La FAA despliega una IA de 875 millones de dólares para gestionar el tráfico aéreo
La plataforma SMART analiza unas 200 fuentes de datos para anticipar congestión, mal tiempo y posibles retrasos. Comenzó a funcionar de forma limitada en Washington y posteriormente será extendida a otras zonas del país.

Dos aviones estacionados en la Terminal C del Aeropuerto Internacional Logan de Boston
La Administración Federal de Aviación (FAA) comenzó a utilizar una nueva plataforma respaldada por inteligencia artificial que busca anticipar la congestión del espacio aéreo y reducir retrasos y cancelaciones antes de que los problemas alcancen a los pasajeros.
El sistema, denominado Strategic Management of Airspace, Routes and Trajectories (SMART), fue presentado oficialmente por el secretario de Transporte, Sean Duffy, y el administrador de la FAA, Bryan Bedford. Su implementación forma parte del amplio proceso de modernización del sistema de control aéreo estadounidense.
Según el medio NPR, el proyecto supone una inversión de alrededor de 875 millones de dólares. La herramienta fue desarrollada junto a Air Space Intelligence y comenzó a operar de manera limitada en el espacio aéreo alrededor de Washington DC.
Una IA para anticiparse a los problemas
SMART reúne en una sola plataforma unas 200 fuentes de información, entre ellas datos meteorológicos, rutas de vuelo, niveles de tráfico y disponibilidad de controladores.
Su motor apoyado en inteligencia artificial cruza esos datos para mostrar dónde estarán las aeronaves, cuánta capacidad tendrá disponible el sistema y en qué puntos podrían aparecer problemas provocados por la congestión o el clima.
La idea es transformar un sistema que habitualmente responde a los problemas una vez que aparecen en otro capaz de anticiparlos.
La FAA explicó que SMART puede analizar la demanda, las condiciones meteorológicas y las restricciones del espacio aéreo para realizar previsiones con horas, días e incluso semanas de anticipación. A partir de esa información, los especialistas pueden modificar la planificación o recomendar rutas alternativas.
“Estamos pasando de un enfoque reactivo a uno predictivo”, explicó la agencia al presentar la plataforma.
Duffy sostuvo que la tecnología permitirá reducir retrasos, disminuir la presión sobre los controladores y, eventualmente, recortar costos operativos para las aerolíneas. La FAA incluso considera que una mayor eficiencia podría traducirse en menores precios para los pasajeros, aunque ese efecto dependerá de múltiples factores del mercado.
La IA no sustituirá a los controladores
Las recomendaciones generadas por SMART deben ser revisadas por personal de la FAA y los responsables de cada instalación conservan la facultad de aceptarlas o descartarlas.
Ese punto resulta especialmente relevante ante la escasez de controladores que Estados Unidos intenta resolver desde hace años.
Un excontrolador consultado por NPR describió la tecnología como una herramienta adicional para los profesionales y no como un sustituto de su trabajo. El sindicato National Air Traffic Controllers Association (NATCA), por su parte, indicó que no participó en el diseño, las pruebas ni la implementación inicial del sistema y evitó valorar por ahora qué impacto tendrá sobre sus trabajadores.
Una modernización multimillonaria
SMART llega mientras Washington ejecuta una renovación mucho mayor de la infraestructura que sostiene el tráfico aéreo estadounidense.
La Administración Trump está destinando 12.500 millones de dólares a actualizar líneas de telecomunicaciones, radares, radios y otros componentes del sistema nacional de control aéreo. Según la FAA, los 13 frentes principales de modernización están programados para completarse hacia finales de 2028.
La propia agencia reconoce que cada día miles de vuelos parten con retrasos incorporados a sus horarios debido a que, en determinados momentos, la demanda supera la capacidad disponible de aeropuertos y sectores del espacio aéreo.
Ahora la apuesta es que una máquina pueda detectar ese atasco antes de que se forme.
La prueba inicial se concentra en la región de Washington y la FAA prevé extender gradualmente SMART al resto del país durante los próximos meses.