Siete intentos frustrados, tres en 24 horas: así se le ha negado a María Corina Machado el regreso a Venezuela
La secuencia de obstáculos contrasta con las garantías públicas que altos funcionarios estadounidenses—entre ellos Donald Trump y Marco Rubio— le habían dado a Machado para regresar a su país en alocuciones recientes.

María Corina Machado en una imagen de archivo
En menos de 24 horas, María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y premio Nobel de la Paz, vio cerrarse tres puertas seguidas para volver a su país: un barco que nunca zarpó, un vuelo a Aruba que no pudo aterrizar, y un último intento hacia Curazao que tampoco prosperó. Se tratan del quinto, sexto y séptimo intento fallido de Machado por regresar a Venezuela desde que salió clandestinamente, hace ya nueve meses. La secuencia se conoció mientras Delcy Rodríguez, la líder interina de Venezuela que heredó el aparato de poder chavista tras la captura de Nicolás Maduro, se reunía a puerta cerrada con el presidente Donald Trump en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU.
La noticia fue confirmada en exclusiva por el corresponsal de ABC en Washington, David Alandete, quien viajó esta semana hasta Ciudad de Panamá para acompañar a Machado en lo que debía ser el tramo final de ese esperado regreso a Venezuela, y terminó siendo testigo directo de cómo esa alternativa, y las dos siguientes, se cerraban una tras otra. El plan más reciente contemplaba una travesía marítima desde Panamá de aproximadamente dos días, cruzando el Canal para situarse en el Caribe. Todo estaba prácticamente listo, con la documentación de los pasajeros presentada y los trámites de zarpe realizados, cuando la empresa dueña de la embarcación avisó, apenas horas antes de la salida prevista para la noche del lunes, que uno de los motores tenía una avería vinculada a dos cilindros. De acuerdo con el deporte, la empresa no ofreció otra nave ni propuso esperar una reparación, simplemente canceló el servicio y devolvió el dinero.
Machado y su equipo no esperaron. Esa misma noche empezaron a buscar un vuelo que la acercara a Venezuela a través de alguna de las islas neerlandesas frente a la costa venezolana. En cuestión de horas consiguieron un avión rumbo a Aruba para la madrugada del martes, pero ahí surgió otro obstáculo, en este caso administrativo, pues se plantearon dudas sobre si el vuelo debía tramitarse como privado o comercial. Consiguieron un segundo avión, pero las autoridades de Aruba terminaron negando el permiso de aterrizaje. Con Aruba descartada, el equipo intentó una última vía hacia Curazao —la misma isla a la que Machado había llegado tras escapar de Venezuela en diciembre pasado—, con Bonaire como alternativa. Ninguna de las dos islas autorizó el aterrizaje, quedando así frustrado el séptimo intento de regreso y el tercero en las últimas horas.
Ese episodio fue apenas el más reciente de una cadena que arrancó tres meses atrás. Según el recuento de Alandete, el 26 de junio, Machado salió en un avión privado desde Manassas, Virginia, con destino a Curazao. El vuelo ya estaba en el aire cuando el piloto recibió instrucciones de regresar, tras una comunicación que la compañía aérea recibió desde Estados Unidos. Dos días después, en el segundo intento, compró un pasaje comercial de Copa Airlines desde Panamá hacia Caracas; según reconstruyó su propio equipo, la aerolínea recibió una advertencia desde Venezuela de que trasladarla podía comprometer sus permisos para operar en el país, y Machado no logró embarcar. Entre esos episodios y los de esta semana, ABC confirmó que hubo otros dos intentos —uno por tierra y otro combinando distintas rutas— que tampoco prosperaron, y cuyos detalles se mantienen reservados porque, según las personas involucradas, esas vías "podrían seguir siendo utilizadas en el futuro".
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El reportaje también aclara un punto que había generado desinformación en redes sociales. Panamá le otorgó a Machado un pasaporte diplomático especial por razones humanitarias, no la nacionalidad panameña. La periodista venezolana Idania Chirinos, quien también reveló los intentos frustrados, lo remarcó en un mensaje que se volvió viral, calificando la situación así: "la premio Nobel de la Paz está presa en Panamá". Chirinos aclaró: "Esto no implica, ni cargo alguno y mucho menos, NACIONALIDAD. Es y sigue siendo VENEZOLANA", agradeciéndole a Panamá por "ampararla" y "protegerla" frente a quienes, según ella, sí le impiden regresar.
"¿Por qué le impiden llegar a Venezuela? ¿Por qué le niegan autorización de vuelos? ¿Por qué los barcos 'fallan' mecánicamente cuando todo está listo para abordar?", cuestionó.
La secuencia de obstáculos contrasta con las garantías públicas que altos funcionarios estadounidenses le habían dado a Machado para regresar a su país en alocuciones recientes. El propio secretario de Estado, Marco Rubio, había dicho en una entrevista reciente con el periodista Sergio Novelli que la premio Nobel de la Paz podía regresar en cualquier momento: "María Corina Machado es una ciudadana venezolana que tiene todo el derecho a entrar a su país cuando ella quiere regresar. Nosotros no podemos impedir que viaje". Rubio explicó que Washington solo le había recomendado postergar su regreso durante la emergencia de los terremotos que sacudieron Venezuela, por preocupación por su seguridad, y advirtió sobre lo que debería ocurrir si finalmente cruzaba la frontera: "Si ella regresa a Venezuela, no pensamos que se debe hacer nada negativo en contra de ella".
El propio presidente Donald Trump ya había sostenido algo similar en julio, tras la cumbre de la OTAN en Turquía: "Yo no le dije que no regresara. Creo que es una buena persona".
Ese contraste se volvió todavía más visible esta misma semana. Mientras Machado quedaba varada en Panamá sin poder cruzar ni siquiera hasta una isla caribeña, Delcy Rodríguez, quien cuenta con un expediente criminal de larga data, viajaba sin ningún obstáculo hasta Nueva York. Es la misma funcionaria cuyo régimen mantiene, según organizaciones de derechos humanos, a más de 300 presos políticos, y bajo cuyo mandato interino la propia oposición sigue denunciando represión y tratos crueles contra la disidencia.