Sigue el juicio contra Hunter: el testimonio de Hallie Biden revela detalles demoledores sobre el arma del hijo del presidente

Al encontrar la pistola ella entró en "pánico". Su temor era que Hunter había adquirido el arma para suicidarse.

El testimonio que Hallie Biden dio este jueves 6 de junio ha sido demoledor. La exnovia de Hunter Biden y viuda de su hermano, Beau, recordó ante la corte cómo fue el momento en el que encontró, y luego botó, el arma que el hijo del presidente había comprado en otoño del 2018 tras mentir en el formulario.

Era temprano en la mañana, en octubre de ese año, cuando Hallie se apareció en la casa de Hunter Biden, y empezó a limpiar el "desastre" que había dejado debido a su adicción al crack. Hallie siempre esperaba que Hunter pudiera desintoxicarse, por ello se apareció esa mañana en su casa.

Al empezar a limpiar la camioneta de Hunter, Hallie Biden se encontró con pipas de crack, basura, ropa y, por supuesto, la pistola.

Durante este cuarto día del juicio contra el hijo de Joe Biden por haber mentido en el 2018 en la compra de un arma y por haberla poseído ilegalmente por varios días, uno de los testimonios más esperados era el de Hallie Biden, debido a que fue ella quien encontró y luego se deshizo del arma que hoy tiene a Hunter ante un jurado.

Lo que los fiscales tratan de demostrar, y han tenido suficiente testimonios y pruebas para ello, es que Hunter Biden era adicto cuando en 2018 juró no serlo para poder comprar el revólver Colt Cobra de calibre 38, que luego poseyó ilegalmente por 11 días. En ese sentido, el testimonio de Hallie, que se suma al de la exesposa de Hunter, Kathleen Buhle, y al de una expareja, la bailarina Zoe Kestan, es demoledor.

Hallie, quien era la pareja de Hunter justo durante los 11 días sobre los que hoy se sostiene el caso, dio un testimonio que comprueba, sin titubeo, que el hijo del presidente era un adicto a las drogas y, por lo tanto, había cometido los tres delitos de los que se le acusa: mentir a un vendedor de armas con licencia federal, mentir en el formulario de solicitud cuando dijo que no era consumidor de drogas ni adicto, y tener ilegalmente el arma.

En un momento del testimonio, la misma Hallie Biden le confesó al fiscal Leo Wise que ella también consumía drogas en esa época. "¿Y quién te llevó a hacerlo?", preguntó Wise. "Hunter lo hizo", respondió.

"Fue una experiencia horrible por la que pasé. Estaba avergonzada y me arrepiento de esa época de mi vida", agregó la viuda de Beau Biden y expareja de Hunter.

Al encontrar la pistola ella entró en "pánico". Su temor era que Hunter había adquirido el arma para suicidarse. También temía que los hijos de él encontraran la pistola y ocurriera un accidente. Por ese miedo fue que decidió conducir a una tienda de comestibles y tirarla a la basura.

A Hunter le molestó lo que hizo Hallie, pero ella le pidió que fuera a rehabilitación. Le dijo que lo de la pistola era un límite cruzado y que su adicción debía parar. Durante esas horas, Hunter le envió un mensaje de texto a Hallie reconociendo su adicción y sus problemas. Hoy es una prueba dura de la Fiscalía.

De ser declarado culpable de los tres delitos, Hunter Biden podría enfrentar hasta 10 años de prisión. No obstante, que termine en la cárcel es improbable, ya que sería la pena máxima para el tipo de delitos que enfrenta el hijo del presidente. Para alguien sin récord criminal, luce inverosímil.