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California: un profesor de una escuela pública califica al Partido Republicano de nazi y fascista

El maestro también dijo a la clase que "los blancos y cristianos son fascistas y apoyan un Gobierno fascista".

Un profesor de una escuela secundaria pública en San Diego, California, definió al "Partido Republicano moderno" como fascista, y apuntó que está conformado por "blancos, cristianos y heterosexuales". Un alumno del centro educativo bajo la condición de anonimato por temor a represalias reveló la situación con declaraciones y fotografías a Christopher Tremoglie, de The Washington Examiner.

"Inmediatamente, entro a mi clase y me doy cuenta de que en la pizarra dice: tal como está constituido actualmente, el Partido Republicano es ahora una organización fascista que ya no encaja en la categoría de un partido demócrata convencional", dijo el estudiante.

Imagen cedida por un estudiante anónimamente a The Washington Examiner.

Ataques al Partido Republicano

El estudiante de la Escuela Secundaria James Madison describió cómo el profesor también hizo la comparación verbal del Partido Republicano con el Partido Nazi: "Eso fue realmente ofensivo para mí. Hizo una lista de similitudes entre el Partido Republicano y el Partido Nazi. Además, en la pizarra de la clase, escribió la palabra fascista, la subrayó y enumeró las palabras: Trump, heterosexual, blanco, cristiano y odio a los extranjeros, a los inmigrantes y a las minorías. Eso es ridículo. Así que le saqué una foto".

Imagen cedida por un estudiante anónimamente a The Washington Examiner.

Según el alumno, el profesor siguió insultando y denigrando a diferentes grupos de personas: "Se limitó a decir que los blancos y cristianos son fascistas y que apoyan a un gobierno fascista. Inmediatamente, ni siquiera preguntó a la clase sobre ello. Simplemente, asumió de inmediato que los blancos y los cristianos apoyan automáticamente a un gobierno fascista".

Agenda política en las escuelas

El estudiante explicó que el aprendizaje del fascismo no tenía nada que ver con el programa de la clase:

Se suponía que íbamos a aprender cómo hacer un argumento para un ensayo y lo primero que hace es eso. Luego, dice cuál es su definición de fascismo y lo que él piensa. Puso al Partido Nazi y al Partido Republicano de hoy en día, lo cual es simplemente ridículo. Esto me pilló completamente desprevenido. No es una clase de política ni nada por el estilo. Me apunté a la clase para aprender a escribir ensayos y esas cosas, no para que un profesor intentara meterme su ideología por la garganta.

Este es el peligroso tipo de adoctrinamiento que se da en las escuelas hoy en día. Los padres que no tienen alternativas a las escuelas públicas deben estar atentos. Lo que ocurrió en esta aula no fue educación. No era una enseñanza sobre los pecados del pasado de nuestro país, una justificación que los progresistas suelen utilizar para lavar el cerebro de los alumnos de forma sutil para que repitan sus propias creencias políticas. No, esto fue un adoctrinamiento abierto a través de la intimidación a los estudiantes en una escuela pública en California. El dinero de los contribuyentes se utilizó para enseñar que los fascistas son afines a los blancos, los cristianos, los heterosexuales o los partidarios de Trump.

Por desgracia, esto es lo que hacen muchos profesores hoy en día. Su prioridad es difundir esas ideologías políticas, radicales y de izquierdas. Quieren adoctrinar, no educar. Y se sienten tan cómodos con ello que lo hacen abiertamente.

Varios casos en el país

El caso en California ya se ha visto en otros estados del país. Project Veritas realiza una iniciativa que saca a la luz comportamientos insólitos de grupos progresistas mediante conversaciones grabadas con cámara oculta. La organización se ha encargado de publicar historias de maestros y directores en escuelas de distintas ciudades que aplican su agenda política en las aulas o denigran a las personas que no son de su tendencia política.

En Voz Media hemos contado algunos casos relacionados con estos comportamientos. Tal como es el caso de un subdirector de un colegio público en Connecticut que se niega a contratar a profesores católicos, conservadores y personas con más de 30 años por no ser suficientemente progresistas y de una profesora en Nueva York que promueve "una agenda progresista en los estudiantes" y no permite "perspectivas republicanas en el campus". Y además, considera que "los chicos blancos son simplemente horribles".