El papa León hace una defensa de la vida en su visita a Uruguay: “Quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo"
El sumo pontífice, además, abordó otros temas sensibles como la eutanasia y el suicidio ante el país más secular de la región.

Una imagen de archivo del papa León XIV
Durante su primer día de visita en Uruguay, el papa León XIV dio una valiente defensa de la vida ante la presencia del mandatario progresista Yamandú Orsi, cuyo gobierno ha promovido abiertamente la flexibilización del aborto y convirtió al país Oriental en la primera nación sudamericana en legalizar la eutanasia en abril de 2026.
León, quien aseguró estar en “bastante en forma” tras operarse de un tumor pulmonar, abordó temas sensibles como el aborto, el suicidio y la eutanasia. Justamente, Uruguay es el país más secular de la región según los datos disponibles.
“Quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo", dijo el papa, recibido por unas 30.000 personas en la capital Montevideo.
Luego, habló de la enfermedad que enfrentó, donde aprovechó para defender la atención médica universal.
“La enfermedad, la discapacidad, el dolor físico, la pérdida de autonomía, la pobreza, la falta de trabajo o la exclusión pueden hacer especialmente necesaria la ayuda de los demás”, dijo.
“Recientemente he experimentado en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido”, añadió. “Esta experiencia me lleva a pensar en tantos hombres y mujeres que carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos que necesitan”.
“Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad", advirtió, generando aplausos de los presentes, que acudieron con banderas de Uruguay y el Vaticano y globos amarillos y blancos para recibir al santo padre.
León también tocó en su alocución la "dolorosa" realidad del suicidio en Uruguay, país que tiene las mayores tasas en la región.
"También hoy podemos vivir rodeados de personas, compartir con ellas el trabajo, la calle o incluso el propio hogar, y desconocer el peso que llevan consigo", afirmó. "La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo. Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia".
Aunque muchos fieles y curiosos acudieron a la cita, la enorme plaza que acoge a la sede de la presidencia estaba a mitad vacía.
León XIV visitará 11 ciudades de Uruguay, Argentina y Perú en 12 días, en una de las giras papales más intensas de las últimas décadas.
“Fui a colegio católico, fui bautizada pero creo que hay otras prioridades en la agenda del país que recibir al papa. No me interesa verlo”, dijo a la AFP Natalia Reyes, una instructora de yoga de 34 años que trabaja cerca de la presidencia.
Angelo Olivera vendía pañuelos con la cara del papa en la plaza. “Me da lo mismo el papa, pero creo en Dios porque él me salvó cuando estuve mucho tiempo en terapia intensiva”, afirmó.
Perú, “uno de mis muchos hogares”
El primer papa nacido en Estados Unidos pasó casi dos décadas en Perú como misionero, donde forjó un profundo vínculo con la región y obtuvo la ciudadanía peruana.
Se refirió este viernes a Perú como “uno de mis muchos hogares” y dijo que espera con ilusión ver “cosas antiguas, cosas nuevas y sobre todo a la gente” allí.
El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, dijo a la AFP que en Uruguay hay “un interés generalizado en la visita del papa” y que las entradas para las misas en las dos ciudades del interior del país que visitará el fin de semana, Paysandú y Florida, se agotaron rápidamente.
La nación liberal está en desacuerdo con la Iglesia en cuestiones como la unión civil entre personas del mismo sexo, el aborto y la eutanasia.
El papa también aprovechó la ocasión para alabar la matriz energética de Uruguay, “que hoy se apoya casi enteramente en fuentes renovables”, cuando se agrava en el planeta la crisis generada por el cambio climático.
“Es un resultado notable que ha requerido decisiones sostenidas durante años y la participación de varios sectores del país”, afirmó al llegar al pequeño país de 3,5 millones de personas, referente mundial en energías limpias.
“Simbolismo y emoción”
El papa viajará el domingo a Argentina, la patria de su predecesor, Francisco, quien decepcionó a muchos argentinos al no regresar de visita durante su pontificado.
El viaje de León es visto como una especie de doble regreso a casa, explicó a AFP el experto vaticanista radicado en Estados Unidos Christopher White.
“El primer papa latinoamericano de la historia, Francisco, nunca volvió a su país natal. León, ciudadano peruano, ahora recoge ese manto y ese legado”, dijo White, autor de un libro sobre el papa León.
Perú, su última parada, está enfrascado en una fiebre papal. En Lima, los vendedores ofrecen camisetas y rosarios con su imagen, mientras que en las panaderías se vende pan León. Reclusas de una prisión femenina elaboran muñecos a su semejanza.
También se ha erigido una imponente estatua de León de 14 metros en la ciudad portuaria del Callao, que el papa tiene previsto visitar.
El viaje lo llevará en el mismo día a la antigua capital inca de Cusco, a 3.400 metros de altura, y a Pucallpa, en la selva amazónica.
Pero el papa también retomará su antigua vida como Robert Francis Prevost al cenar con sacerdotes de su antigua diócesis de Chiclayo, en la costa norte de Perú, o cuando haga una visita privada a una capilla que ayudó a reconstruir.
Este artículo fue publicado con información de AFP
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