Exparejas de Hunter Biden desmontan las alegaciones de la defensa de que su cliente no consumía drogas cuando adquirió un arma

Kathleen Buhle y Zoe Restan aseguran que el primer hijo seguía siendo un adicto en 2018 y que llegaba a consumir crack "cada veinte minutos más o menos".

La exesposa y una mujer que mantuvo una relación con Hunter Biden comparecieron ante el tribunal que lleva el caso de la compra ilegal de un arma de fuego por parte del hijo del presidente en 2018 y su testimonio debilitó notablemente la línea argumental de la defensa. Las respuestas de Kathleen Buhle (excónyuge) y Zoe Kestan (bailarina), sobre la relación con las drogas del primer hijo ponen en duda que éste no consumiera en el momento en que adquirió el arma, que es precisamente lo que aseguran sus abogados,

Buhle, que estuvo casada con el pequeño de los Biden entre 1993 y 2017, testificó durante 25 minutos, asegurando que Hunter "no era él mismo" cuando consumía sustancias ilícitas y que el primer hijo era adicto durante su matrimonio. Aunque ella asegura que su exmarido le reconoció su adicción en 2015, cuando ella encontró una pipa de crack en su casa, subrayó que su relación con las drogas era anterior, y que fue expulsado de la Marina por consumir cocaína, según informa The New York Post.

Buscando droga en el vehículo familiar de Hunter

La exesposa, que tiene tres hijas con Hunter- expuso ante el juez que comenzó a registrar regularmente el auto familiar en busca de drogas o restos para que sus hijas no descubrieran la adicción de su padre y evitar problemas si eran detenidos por la policía para un control de tráfico. Una rutina que mantuvo hasta 2019, incluso después de su divorcio. En varias ocasiones encontró drogas en el vehículo.

Además, Buhle reconoció que su ex le daba miedo cuando consumía: "Estaba preocupada, asustada. No era él mismo. Estaba enfadado, malhumorado, actuaba como no lo había hecho cuando estaba sobrio". No obstante, destacó que Hunter "pudo trabajar y relacionarse con amigos y familiares" en estos periodos.

Hunter tenía grandes cantidades de dinero en efecto para comprar droga

Por su parte, Kestan, que declaró tras alcanzar un compromiso de inmunidad, señaló que conoció a Hunter en un club de caballeros cuando realizó, junto a otra mujer, un baile privado para él. A continuación, el hijo del presidente consumió crack en una habitación contigua. En 2018 volverían a mantener un encuentro y Kestan afirmó que Hunter fumaba crack "cada 20 minutos más o menos". Además, explicó que Hunter contaba con una gran cantidad de dinero en efectivo y gran parte de él lo destinaba a comprar droga. Asimismo, asegura que le vio facilitar un código de un solo uso a un traficante para retirar dinero de su cuenta.

La mujer, a la que Hunter doblaba en edad cuando la conoció (24-48), aseguró que, pese al consumo tan frecuente de drogas, el comportamiento del hijo del presidente no presentaba grandes variaciones: "Pensé: 'Es una locura, su comportamiento no parece cambiar'. Nunca vi un cambio inmediato en su comportamiento, lo que realmente me confundió". Sin embargo, también señaló que, pese a la aparente normalidad, le vio perder o romper su celular "cinco o seis veces" en los nueve meses que estuvieron juntos.

Tratamientos para dejar las drogas

Kestan también habló de que, en ese tiempo, Hunter probó varias terapias para dejar las drogas, como el Kambo suramericano, en el que se usa veneno de la rana gigante del Amazonas frotándolo sobre la piel para eliminar la necesidad de consumir. También hablo de un tratamiento con ketamina, que tampoco pareció funcionar según un mensaje de texto que le mandó poco después del que sería su último encuentro: "Estoy aquí sentado en una j****a isla, solo, intentando vencer al diablo... Siempre seré un adicto".

El último testigo en participar fue Gordon Cleveland, el hombre que vendió el arma a Hunter. Aunque su testimonio continuará durante el jueves, aseguró que él y un compañero ayudaron al primer hijo a rellenar el formulario y que recuerda que éste marcó la casilla de que no consumía sustancias ilícitas. El abogado de Hunter acusó a Cleveland de engatusar a su cliente para que se hiciese con el revólver, algo que éste descartó señalando que él no cobraba comisión por la venta y que prefería vender artículos de mayor calidad.

Los fiscales aún tienen seis testigos más, entre ellos Hallie Biden -la viuda de Beau, el hermano mayor de Hunter- con quién éste mantuvo una relación amorosa.