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El lago Powell cae a un mínimo histórico y pone bajo presión el suministro de agua y energía del oeste

El principal embalse del río Colorado quedó a unos 30 pies del nivel mínimo necesario para generar electricidad en la represa Glen Canyon, mientras las autoridades federales intentan evitar una crisis mayor.

Imágenes de un bote en el lago Powell

Imágenes de un bote en el lago PowellBiosphoto via AFP

Diane Hernández
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El lago Powell, uno de los principales embalses del país, descendió a un nuevo mínimo histórico y quedó peligrosamente cerca de un nivel que podría comprometer la generación de electricidad en la represa Glen Canyon, una infraestructura estratégica para el sistema del río Colorado.

El nivel del embalse se situó durante el fin de semana alrededor de los 3.520 pies sobre el nivel del mar, ligeramente por debajo del récord mínimo alcanzado en 2023. El propio Bureau of Reclamation (USBR) identifica aproximadamente los 3.520 pies como el anterior mínimo histórico registrado desde que el lago terminó de llenarse.

La cifra deja al lago a aproximadamente 30 pies del denominado “minimum power pool”, situado en los 3.490 pies, por debajo del cual la planta hidroeléctrica de Glen Canyon ya no puede operar normalmente.

La situación representa una nueva señal de alarma para el sistema del río Colorado, del que dependen unos 40 millones de personas en siete estados del oeste estadounidense, además de extensas zonas agrícolas. El Gobierno federal ya había advertido este año que los bajos niveles de almacenamiento planteaban riesgos para el abastecimiento de agua y la infraestructura energética de la región.

Un año extremadamente seco para el río Colorado

El deterioro se produce después de una temporada especialmente desfavorable para la cuenca alta del Colorado.

Según el Bureau of Reclamation, la previsión publicada en julio calcula que durante el año hidrológico 2026 llegarán al lago Powell unos 3,5 millones de acre-pies de agua, apenas el 36% del promedio histórico.

La falta de nieve y las altas temperaturas redujeron considerablemente la escorrentía que alimenta el embalse desde las Montañas Rocosas.

A comienzos de este año, la situación llegó a ser todavía más preocupante. En abril, el Departamento del Interior advirtió que, sin una “intervención importante”, Powell podía descender por debajo de los 3.490 pies durante agosto, lo que habría llevado al sistema al límite de la producción hidroeléctrica.

El Gobierno movilizó agua para evitar que Powell cruzara el límite crítico

Ante ese escenario, la Administración federal puso en marcha varias medidas extraordinarias.

El Bureau of Reclamation anunció un plan para trasladar agua desde el embalse Flaming Gorge, situado aguas arriba, y al mismo tiempo reducir la cantidad liberada desde Powell hacia el lago Mead.

El Gobierno planteó movilizar entre 660.000 y un millón de acre-pies desde Flaming Gorge entre abril de 2026 y abril de 2027. Paralelamente, redujo de 7,48 millones a 6 millones de acre-pies el volumen previsto de liberaciones anuales desde Powell durante el año hidrológico 2026.

Las autoridades calcularon inicialmente que la combinación de medidas podría añadir hasta unos 54 pies de elevación a Powell respecto al escenario que se habría producido sin intervención y mantenerlo al menos alrededor de los 3.500 pies para abril de 2027.

Las proyecciones más recientes muestran precisamente una mejora frente a los escenarios alarmantes de principios de año.

El estudio de 24 meses publicado por Reclamation en julio proyecta que Powell terminará el año hidrológico 2026 cerca de los 3.516 pies, con aproximadamente 5,05 millones de acre-pies almacenados, equivalentes a apenas el 22% de su capacidad.

Para el 31 de diciembre, el escenario considerado más probable sitúa al embalse alrededor de los 3.507,7 pies, todavía por encima del límite de generación eléctrica de 3.490 pies. Incluso el escenario mínimo probable de julio lo ubicaba alrededor de los 3.503,7 pies al terminar el año.

¿Qué ocurriría si baja de los 3.490 pies?

El límite de los 3.490 pies es especialmente importante porque marca el nivel mínimo operativo para generar energía hidroeléctrica de manera normal en Glen Canyon.

​El Bureau of Reclamation advirtió que, si Powell descendiera por debajo de esa cota, las descargas tendrían que realizarse únicamente a través de otras estructuras de salida de la presa, lo que aumentaría la incertidumbre operativa y podría generar problemas para los usuarios río abajo, además de reducir drásticamente la producción de electricidad.

​Glen Canyon cuenta con ocho unidades generadoras y constituye una pieza relevante del sistema eléctrico del oeste estadounidense.

​El problema podría ser todavía más grave si el lago descendiera hasta aproximadamente los 3.370 pies, conocido como “dead pool” o nivel muerto. A esa altura, la configuración de la presa impediría esencialmente que el agua continuara circulando normalmente río abajo.

​Sin embargo, Powell está todavía a unos 150 pies de ese escenario extremo, por lo que no se trata de una amenaza inmediata.

Una crisis que afecta a siete estados

La importancia del lago Powell va mucho más allá de la generación eléctrica.

Junto con el lago Mead, constituye el corazón del gigantesco sistema de almacenamiento del río Colorado, que abastece a Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming, además de suministrar agua a México mediante acuerdos internacionales.

El río proporciona agua a aproximadamente 40 millones de personas y sustenta millones de acres de producción agrícola.

Los bajos niveles de Powell y Mead llegan, además, mientras los estados de la cuenca continúan negociando nuevas reglas para administrar el Colorado después de 2026, ante la necesidad de adaptar el sistema a un escenario de menor disponibilidad de agua.

Los datos del Bureau of Reclamation muestran hasta qué punto ha cambiado la situación: al comienzo del año hidrológico 2000, el sistema del Colorado almacenaba cerca del 94% de su capacidad. Al comenzar el año hidrológico 2026, esa cifra se había reducido aproximadamente al 37%.

El nuevo récord negativo del lago Powell no significa todavía que el oeste de Estados Unidos esté a punto de quedarse sin agua o electricidad. Sin embargo, confirma que uno de los componentes fundamentales del sistema del río Colorado continúa funcionando muy cerca de niveles que hasta hace pocos años eran considerados excepcionales.

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