¿Signal no es tan segura como nos han hecho creer? El pasado de su presidente encendió las alarmas sobre la popular aplicación

El activista conservador Christopher Rufo dio a conocer las conexiones de Katherine Maher con el aparato de inteligencia de los Estados Unidos.

Signal es una aplicación de mensajería que destaca porque se percibe como la que brinda mayor protección a la privacidad y datos personales de los usuarios. Además de ser gratuita, no tiene publicidad y está financiada por una fundación sin ánimo de lucro, Signal Foundation. Es por esto que ha sido descargada por más de cien millones de usuarios, y cuenta con el respaldo de personalidades como Elon Musk y Edward Snowden. Sin embargo, un reciente artículo del activista Christopher Rufo puso en duda la presunta seguridad brindada por la app.

El escrito, publicado en City Journal, apunta al origen de la aplicación y al pasado de la presidenta de la mencionada fundación, Katherine Maher.

"El proyecto era en realidad una iniciativa conectada con el Departamento de Estado"

En cuanto al primer punto, el autor señala que la tecnología de Signal recibió parte de su financiación inicial de parte del Fondo de Tecnología Abierta (OTF), patrocinado por el Gobierno. "La OTF financió Signal para proporcionar 'herramientas de comunicación móvil cifradas' a los 'defensores de la libertad de Internet a nivel mundial'", explicó Rufo.

A su vez, alega que algunos expertos argumentaron que la OTF tiene más conexiones con la inteligencia de los Estados Unidos.

"Una persona que ha trabajado extensamente con OTF, pero que pidió permanecer en el anonimato me dijo que, con el tiempo, se volvió cada vez más claro que 'el proyecto era en realidad una iniciativa conectada con el Departamento de Estado, que planeaba utilizar proyectos de Internet de código abierto creados por comunidades de piratas informáticos como herramientas para los objetivos de la política exterior estadounidense', incluso empoderando a 'activistas [y] partidos opuestos a gobiernos que no agradan a Estados Unidos'. Cualesquiera que sean los méritos de tales esfuerzos, la afirmación (de ser cierta) sugiere una participación del gobierno en Signal que merece un mayor escrutinio", continuó.

En cuanto a la presidenta de Signal Foundation, Katherine Maher, Rufo remarca que comenzó su carrera como "agente de cambio de régimen respaldada por Estados Unidos". En otras palabras, trabajar en secreto para  reemplazar los regímenes autoritarios con democracias liberales occidentales en diversos lugares del mundo. Algunos de los métodos conocidos incluyen la organización de activistas en redes sociales, fomentar la disidencia y desatar caos en las calles.

A su vez, el autor señala que Maher incluso dirigió iniciativas comunicacionales en Medio Oriente y el Norte de África para el Instituto Nacional Demócrata, una organización financiada en gran medida por el Gobierno que trabaja en conjunto con las campañas de política exterior estadounidense. Durante esos años, "Maher cultivó relaciones con disidentes en línea y utilizó tecnologías estadounidenses para promover los intereses de las revoluciones de color apoyadas por Estados Unidos en el extranjero".

Otra de las manchas en el historial que señaló Rufo fue su paso por la Fundación Wikimedia, de la que fue directora ejecutiva. Allí, escribió el autor, "se convirtió en un activista contra la 'desinformación' y admitió haber coordinado la censura en línea 'a través de conversaciones con el gobierno'. Apoyó abiertamente la eliminación de los presuntos 'fascistas', incluido el presidente Trump, de las plataformas digitales, y describió la Primera Enmienda como 'el desafío número uno' para eliminar la 'mala información'", añadió.

"La presencia de Maher en la junta directiva de Signal es alarmante"

A la hora de explicar las implicancias de que una persona con el pasado de Maher está al frente de una aplicación que asegura destacar por su seguridad para los usuarios, Rufo dijo que estos "deben tener cuidado".

"La presencia de Maher en la junta directiva de Signal es alarmante. Tiene sentido que una revolucionaria de color como Maher tenga interés en Signal como medio seguro de comunicación", comentó al respecto J. Michael Waller, analista de seguridad nacional.

A su vez, Rufo escribió que Maher debería ser "una señal de advertencia" para aquellos que creen en una internet libre y abierta.

"Estamos entrando en un período peligroso en la tecnología política, y Maher está en medio de ello. Según su ideología , la 'libertad en Internet' es una táctica, no un principio, y 'luchar contra la desinformación' significa suprimir la expresión, incluso aquí en casa. Cuando la gente te diga quiénes son, créeles", sentenció el autor.

Las reacciones de Elon Musk y Jack Dorsey

Uno de los primeros en reaccionar al artículo fue precisamente Musk, que se refirió al escrito en su cuenta de X. "Hay vulnerabilidades conocidas con Signal que no se están abordando. Parece extraño", publicó el fundador de Tesla, quien luego fue merecedor de una respuesta del propio Rufo, quien celebró que Maher esté próxima a declarar frente al Congreso de los Estados Unidos.

Otro que reaccionó al artículo fue Jack Dorsey, quien simplemente adjuntó el escrito en su posteo y agregó un "no sabía esto".

La respuesta de Signal

Meredith Whittaker, directora ejecutiva de la aplicación, quien también fue señalada por Rufo como la persona que reclutó a Maher para presidir la Signal Foundation, respondió al artículo en sus redes sociales. La ejecutiva desacreditó las acusaciones y reafirmó su compromiso con la seguridad de los usuarios de Signal.

"Hola, hola, no tenemos constancia de que existan vulnerabilidades, y no se nos ha notificado nada. Seguimos prácticas de divulgación responsables y supervisamos de cerca [email protected] + respondemos y solucionamos rápidamente cualquier problema válido. Así que si tienes más información, ¡danos un toque!", comenzó.

"Hemos pensado mucho en asegurarnos de que nuestra estructura y prácticas de desarrollo permitan a la gente validar nuestras afirmaciones, en lugar de fiarse sólo de nuestra palabra. Esto es particularmente importante para mí, ya que vi el punto de vista desde el interior de una gran empresa tecnológica y observé cómo sus afirmaciones podían divergir mucho de la realidad cuando no se daba prioridad a la apertura, la validación y un compromiso real con los principios. A diferencia de casi todas las empresas tecnológicas, nosotros también construimos con la convicción de que la única forma de mantener los datos seguros es, en primer lugar, no recopilarlos. Esto se puede ver en acción cuando se observa la escasísima cantidad de datos que hemos sido capaces de entregar cuando se nos ha obligado", sentenció, adjuntando luego una serie de links.