¿Quién es Tony Buzbee, el excéntrico abogado que llevó a Ken Paxton a la absolución?

Nacido en un pequeño pueblo en Texas, su carrera legal lo llevó a vivir en una mansión, donde atesora su colección de arte valuada en 40 millones de dólares.

Kex Paxton fue absuelto en el Senado de Texas. El fiscal general se liberó del intento de impeachment en su contra, que fue aprobado por la Cámara de Representantes pero rechazado por la Cámara Alta. Entre los alfiles que el republicano contrató para defenderlo, resaltó la figura de Tony Buzbee, un excéntrico abogado de origen humilde, fanático de los tiburones y excandidato a alcalde de Houston.

Paxton se enfrentó a un amplio abanico de acusaciones, que incluían soborno, abuso de poder y obstrucción a la Justicia. Tras defender su inocencia de los 20 cargos en su contra y 16 artículos de impeachment, los 30 miembros del Senado texano optaron el sábado por absolverlo de todos y cada uno de ellos.

Representando al estado en cuestiones legales, no era de extrañar que eligiera a los mejores letrados para representarlo a lo largo del proceso. En efecto, reclutó a Tony Buzbee para encabezar su equipo legal, un apellido conocido tanto a nivel estatal como nacional. Fue nombrado "Abogado del Año" en 2015 por Texas Lawyer y alguna vez definido por The New York Times como "uno de los abogados litigantes más exitosos del país".

La construcción del "bulldozer con lanzallamas"

Buzbee nació en 1968 en un pequeño pueblo de Texas, su padre era carnicero y su madre trabajó en cafeterías de universidades. Estudió en la Universidad A&M de Texas, donde fue comandante de batallón en el Cuerpo de Cadetes. Fue distinguido como Alumno Sobresaliente del NROTC en el Cuerpo de Cadetes, así como el Comandante Sobresaliente en el Cuerpo de Cadetes. Una vez concluyó su etapa formativa, siguió su sueño e ingresó al Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.

Mal no le fue, dado que recibió la máxima puntuación en liderazgo entre más de 200 tenientes de los Marines. Sirvió en el Golfo Pérsico y Somalia, donde dirigió varias unidades de infantería SOC (con capacidad para operaciones especiales) de los Marines. Sus dotes naturales lo llevaron a ser elegido oficial de reconocimiento al mando de la Compañía de Reconocimiento del Primer Regimiento de Marines.

Tras su paso por el Cuerpo de Marines, trabajó como abogado de información para un juez federal de distrito en el Distrito Sur de Texas, para luego ser contratado por una de las firmas litigantes más importantes del país. Una vez consideró haber adquirido la experiencia necesaria, fundó su propio bufete. Desde entonces, protagoniza una exitosa carrera legal, que lo llevó de un pueblo de Texas a vivir en una mansión con su colección de autos de alta gama y de arte, esta última valuada en 40 millones de dólares.

Se destaca por defender a víctimas de desastres químicos. Por ejemplo, entre sus casos más famosos se destaca un acuerdo de 41 millones de dólares para una víctima de una picadura de araña en 2015 y un veredicto de 100 millones de dólares para los residentes de la ciudad de Texas lesionados por las emisiones tóxicas de una planta de BP en 2009. Además, defendió al entonces gobernador Rick Perry en 2014, cuando enfrentó acusaciones por abuso de poder.

Buzbee es fanático de los tiburones (su oficina está infestada de ellos) y suele ser bastante llamativo. Por ejemplo, sus vecinos recordarán que en 2017 estacionó un tanque de la Segunda Guerra Mundial en la entrada de su casa.

Carrera política

Anunció en 2018 su intención de postularse a alcalde de Houston, desafiando al titular Sylvester Turner. En su lanzamiento de campaña, aseguró que el resto de los candidatos eran "mediocres" y prometió luchar contra la corrupción, el crimen y el despilfarro estatal. Entre sus promesas más llamativas destacó la de sortear su sueldo anual de 236.000 dólares entre los ciudadanos.

Invirtió 10 millones de dólares en una campaña que lo llevó a obtener un 28 % de los votos en la primera vuelta, forzando una segunda votación. Lamentablemente para sus aspiraciones, fue derrotado por 13 puntos porcentuales y no logró llegar a la alcaldía.

Relanzó su carrera política en agosto de este año, cuando formalizó su candidatura para el Consejo Municipal de Houston. "Para ser honesto, me sentí muy honrado por las últimas elecciones y las miré con mucho cuidado. No quería ser un peón para ayudar a otra persona a ganar. Quería que la gente decidiera quién quiere ser alcalde", expresó en su momento.

"Estoy concentrado en el área en la que vivo, crie a mis hijos en el Distrito G. Quiero que las calles sean seguras, quiero que las cosas funcionen de la manera correcta, quiero que las calles se reparen cuando se supone que deben hacerlo. Voy a concentrarme en eso", cerró.