El banco británico Standard Chartered, acusado de permitir la financiación de grupos terroristas islamistas

La entidad supuestamente participó en transacciones entre organizaciones como Hezbolá, Al Qaeda o Hamás.

El banco Standard Chartered, uno de los más grandes del Reino Unido, ha sido acusado de haber permitido la financiación de grupos terroristas islamistas -como Hezbolá, Al Qaeda o Hamás- entre 2008 y 2013. También, supuestamente, habilitó las operaciones financieras entre otras empresas vinculadas a Irán y que estaban sancionadas por los organismos internacionales.

No solo apuntan al banco. Los denunciantes también señalaron al gobierno de Estados Unidos por cometer un "fraude colosal" después de que no decidiese aplicar sanciones contra el banco por permitir transacciones de empresas que estaban bajo sanción.

La denuncia, presentada ante un tribunal de Nueva York, especifica que esas transacciones tenían un valor de miles de millones de dólares. El escrito judicial se elaboró gracias a que los demandantes -Julian Knight, antiguo directivo de Standard Chartered, y Robert Marcellus- encontraran "información oculta en las profundidades de las hojas de cálculo electrónicas del banco", según informó el diario británico The Guardian.

En su demanda, Knight y Marcellus reflejaron que dentro de esa "información oculta" se encontraron 3,3 millones de operaciones financieras valoradas en unos 100.000 millones de dólares y relacionadas con Irán o con grupos terroristas:

Los datos desvelados muestran sin lugar a dudas que, mucho después de que el banco supuestamente interrumpiera sus operaciones en Irán en 2007, SCB facilitó muchos miles de millones de dólares en transacciones bancarias a Irán, a numerosos grupos terroristas internacionales y a las empresas tapadera de esos grupos.

Standard Chartered se defiende

En un comunicado recogido por The Guardian, SBC afirmó que esta demanda se trata de "otro intento de utilizar reclamaciones inventadas contra el banco, tras anteriores intentos infructuosos".

"Las falsas alegaciones que la sustentan han sido desacreditadas en profundidad por las autoridades estadounidenses, que emprendieron una investigación exhaustiva de las reclamaciones y afirmaron que carecían de 'fundamento' y no demostraban ninguna violación de las sanciones estadounidenses. Confiamos en que los tribunales rechacen estas reclamaciones, como ya han hecho en repetidas ocasiones", añadió.