El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional pide la detención de Netanyahu y su ministro de Defensa

Karim Khan sumó a su petición a los líderes de Hamás, Yahya Sinwar, Mohamed Diab Ibrahim al Masri Deif e Ismaíl Haniyeh, como responsables de crímenes contra la humanidad cometidos en los ataques del 7 de octubre.

Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI) solicitó este lunes la detención del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y de su ministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes cometidos en la Franja de Gaza durante la operación militar terrestre contra el grupo terrorista Hamás.

En el mismo anuncio, el fiscal jefe de la CPI también registró la petición de detención de los tres principales líderes de Hamás, Yahya Sinwar, Mohamed Deif Diab Ibrahim al Masri e Ismaíl Haniyeh. Acusa a los líderes del grupo islamista de ser los responsables de varios crímenes contra la humanidad cometidos contra la población civil israelí el 7 de octubre.

Junto a su comunicado, Karim Khan también dio la noticia en CNN. El fiscal jefe asegura que su oficina dispone de pruebas suficientes para creer que el Gobierno israelí es responsable de al menos siete crímenes que violan el Estatuto de Roma, carta por la que la CPI se rige. El fiscal jefe citó el uso de la hambruna contra civiles como arma de guerra y ataques contra la población civil.

"Mi oficina afirma que las pruebas que hemos reunido, incluidas entrevistas con supervivientes y testigos presenciales, material de vídeo, fotográfico y sonoro autentificado, imágenes por satélite y declaraciones del presunto grupo perpetrador, demuestran que Israel ha privado de forma intencionada y sistemática a la población civil de todas las partes de Gaza de objetos indispensables para la supervivencia humana", aseguró Karim Khan en su comunicado.

Hamás, acusado de exterminio y violencia sexual

De la misma forma, Khan comunicó los crímenes de los que se acusa a la cúpula del grupo terrorista Hamás. Se tratan de al menos ocho cargos distintos por crímenes cometidos durante y después de los ataques del 7 de octubre en el sur de Israel. Otros de ellos están relacionados con el trato vejatorio y de carácter inhumano al que se sometió a los rehenes una vez en la Franja de Gaza. El fiscal de la CPI se basa en acusaciones por exterminio como crimen contra la humanidad;  asesinato como crimen contra la humanidad; la toma de rehenes como crimen de guerra; violación y otros actos de violencia sexual como crímenes de lesa humanidad además de torturas.

"Mi oficina también afirma que existen motivos razonables para creer que los rehenes secuestrados en Israel han sido mantenidos en condiciones inhumanas y que algunos han sido objeto de violencia sexual, incluida la violación, mientras permanecían cautivos. Hemos llegado a esa conclusión basándonos en historiales médicos, pruebas documentales y de vídeo contemporáneas y entrevistas con víctimas y supervivientes. Mi Oficina también sigue investigando las denuncias de violencia sexual cometida el 7 de octubre", sostiene Khan en su comunicado. El fiscal jefe asegura que los líderes de Hamás, Haniyeh y Sinwar, así como el jefe de las brigadas al Qassam, Mohamed Deif Diab Ibrahim al Masri, fueron los máximos responsables e instigadores de todos estos crímenes y de las consecuencias que acarrearon.

Reacciones en Israel

La sociedad israelí expresó su consternación ante el anuncio del fiscal jefe de la CPI. Los líderes políticos del Estado hebreo condenaron en su mayoría la solicitud del fiscal jefe Karim Khan. Naftali Bennet, ex primer ministro que compartió mandato con el actual líder de la oposición, Yair Lapid, calificó el anuncio de Khan como "un momento de vergüenza para la CPI", así como un "enorme impulso al terror yihadista global".

El actual ministro de Justicia israelí, Yariv Levin, también tomó la palabra para referirse a la petición del fiscal jefe Khan y la calificó como de "una de las mayores vergüenzas morales de la historia de la humanidad". Desde la Knesset, que abrió este lunes su primera sesión plenaria del verano, su presidente, Amir Ohana (Likud) también cargó contra la decisión de la fiscalía de la CPI. "La Corte Penal Internacional de La Haya ha demostrado al mundo que no es legítima", dijo Ohana durante el pleno.

