El declive de las libertades se acentuó en 2023

La valoración de los derechos políticos y civiles descendió en 52 países en 2023 y mejoró sólo en 21, según Freedom House.

La corrupción, la falta de transparencia, la tiranía -incluyendo golpes de Estado-, las guerras y los conflictos civiles o la delincuencia son algunos de los aspectos que indican que las democracias y los regímenes están sufriendo una grave degradación en gran parte del mundo. Según un informe anual realizado por la organización no gubernamental Freedom House, los derechos políticos y las libertades civiles cayeron en 52 países en 2023, mientras que únicamente 21 naciones mejoraron respecto al anterior registro.

Hay que explicar que, en su estudio, Freedom House valora las libertades civiles sobre una puntuación de 60, mientras que los derechos políticos pueden alcanzar una nota máxima de 40.

Es el décimo octavo año consecutivo en el que se presenta un desgaste de las libertades civiles y los derechos políticos. La última vez que eran más las naciones que experimentaban una mejoría que las que empeoraban fue en 2005. En 2023, son más del doble las que decayeron que las que mejoraron. "El deterioro es bastante generalizado", afirmó Yana Gorokhovskaia, uno de los autores del informe.

Estados Unidos tiene la misma puntuación que en 2022

Las libertades civiles y los derechos políticos en Estados Unidos apenas se alteraron de 2022 a 2023. El primero de los registros sufrió un mínimo descenso de un punto -pasando de tener una calificación de 51 a 50 sobre 60 puntos-, mientras que el segundo de los índices tuvo una ligera mejoría -de 32 a 33 sobre 40-. El cómputo global es semejante de un año para otro (83/100), aunque sí es cierto que su valoración fue cayendo con el paso del tiempo. En 2021, también tuvo una puntuación de 83/100; pero en 2020, 2019 y 2018 fue de 86/100. Seis años atrás, en 2017, fue de 89/100.

Freedom House señala que la responsabilidad de que Estados Unidos no mejore su puntuación reside en sus instituciones, que "han sufrido una erosión que se refleja en el aumento de la polarización política y el extremismo, la presión partidista sobre el proceso electoral, la parcialidad y la disfunción del sistema de justicia penal, las políticas perjudiciales sobre inmigración y solicitantes de asilo, y las crecientes disparidades en riqueza, oportunidades económicas e influencia política". Pese a ello, mantiene su condición de país "libre".

Las dictaduras y la delincuencia azotan Hispanoamérica

Estados Unidos no es el país con mejor puntuación global de las Américas. Por delante se sitúan Canadá (97), Uruguay (96), Chile (94), Costa Rica (91), Belice (87) y Argentina (85), además de los países insulares del Caribe -como Barbados (94). Panamá (83), que cuenta con la misma valoración que los Estados Unidos, Jamaica (80), Surinam (79), Guyana (73) y Brasil (72) también entran dentro de la lista de países americanos con condición de "libre".

En el otro lado de la balanza, contempladas como "no libres", se ubican cuatro naciones gobernadas por regímenes dictatoriales. Estos son Haití (30), Nicaragua (16), Venezuela (15) y, por último, Cuba (12). En este cuarteto, la corrupción, la tiranía y la falta de transparencia e imparcialidad impera en las instituciones legislativas, en el gobierno y en los organismos judiciales, además de la violencia que está presente diariamente en las calles.

Según el informe, seis de cada diez americanos consideran que viven en libertad, mientras que un 6% opina lo contrario.

Europa, la región más libre pese a la caída de 14 países

Finlandia es el país más "libre" del mundo, su puntuación es inmejorable: 100/100. El resto de países escandinavos (Suecia, 99; Noruega, 98; y Dinamarca, 97) también cuentan con una valoración sobresaliente. Sin movernos del norte de Europa, Irlanda obtiene una calificación de 97, Países Bajos de 97, Islandia de 94, Bélgica de 96, Alemania de 93 y Reino Unido de 91. En el centro del continente no empeoran el rendimiento: Suiza (96), República Checa (94) o Austria (93). Y en el sur, aunque sean algo más bajas, las puntuaciones siguen estando en una posición sobresaliente: Portugal (96), España (90), Italia (90) y Grecia (85). En el este, Montenegro (69), Serbia (57) o Bosnia (51) no consiguen alcanzar la condición de país "libre" y se mantienen como "parcialmente libre".

El contraste lo encontramos en Turquía (33), Rusia (13) y Bielorrusia (8); los únicos tres países "no libres" de Europa y pertenecientes a la región denominada como Eurasia.

Aunque el 82% de los ciudadanos residentes en Europa considera que vive en países "libres" -por un 14% que cree que vive en países "no libres"-, las libertades civiles y los derechos políticos cayeron en 14 naciones y solo aumentaron en 6. Ese declive es fruto de la gestión institucional, de la corrupción política y de la ausencia de transparencia.

Israel es un país libre; Siria, la nación menos libre de Asia

El conflicto iniciado por el grupo terrorista Hamás penalizó a Israel, registrando una caída en su valoración de tres puntos (de 77 a 74). Pese a ello, sigue siendo uno de los pocos países asiáticos con el estatus de "libre" -junto con Mongolia, Japón, Corea del Sur y Taiwán-. Nueva Zelanda (99) y Australia (95) son países "libres" dentro de la región del Pacífico.

En el polo opuesto, se posiciona Siria (1). Otros países con una influencia geopolítica importante del continente asiático también están considerados como "no libres". Hablamos de Irán (11), China (9), Arabia Saudí (8) y Corea del Norte (3).

En la región de Asia-Pacífico, solo cinco de cada 100 habitantes afirma vivir en un país libre, por un 39% que no cree lo mismo; mientras que los registros en Oriente Medio son de 3% y 93%, respectivamente. La falta de derechos civiles, los conflictos y la ausencia de transparencia democrática son los grandes obstáculos de las naciones asiáticas para prosperar.

Solo nueve países africanos tienen el estatus de "libre"

Cabo Verde goza con el mejor registro (92) de libertades civiles y derechos políticos en todo el continente africano. Al país insular se suman Seychelles, Ghana, Santo Tomé y Príncipe, Sudáfrica, Lesotho, Botswana, Mauricio y Namibia a la lista de naciones consideradas como "libres".

El resto de naciones están valoradas como "no libres", salvo alguna excepción como Senegal, Liberia, Kenia o Benin. La peor puntuación es para Sudán del Sur (1), acompañado de Eritrea (3), Guinea Ecuatorial (5) y la República Centroafricana (5). Tan solo el 7% de la población considera que vive en un país "libre". Los grandes problemas que tiene que afrontar África están relacionados con la manipulación electoral, con los tiranos que gobiernan y con la violencia civil que azota las calles.