El FMI llega a un acuerdo con Ucrania por un préstamo de $2.200 millones

El convenio forma parte de un paquete de apoyo internacional de 122.000 millones de dólares.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este viernes un acuerdo preliminar con Ucrania, que proporcionaría al país en guerra 2.200 millones de dólares como parte de un préstamo a cuatro años.

El acuerdo, que aún requiere la aprobación del director ejecutivo del FMI, fue anunciado tras la cuarta revisión del Acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo (SAF), que forma parte de un paquete de apoyo internacional de 122.000 millones de dólares.

Esta aprobación fue el resultado de varias conversaciones lideradas por Gavin Gray, jefe de la misión del FMI en Ucrania, y funcionarios ucranianos. Durante estas discusiones, se abordaron estrategias fiscales, riesgos relacionados con empresas estatales y el sector energético, así como la situación de la deuda, con el objetivo de asegurar la estabilidad económica del país.

“Se alcanzaron entendimientos sobre un conjunto actualizado de políticas económicas y financieras para sostener la estabilidad macroeconómica y promover las reformas económicas”, indica el comunicado del FMI que resalta que se monitorearán los riesgos fiscales para garantizar un uso eficiente de los recursos públicos y restaurar la sostenibilidad de la deuda.

Es importante señalar que Ucrania ya había acordado suspender temporalmente los pagos de una parte significativa de su deuda externa, valorada en 21.000 millones de dólares, durante dos años, a partir del verano de 2022. Una medida que fue adoptada para aliviar la presión financiera sobre el país, especialmente en medio de la guerra con Rusia.

Sin embargo, esta suspensión de pagos está programada para expirar el 1 de agosto, lo que está obligando a las autoridades ucranianas a renegociar los términos de la deuda para ajustarlos a la situación económica actual del país.

El personal del FMI ha indicado que cualquier reestructuración de la deuda debe tener en cuenta dos escenarios posibles: uno optimista, en el que la guerra con Rusia termina pronto y la economía se recupera, y otro más pesimista, que contempla un conflicto prolongado que afecta negativamente al crecimiento económico, lo que sugiere que las negociaciones serán flexibles.