La Policía del Capitolio encuentra una bolsa de cocaína en su sede de Washington meses después de un hallazgo similar en la Casa Blanca

Un oficial encontró la droga en el medio del suelo de un área destinada al almacenamiento de muebles y suministros.

Este miércoles, la Policía del Capitolio de los Estados Unidos (USCP) hizo público el descubrimiento de una pequeña bolsa de cocaína dentro de sus instalaciones, desencadenando así una investigación sobre el incidente.

Según el comunicado emitido a través de la página web de la USCP, la droga fue encontrada por un oficial "en el medio del piso", poco antes de la 1:00 p. m., en un área utilizada para el almacenamiento de muebles y suministros, la cual es "muy transitada" por empleados y contratistas. Inicialmente, solo se conocía que la bolsa contenía un polvo blanco, pero tras informar al supervisor y analizar la sustancia, se confirmó que se trataba de cocaína.

“La División de Investigaciones de la USCP ha abierto una investigación que incluirá pruebas adicionales, incluidas pruebas de ADN de la bolsita”, asegura el comunicado.

Este no es el primer episodio de este tipo en el entorno gubernamental de Washington D.C. En julio pasado, el Servicio Secreto descubrió cocaína en la Casa Blanca. Aunque el presidente Joe Biden no se encontraba en la residencia en ese momento, el hallazgo generó inquietud, ya que la bolsa se encontró en una zona de alta circulación, cerca del área donde se pide a los visitantes que depositen sus teléfonos celulares durante ciertos recorridos por el Ala Oeste.

A pesar de la relevancia del hallazgo, la investigación se cerró sin identificar a ningún sospechoso. El Servicio Secreto argumentó que la falta de pruebas físicas dificultaba determinar a una persona de interés entre los cientos de personas que pasaron por el vestíbulo donde se encontró la cocaína.

Sin embargo, posteriormente, Charles Marino, un ex agente especial de supervisión del Servicio Secreto, criticó el manejo del caso y expresó su desconcierto ante la falta de avances.

Teniendo en cuenta la seguridad extrema de la residencia del presidente y la habilidad de los agentes del Servicio Secreto, Marino sugirió que la ausencia de resultados podría ser indicativa de influencias políticas que obstaculizaban una investigación más profunda.