Un grupo de veteranos denuncia haber enfermado por trabajar en una base secreta de Nevada que el Gobierno niega

Varios militares observaron que los compañeros que trabajaron en el 'Area 52' han desarrollado tumores, lipomas o cánceres tras las pruebas de armamento nuclear realizadas en la zona.

Un grupo de veteranos ha denunciado que su exposición a material radiactivo durante su servicio hace más de 40 años en una base secreta en Nevada, conocida como Área 52, les ha provocado graves perjuicios en su salud, como cánceres, tumores, quistes, lipomas o graves daños en los pulmones. A pesar de que la Administración Clinton concedió ayudas a personal del Departamento de Energía que trabajó en la zona durante ese tiempo por su exposición a radiación, no ocurre lo mismo con estos exmilitares, puesto que, al tratarse de una localización tan secreta que ni siquiera a día hoy El Departamento de Defensa reconoce que trabajaron allí.

Una reunión de veteranos en 2016 les hizo darse cuenta

Los veteranos se dieron cuenta de que había algo más tras un reunión en 2016, según informa el Pahrump Valley Times, cuando ocho militares que sirvieron en los 80 en lo que entonces se llamaba Nevada Test Site, o en el Tonopah Test Range se dieron cuenta de que padecían problemas de salud muy similares. Según el medio, "seis de ellos tenían tumores grasos llamados lipomas en el cuerpo, y a uno de ellos tuvieron que extirparle un bulto del tamaño de un pomelo de la espalda hace unos 10 años. Muchos también tienen problemas pulmonares o algún tipo de cáncer".

El origen de estos problemas, según alegan los veteranos, liderados por Mark Ely en su búsqueda de compensación, proviene de su trabajo en el Campo de Pruebas y Entrenamiento de Nevada, que se extiende a largo de 2,9 millones de acres de terreno, y en el que estuvieron expuestos a sustancias radioactivas como el plutonio, algo que ellos desconocían en ese momento. Ely ha pasado los últimos años buscando otros compañeros que sirvieron en la base durante esos años y aseguró, en declaraciones a CBS, que ha encontrado "todo tipo de cánceres" entre ellos.

Compromiso de Confidencialidad

Debido al compromiso de confidencialidad que firmaron sobre su misión secreta -estuvieron examinando en secretos aviones rusos capturados para buscar sus puntos débiles-, Ely y sus compañeros apenas si pueden facilitar información sobre su labor y lo que vivieron, lo que también repercute a la hora de poder tratarse. Más allá de la misión secreta, que les provocó problemas en tímpanos y otras partes del cuerpo, los problemas más graves de estos militares pueden tener su origen en las pruebas de bombas nucleares que se realizaron cerca de la base. De hecho, una evaluación medioambiental de 1975 de la Administración de Investigación y Desarrollo Energético de EEUU encontró materiales tóxicos y radiactivos por la zona.

Me dejó cicatrices en los pulmones. Me salieron quistes en el hígado. Empecé a tener lipomas, tumores dentro de mi cuerpo que me empezaron a extirpar. Se me desprendió el revestimiento de la vejiga, empecé a orinar sangre e incluso se me encogió la vejiga. Tuve una enfermedad renal en estadio 3. Nos dicen que tenemos que mantenerlo en secretoAsí que, cuando estamos in situ, les dices cuál es el problema. Dejamos que el médico saque sus propias conclusiones. No les indicas nada. Así que no puedes decir: 'He estado expuesto a un MiG soviético a 166 decibelios y me ha provocado X, Y, Z'. Tienes que decir: 'Me sale un líquido del pecho, ¿qué crees que ha pasado?

Los veteranos se sienten "traicionados" por la Administración

Sin embargo, lo que les hace sentirse "traicionados" es que otros funcionarios federales destinados en la misma zona, sobre todo trabajadores del Departamento de Energía, obtuvieron ayudas federales por valor de 25.700 millones de dólares, según estadísticas del Departamento de Trabajo. "Me enfada muchísimo y también me duele porque se supone que ellos me cubrían las espaldas. Yo cubrí la suya y quiero que ellos tengan la mía", señaló Ely.

Todo nuestro paradero durante ese periodo de tiempo es negro. Vamos a sitios, hacemos cosas que escapan al seguimiento de los militares. No van a rastrearlo. No hay registros de ello. Eres invisible.

Otro de los veteranos afectados, Dave Crete, creó la asociación "El Enemigo Invisible" para dar a conocer lo ocurrido y proteger a los afectados y a sus familias, en el caso de que fallezcan como consecuencia de las enfermedades derivadas de su trabajo en Nevada. El grupo consiguió el apoyo del representante republicano Mark Amodei para presentar un proyecto de ley "que garantiza tratamiento médico y compensación económica a todos los militares que sufrieron enfermedades por exposición a radiaciones tóxicas y materiales liberados por las pruebas nucleares en el TNTR".