El vacío legal que Enes Kanter Freedom usa para desafiar las "leyes woke" de la WNBA, y que terminó en su expulsión de un estadio por encararse con la jugadora Natasha Cloud
El exjugador de la NBA protagonizó un tenso cruce con la base de Chicago Sky, Natasha Cloud, que se volvió viral en cuestión de horas y reavivó el debate sobre atletas transgénero en el deporte femenino

El exjugador de baloncesto estadounidense Enes Kanter Freedom en una imagen de archivo
Enes Kanter Freedom lleva semanas en una cruzada para desnudar una contradicción dentro de la WNBA. El exjugador de la NBA se declaró candidato al draft de 2027 del baloncesto estadounidense femenino amparándose en un detalle que la propia liga nunca resolvió: su convenio colectivo establece que "solo las jugadoras que son mujeres son elegibles para jugar en la WNBA", pero en ninguna parte define qué significa "mujer" ni fija requisitos claros para atletas transgénero. Kanter Freedom sostiene que, si la autoidentificación basta según el propio reglamento vigente, entonces él mismo cumple con todos los requisitos. Esa cruzada, que arrancó como una provocación en redes sociales, terminó escalando el domingo en el Wintrust Arena de Chicago, donde fue sacado del estadio a mitad de un partido tras un tenso cruce con la base de Chicago Sky, Natasha Cloud.
El episodio ocurrió durante la victoria 113-90 del Indiana Fever sobre los Sky. Kanter Freedom estaba sentado a orillas de la cancha, vistiendo una camiseta negra con la leyenda: "Mujer, sustantivo: hembra humana adulta". Según su propio relato, todo comenzó cuando celebró un triple de la base del Fever, Sophie Cunningham, levantando los brazos. Un par de posesiones después, contó, Cloud se acercó gritándole: "Ella no se va a acostar contigo". Kanter Freedom asegura que respondió que no buscaba nada con Cunningham, solo apoyarla, y que fue entonces cuando Cloud se puso a los gritos y avanzó hacia él. Las imágenes muestran a Kanter Freedom poniéndose de pie, extendiendo los brazos y dando un paso hacia la cancha, mientras seguridad y jugadoras de los Sky se interponían entre ambos.
Kanter Freedom terminó escoltado fuera del recinto sin poder regresar al resto del partido. Posteriormente, le dijo a OutKick que el personal de seguridad nunca le explicó el motivo de la expulsión, más allá de pedirle repetidamente que se retirara. También aseguró que Cloud usó lenguaje obsceno frente a menores en las gradas, algo que le pareció impropio de una atleta profesional. Cloud no habló con la prensa después del partido, pero sí publicó un mensaje en Threads dirigido a la comunidad trans: "A todo niño o persona trans: son parte de MI comunidad y mi tribu. Pertenecen. Son amados. Son vistos. Son perfectos tal como son. Y siempre estarán protegidos por mí". El entrenador de los Sky, Tyler Marsh, salió después a respaldarla, calificándola como alguien que "protege a nuestro equipo y protege a quienes necesitan ser protegidos".
El trasfondo de todo este conflicto se remonta a la propia Cunningham, quien en una entrevista con ESPN el mes pasado se pronunció en contra de que mujeres transgénero compitan en las divisiones deportivas femeninas. Esa postura desató protestas y contraprotestas en varias sedes del Fever, y Kanter Freedom asistió el domingo a una manifestación de apoyo a Cunningham antes del partido. Según su relato, un grupo de aficionados hostiles lo increpó a su llegada al estadio.
La declaración de Kanter Freedom al draft no llegó sola. Poco después, el exjugador de la NBA Royce White anunció que también se postulaba, alegando que ahora se identifica como mujer para efectos de competir en la liga. Ambos aseguran no coordinar sus movimientos, aunque comparten el mismo argumento de fondo: si la WNBA no define con precisión quién puede jugar, entonces cualquiera que se autoidentifique como mujer debería calificar. La comisionada de la liga, Cathy Engelbert, respondió con un memo interno en el que remarcó que las reglas de elegibilidad son producto de una negociación colectiva y que "no hay asuntos de elegibilidad inmediatos" que resolver, aunque confirmó que un grupo de trabajo de presidentes y gerentes generales abordará el tema próximamente.
Kanter Freedom insiste en que su campaña no busca atacar a la comunidad trans ni tomar partido político. "Esto no es un tema de derecha o izquierda", dijo. "La gente está tratando de hacerme ver como si estuviera tomando una postura política. Están equivocados". También reveló que ha recibido amenazas de muerte desde que anunció sus planes, y que otros jugadores profesionales lo contactaron en privado para manifestarle interés en seguir sus pasos, incluidos algunos de la G League, que según él le señalaron el incentivo económico de la maniobra, ya que potencialmente pasarían de ganar $45.000 dólares al año a embolsarse hasta $1,4 millones bajo la nueva estructura salarial de la WNBA si logran ser drafteados.
De acuerdo con CBS Sports, fuentes consultadas de la liga descartan que la elegibilidad de Kanter Freedom y White sea un asunto legítimo, y lo consideran una maniobra publicitaria. Lo mismo reportó CNN, citando fuentes internas, que comentaron que ni Kanter Freedom ni Royce White son en realidad elegibles para jugar en la WNBA. El propio exjugador, sin embargo, se muestra decidido a seguir adelante. Dijo que espera jugar para el Indiana Fever, junto a Caitlin Clark, y que no descarta mantenerse activo en la liga hasta bien entrada la década de los cuarenta años. También se ofreció a reunirse directamente con Engelbert para exponerle su posición, aunque hasta ahora asegura no haber recibido ningún contacto oficial por parte de la WNBA.