Washington revocó más de 250.000 visas en medio del endurecimiento de los controles migratorios
Las cancelaciones incluyen casos relacionados con delitos, fraude, abuso del sistema migratorio, amenazas a la seguridad nacional y más de 2.000 visas vinculadas al llamado 'turismo de nacimiento'.

Varias Green Cards sobre una mesa, representando el proceso de obtención de residencia en EEUU.
El Departamento de Estado ha revocado más de 250.000 visas desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, en medio de un amplio endurecimiento de los controles sobre extranjeros que buscan ingresar o permanecer en el país, según informó Fox News Digital citando a funcionarios de la Administración.
Las revocaciones afectan a titulares que, según explicó un funcionario del Departamento de Estado al diario, violaron las condiciones de sus visas, cometieron delitos, promovieron violencia contra el país o ciudadanos estadounidenses, participaron en fraudes, abusaron del sistema migratorio o representaron riesgos para la seguridad nacional.
Entre los documentos cancelados figuran además 2.300 visas relacionadas con el denominado 'turismo de nacimiento', una práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos con el propósito de dar a luz en territorio estadounidense.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, aseguró a Fox News que la cifra constituye un "hito histórico" para la Administración Trump y enmarcó las revocaciones dentro de una política de verificación continua de los titulares de visas.
Pigott sostuvo que el Gobierno considera que cada decisión relacionada con una visa tiene implicaciones para la seguridad nacional y advirtió de que los extranjeros que incumplan las condiciones de entrada o permanencia en Estados Unidos pueden perder ese beneficio.
Revocaciones a funcionarios latinoamericanos
La cifra se conoce pocos días después de que el Departamento de Estado revocara las visas de 27 funcionarios y exfuncionarios latinoamericanos, además de algunos de sus familiares, por acusaciones relacionadas con corrupción.
Las medidas alcanzaron a ciudadanos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
La Administración también había comenzado durante el verano a estudiar la cancelación de visas B1 y B2 de negocios y turismo de hasta 200.000 extranjeros que posteriormente solicitaron asilo en el país, dentro de una revisión de posibles abusos del sistema migratorio.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, había cuestionado entonces las solicitudes de asilo que el Gobierno considera infundadas y defendido que ese mecanismo debe reservarse para personas que puedan demostrar persecución por motivos contemplados en la legislación estadounidense.
La cifra aumentó con rapidez
El volumen de cancelaciones muestra además la aceleración de la política durante los últimos meses.
En agosto, el Departamento de Estado había informado de más de 175.000 visas revocadas, muchas de ellas después de encuentros de los titulares con las fuerzas del orden por delitos como agresiones, conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, robos y delitos relacionados con narcóticos.
También se registraron revocaciones relacionadas con conducción temeraria, agresiones sexuales, abuso infantil, fraude y malversación, según los datos proporcionados por el Departamento de Estado.
La cifra supera ampliamente las 85.000 visas revocadas que el Departamento de Estado había reportado en diciembre de 2025, cuando más de 8.000 de las cancelaciones correspondían a estudiantes extranjeros.
La política forma parte del sistema de revisión continua impulsado por el Gobierno de Trump, que permite reevaluar a extranjeros incluso después de que hayan recibido una visa estadounidense.