado por los servicios de espionaje rusos. A principios de año, Microsoft acusó a ciberespías patrocinados por el Estado ruso de espiar algunos de sus correos corporativos e intentar usar la información para acceder a servicios privados.

La OTAN, preocupada

Alemania, Chequia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Reino Unido. Todos fueron víctimas de "actividades malignas" que "preocupan profundamente" a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, según reconoció la alianza a principios de mes.

La organización también señaló que los ataques forman parte de una "intensificación" de las operaciones rusas en territorio aliado. Tres agencias europeas coinciden, de acuerdo con el Financial Times: el Kremlin se está volviendo más agresivo y mejor organizado en operaciones como bombardeos encubiertos, incendios intencionados y daños a la infraestructura. Con poco interés, aseguran, por las vidas de los civiles.

"Actuaremos individual y colectivamente para abordar estas acciones, y seguiremos coordinándonos estrechamente", prometieron desde la OTAN y advirtieron: "Las acciones de Rusia no disuadirán a los Aliados de seguir apoyando a Ucrania".

¿Qué quiere Rusia?

Interferencias en los sistemas de navegación por GPS, sabotaje de instalaciones como fábricas o medios de transporte, el alistamiento de grupos locales... "Las pautas de comportamiento coinciden con las predicciones de lo que Rusia intentaría hacer antes de un conflicto abierto con la OTAN", sostiene el analista Keir Giles, del think tank británico Chatham House. Todas estas tácticas podrían ser parte, según el analista, de una estrategia que buscaría inmovilizar Europa "sin siquiera disparar un tiro".

El Royal United Services Institute (RUSI) aseguró en un reciente informe que las metas, a grandes rasgos, son polarizar a las poblaciones, movilizar a grupos que apoyen a las élites afines y minar el apoyo de los gobiernos adversarios. También pretende reclutar a políticos locales para la causa rusa y elevar la tensión política para generar crisis.

"Las estrategias rusas son a menudo burdas", reconoce el informe. La falta de autocrítica es una de las fallas más graves del aparato ruso. Sin embargo, "los rusos persisten". Los fracasos iniciales se pueden convertir en éxitos.

Por eso, el RUSI advierte de que Europa debe intensificar sus operaciones de contraespionaje. Y mirar más allá de su ombligo: Rusia está extendiendo su influencia por todo el mundo. En África busca conseguir un control "colonial" de los recursos del continente. En Cuba, como reportó Voz Media, ha formado una alianza en múltiples frentes con el régimen castrista.

"Esto plantea amenazas mucho más allá de Ucrania", previene el instituto. "Es fundamental que los Estados occidentales se pongan a la altura de ese desafío".