Quién es Maher Bitar, el exactivista antiisraelí devenido en alto funcionario de inteligencia de Biden

A pesar de haber apoyado al terrorismo islámico, Bitar fue premiado, primero por Obama y luego por Biden, con importantes cargos en el Consejo de Seguridad Nacional. ¿Ha influido en las recientes tensiones entre los Gobiernos de EEUU e Israel?

En 2021, el presidente Joe Biden designó a Maher Bitar, un exactivista antiisraelí de ascendencia palestina que ha organizado conferencias en las que se elogió al terrorismo islámico, como director senior de Inteligencia en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés). 

En enero de 2024, Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional, reubicó a Bitar en un nuevo puesto en el Consejo, donde ahora se desempeña como asistente adjunto del presidente y coordinador de Políticas de Inteligencia y Sefensa.

Anteriormente, durante la Administración Obama, Bitar trabajó en el NSC como director de Asuntos Israelíes y Palestinos y fue adjunto de Samantha Power, embajadora de Estados Unidos ante la ONU entre 2013 y 2017. Además, fue funcionario de Asuntos Exteriores en el Departamento de Estado desde el 2011 hasta el 2016.

¿Ha influido Bitar en las recientes tensiones entre la Administración Biden y el Gobierno israelí respecto de la ofensiva del Estado judío en Gaza en respuesta a la masacre del 7 de octubre?

El pasado de Maher Bitar como activista antisemita

En un artículo publicado en Jewish News Syndicate en 2021, el periodista Daniel Greenfield señala que en 2006, Mitar formaba parte de la junta ejecutiva de Estudiantes por la Justicia en Palestina (SJP, por sus siglas en inglés), uno de los principales organizadores de una conferencia antiisraelí llevada a cabo ese mismo año por el Movimiento de Solidaridad con Palestina (PSM, por sus siglas en inglés) en la Universidad de Georgetown.

El PSM es una organización estudiantil perteneciente al movimiento antiisraelí Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) y en cuyas conferencias se suele apoyar a grupos terroristas, como Hamás, y celebrar el asesinato de judíos. 

Bitar no sólo ayudó a organizar la conferencia del PSM, sino que además explicó en el evento cuál era la mejor manera de demonizar a Israel.  

Luego, Mitar colaboró en la organización de una cumbre celebrada por la Sociedad de Estudiantes Palestinos en la que participó Joseph Massad, un profesor de política árabe moderna e historia intelectual de Medio Oriente, quien ha calificado a Israel de “Estado supremacista judío”, ha justificado el odio antisemita y ha elogiado el terrorismo islámico.

Años más tarde, añade Greenfield, Bitar presentó una conferencia de la organización Centro Ecuménico de Teología de la Liberación Sabeel, con sede en Jerusalén, en la que participaron algunos activistas de extrema izquierda. Uno de ellos fue Richard Falk, profesor emérito de la Universidad de Princeton, quien a pesar de haber nacido de una familia judía, dijo alguna vez que “Hitler podría haber tenido razón”. También participó Rebecca Vilkomerson, del grupo izquierdista Voz Judía por Palestina (JVP, por sus siglas en inglés), quien entre algunas de sus repudiables actitudes, en 2017 invitó a la terrorista palestina Rasmea Odeh -deportada de Estados Unidos ese mismo año-, para brindar un discurso en un evento del BDS. 

Greenfield indica además que Bitar trabajó para la UNRWA, la agencia de la ONU supuestamente dedicada a ayudar a los refugiados palestinos, que ha sido acusada de incitar al odio contra los judíos en las escuelas que maneja en los territorios palestinos y muchos de sus empleados están sospechados de haber participado en actividades terroristas contra Israel, incluso durante la masacre del 7 de octubre. La agencia también está en la mira porque varios habitantes de Gaza la han acusado de haber robado ayuda humanitaria.

El periodista también destaca en el artículo que Bitar estudió en el Centro de Estudios sobre Refugiados de Oxford, donde presentó trabajos académicos profundamente antiisraelíes. En uno de ellos sostuvo que la “existencia política de Israel como Estado es la causa del despojo y la apatridia de los palestinos”.

Bitar también ayudó a elaborar una publicación para una organización del BDS llamada BADIL, en la que denunciaba la “colonización judía” y exigía el “derecho a retorno” palestino, lo cual derivaría en la destrucción de Israel.

El impulso demócrata llevó a Bitar a ocupar altos cargos de inteligencia

A pesar de su activismo antisemita, Bitar logró comenzar a trajar en la Oficina del Envíado para la Paz en Medio Oriente. Luego, como se mencionó anteriormente, pasó a desempeñarse como director del NSC para Asuntos Israelíes y Palestinos y como adjunto de Samantha Power, la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas entre 2013 y 2017, durante el Gobierno de Barack Obama. 