"No puedo abrir la reunión sin referirme a la escandalosa decisión del fiscal de la CPI que sitúa al Estado de Israel, sean cuales sean sus dirigentes, junto a la organización terrorista asesina Hamás, que secuestra, tortura, quema, masacra y asesina a judíos por su condición de judíos y a israelíes por su condición de israelíes", añadió el presidente del Parlamento israelí.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Israel Katz, emitió una declaración en la que calificó la petición del fiscal jefe de la CPI de "ataque directo sin restricciones" contra las víctimas de la embestida de Hamás del 7 de octubre y los rehenes que siguen retenidos en Gaza. Añadió que Israel "recordará para siempre" esta solicitud de Karim Khan.

"Mientras los asesinos y violadores de Hamás cometen crímenes contra la humanidad contra nuestros hermanos y hermanas, el fiscal [de la CPI] menciona al mismo tiempo al primer ministro y al ministro de Defensa de Israel junto a los viles monstruos nazis de Hamás, una vergüenza histórica que será recordada para siempre", añadió Katz.

Estados Unidos califica la decisión de "escandalosa"

La Casa Blanca publicó un comunicado expresando su rechazo a la decisión de la CPI de emitir una orden de detención contra Netanyahu y Gallant. Además, la Administración Biden reiteró su apoyo a Israel y aclaró que las determinaciones que toma el Gobierno israelí son totalmente opuestas a los ataque terroristas que perpetra Hamás.

"La solicitud del fiscal de la CPI de órdenes de detención contra dirigentes israelíes es escandalosa. Y permítanme ser claro: independientemente de lo que este fiscal pueda insinuar, no hay equivalencia -ninguna- entre Israel y Hamás. Siempre estaremos con Israel frente a las amenazas a su seguridad", escribió el presidente Joe Biden.

Desde Europa, el primer ministro conservador de Hungría, Viktor Orban, también condenó la solicitud de la fiscalía de la CPI. "La propuesta del fiscal jefe de la CPI contra el primer ministro
Netanyahu es absurda y vergonzosa. Este tipo de iniciativas no acercarán a Oriente Medio a la paz, sino que solo alimentarán más tensiones", escribió el mandatario.

Alcance limitado de la CPI

La Corte Penal Internacional, con sedes en la Haya y en Roma tiene un alcance limitado por su carta fundacional, el Estatuto de Roma. Se trata de un texto legal internacional al que una serie de países han adherido como miembros y como firmantes. Estas situaciones determinan en qué forma son vinculantes los principios y artículos del Estatuto de Roma.

Ni Israel ni ningún territorio palestino son firmantes del Estatuto y por ello la CPI tiene un poder limitado sobre ellos. La CPI tiene jurisdicción en el territorio de los Estados parte del Estatuto de Roma o sobre los crímenes cometidos por nacionales de estos Estados. También puede intervenir si un caso es remitido por el Consejo de Seguridad de la ONU o si un Estado acepta su jurisdicción de manera ad hoc.

En caso en que la CPI aceptase la solicitud del fiscal jefe, podría instar a los países que forman parte del Estatuto de Roma la aplicación de las medidas necesarias. Es decir, solicitar a alguno de los 124 Estados miembro que realice el arresto en virtud de lo solicitado por la Fiscalía. La CPI también puede solicitar la cooperación de Estados que no son parte del Estatuto de Roma. Aunque no están legalmente obligados a cumplir, algunos países pueden decidir cooperar por razones diplomáticas, políticas o de justicia.

Estas vías son más probables que la de recurrir al Consejo de Seguridad de la ONU, ya que Estados Unidos vetaría probablemente cualquier apoyo a las resoluciones que dicten el arresto de Benjamín Netanyahu.