La mujer de Florida que robó el diario de la hija de Biden fue condenada a un mes de prisión y a devolver los miles de dólares que ganó con su venta

Aimee Harris admitió haber recibido 20.000 dólares por vender los escritos personales al grupo conservador Project Veritas.

Una mujer de Florida fue sentenciada a un mes de prisión y tres meses de arresto domiciliario tras ser hallada culpable de robarse del diario personal de Ashley Biden, hija del presidente Joe Biden y venderlo a un medio conservador por una suma de decenas de miles de dólares.

La jueza Laura Taylor Swain del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York dictó la sentencia contra Aimee Harris, de 41 años, este martes tras utilizar las anotaciones personales, registros fiscales y fotografías familiares que contenía el diario de la hija del mandatario, para obtener ganancias financieras considerables.

Swain calificó las acciones de Harris como "despreciables y graves" y además del tiempo en prisión, le ordenó a la mujer devolver el dinero obtenido por la venta del diario y le impuso tres años de libertad condicional. También reprendió a Harris por su falta de comparecencia en numerosas citas judiciales.

Harris, quien se declaró culpable de conspiración en agosto de 2022, admitió haber recibido 20.000 dólares de los 40.000 que pagó el grupo conservador Project Veritas por los artículos personales de Ashley Biden. Los otros 20.000 fueron tomados por el coacusado, Robert Kurlander, según él mismo admitió.

Durante el juicio, Harris, visiblemente afectada, se disculpó por permitir que los escritos personales de Ashley Biden se hicieran públicos. Su  abogado defensor, Anthony Cecutti, argumentó que su cliente no merecía prisión, citando su vida traumática y sus esfuerzos por cuidar a sus hijos. Sin embargo, la sentencia final dictaminó que Harris deberá presentarse en una prisión federal de Florida en julio.

Según los informes, Harris tomó el diario de la residencia de Delray Beach, Florida, donde Biden creía que se guardaban sus pertenencias después de vivir allí brevemente en 2020. Además del diario, Harris también tomó una tarjeta de almacenamiento digital, libros, ropa, equipaje y otros objetos con la esperanza de lucrarse.

Es importante destacar que, durante el proceso judicial, el juez señaló que tanto Harris como Kurlander intentaron vender las pertenencias de Ashley Biden a la campaña presidencial de 2020 del entonces presidente Donald Trump. Sin embargo, la campaña se negó y les recomendó que entregaran el material al FBI.