Greenfield señala que incluso mientras Bitar participaba en el activismo antiisraelí, también trabajaba como voluntario para la campaña de Obama y en las Naciones Unidas.

Tras la victoria de Donald Trump en las elecciones de 2016, Bitar se convirtió en el asesor general de los demócratas del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, desempeñándose como el principal asesor legal del representante Adam Schiff, de California, y tuvo un papel clave en el primer intento demócrata de impugnar a Trump. 

Greenfield menciona una serie de situaciones insólitas que se dieron durante la Administración Obama, cuando las organizaciones proisraelíes acudían a Washington D.C. para recibir informes de Bitar sobre la seguridad de Israel sin tener ni idea de quién era.

Según Greenfield, la izquierda sigue ganando las batallas políticas, incluso cuando los moderados y conservadores obtienen una victoria en las elecciones, porque entiende que tener a su gente en diversos organismos para formular políticas es más importante.Y esto puede observarse en el caso de Bitar, a quien Obama puso a cargo de la mesa del NSC sobre Israel, en tanto que Biden lo designó para que esté a cargo de la inteligencia de este organismo.

¿Cuán importante es el puesto para el que Bitar fue designado por Biden en 2021?

Según explica la periodista Caroline B. Glick en un artículo publicado en Jewish News Syndicate en 2021, el puesto de director senior de inteligencia en el NSC, con el que Biden premió a Bitar a pesar de su actividad antisemita, es uno de los más importantes en la comunidad de inteligencia de Estados Unidos. El director senior es el nodo al que fluye toda la inteligencia de todas las agencias. Él decide qué compartir con el presidente. Y en nombre del presidente, determina las prioridades para las operaciones y la recopilación de inteligencia.

Glick añade que el director senior también determina qué información compartirá la comunidad de inteligencia estadounidense con los servicios de inteligencia extranjeros. Asimismo, decide cómo relacionarse con la información que las agencias extranjeras comparten con Estados Unidos.

El puesto, señala Glick, tiene como objetivo definir la política exterior de la Administración Biden. Por lo tanto, debería estar ocupado por profesionales de inteligencia, pero extrañamente un activista que ha ayudado a organizar conferencias en las que se apoyó al terrorismo islámico fue premiado con el cargo luego del impulso que recibió del Gobierno de Obama.

La periodista comenta que cuando se corrió la voz sobre el nombramiento de Bitar, Fred Fleitz, exportavoz del NSC durante el Gobierno de Trump y antiguo oficial de la CIA, preguntó si Biden y el asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan aprobaron el nombramiento. Obviamente, indica Glick, Bitar no fue nombrado a pesar de su evidente apoyo a la desaparición de Israel, sino justamente por eso. 

¿La difícil relación mantenida con el líder israelí Benjamín Netanyahu habrá influido en la designación del activista antisemita? 

¿Biden da la espalda a Israel?

Recientemente, Joe Biden anunció que su Gobierno no le enviaría armas a Israel para su incursión militar en Rafah -el último bastión de Hamás en Gaza- debido a que el presidente estadounidense no está de acuerdo con esa operación de las FDI. 

La actitud de Biden generó el rechazo de los legisladores republicanos e incluso de algunos demócratas, como así también de importantes donantes.

Después de su polémico anuncio, el Gobierno estadounidense emitió una exención de sanciones para permitir la venta de armas a algunos países aliados del terrorismo, como el Líbano y Qatar.

El senador Ted Cruz apuntó contra Biden tras los anuncios realizados por el Gobierno. “Han sancionado a Israel e impuesto un embargo de armas. Mientras tanto, han gastado cientos de millones enviando ayuda a la Franja de Gaza controlada por Hamás, desmantelado las sanciones a Irán y ahora están suspendiendo las restricciones del Congreso para enviar armas a los enemigos de Israel como Qatar y Líbano”, expresó. Y añadió: “La política exterior de la Administración Biden va precisamente al revés. Joe Biden es el mejor amigo que Irán, Hezbolá o Hamás podrían tener”.

En medio de las tensiones entre la Administración Biden y el Gobierno israelí, el Departamento de Estado publicó el viernes 5 de mayo un informe de seis páginas donde concluyó que es “razonable” evaluar si Israel usó o no de forma ilegal armas estadounidenses en Gaza. El reporte fue realizado por la presión de varios legisladores demócratas que critican la ofensiva militar de las FDI en respuesta a la masacre perpetrada por Hamás y otros grupos terroristas palestinos el 7 de octubre. 

Tras las críticas recibidas por parte de republicanos y demócratas, Biden decidió avanzar en gestiones para destinar 1.000 millones de dólares en armas para Israel como una forma de enmendar su vínculo con Netanyahu.