Irán, a punto de conseguir su arma nuclear luego de acelerar la producción de uranio enriquecido

Según las estimaciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Teherán tiene suficiente material radiactivo para desarrollar varias bombas atómicas.

Un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), el organismo de control nuclear de las Naciones Unidas, revela que Irán aumentó las reservas del uranio enriquecido a un porcentaje peligrosamente cercano al que se utiliza para la fabricación de armas nucleares.

Según The Associated Press, que tuvo acceso a este informe confidencial, entre febrero y el 11 de mayo, las reservas de uranio enriquecido al 60% de Irán aumentaron en 20,6 kilogramos, alcanzando un total de 142,1 kilogramos. Este nivel de enriquecimiento comparte características con el uranio al 90%, que es el grado necesario para producir armamento nuclear.

Para ponerlo en perspectiva, la OIEA estima que se necesitarían alrededor de 42 kilogramos de uranio enriquecido al 60% para fabricar una bomba atómica si este material se procesara hasta el 90% de pureza. Esto sugiere que Irán posee suficiente uranio enriquecido para desarrollar al menos tres armas nucleares si decidiera hacerlo.

"Irán sólo necesitaría un par de semanas para producir ese material apto para armas, pero probablemente mucho más (un año o más) para construir una bomba real que pueda lanzar", comentó Eric Brewer, vicepresidente adjunto de la Iniciativa contra la Amenaza Nuclear en Washington.

A pesar de las afirmaciones de Irán sobre los fines exclusivamente pacíficos de su programa nuclear, este aumento de las reservas se produce en un momento en el que el país busca presionar a la comunidad internacional para que levante las sanciones económicas relacionadas con su programa nuclear, ofreciendo desacelerar dicho programa como contrapartida.

Irán se ha alejado de los límites

Según un acuerdo alcanzado en 2015 con varias potencias mundiales, a Irán solo se le permitía enriquecer el uranio hasta un 3,67% de pureza. Asimismo, se le pedía mantener una reserva de unos 300 kilogramos y utilizar tecnología básica de centrifugado. Todo esto a cambio del levantamiento de sanciones económicas.

Sin embargo, desde que Estados Unidos se retiró del acuerdo y volvió a imponer sanciones a Teherán en 2018, Irán ha abandonado los límites establecidos por el acuerdo aumentando significativamente su actividad de enriquecimiento y obstaculizando la labor de los inspectores de la OIEA en la supervisión internacional.

El jefe de la OIEA, Rafael Mariano Grossi ya advirtió que la agencia no puede asegurar que Irán no esté utilizando sus centrifugadoras para enriquecer uranio de manera clandestina,lo que aumenta las preocupaciones sobre las intenciones nucleares del país.

Pausa en la negociación con la OIEA

Antes del reciente accidente de helicóptero que causó el fallecimiento del presidente iraní, Ebrahim Raisi y de otros altos funcionarios, Irán se comprometió a mantener negociaciones técnicas con la OIEA. Sin embargo, después del incidente esas reuniones se pausaron.

Según el informe, Irán envió una carta el 21 de mayo diciendo que su equipo nuclear está dispuesto a continuar las negociaciones “en una fecha apropiada que será acordada mutuamente”, pero aún no se ha programado la próxima reunión.