Luisiana 'bloquea' a la OMS, la ONU y el Foro Económico Mundial

El gobernador Jeff Landry promulgó una ley para impedir que las tres instituciones "tengan jurisdicción y poder" sobre su estado.

El gobernador de Luisiana, Jeff Landry, promulgó una ley -SB 133- para impedir que la Organización Mundial de la Salud (OMS), Naciones Unidas (ONU) y el Foro Económico Mundial (FEM) "tengan jurisdicción y poder" sobre su estado, convirtiéndose así en el primer estado en tomar esta decisión.

"La Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial no tendrán jurisdicción ni poder dentro del estado de Luisiana. El estado de Luisiana o cualquier agencia, departamento, junta, comisión, subdivisión política, entidad gubernamental del estado, parroquia, municipio o cualquier otra entidad política no aplicarán ni implementarán ninguna norma, reglamento, tasa, impuesto, política o mandato de ningún tipo de la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial", reza la ley.

La representante republicana Kathy Edmonston, patrocinadora del proyecto de ley, defendió los intereses de Luisiana por tomar sus propias decisiones en vez de que tengan que obedecer a lo que les dicten organizaciones internacionales como la OMS, la ONU y el FEM. "Somos un estado soberano y queremos asegurarnos de que esta legislación así lo establezca", afirmó.

El proyecto de ley impulsado por el Partido Republicano llegó a la mesa del gobernador después de que la Asamblea Legislativa de Luisiana lo aprobase con una contundente mayoría. En el Senado ningún legislador se opuso, mientras que en la Cámara de Representantes la iniciativa recibió el voto afirmativo de 69 legisladores por 22 que lo rechazaron.

La frontal oposición de Luisiana contra la OMS

La proclamación de esta ley coincidió con la carta enviada por parte de 24 gobernadores republicanos -incluido Landry- a Joe Biden para frenar el objetivo de la OMS de controlar la sanidad mundial. En el escrito, los mandatarios solicitaron al presidente que no ceda la autonomía de Estados Unidos para gestionar posibles pandemias o crisis sanitarias que se produzcan en el futuro y no convertir al organismo en "una autoridad mundial".

"De adoptarse, estos acuerdos tratarían de elevar a la OMS de órgano consultivo a autoridad mundial en materia de salud pública. Según las enmiendas y el tratado propuestos, el director general de la OMS obtendría supuestamente poder unilateral para declarar una 'emergencia de salud pública de importancia internacional' (PHEIC) en los países miembros, extendiéndose más allá de las pandemias para incluir una serie de emergencias percibidas", escribieron los gobernadores. "Estamos comprometidos a resistir cualquier intento de transferir autoridad a la OMS sobre las políticas públicas que afectan a nuestros ciudadanos o cualquier esfuerzo de la OMS para afirmar tal autoridad sobre ellos".

Algunos gobernadores como Kristi Noem (Dakota del Sur) afirmaron que no se dejaron dominar en la pandemia del covid-19 por una "OMS controlada por la izquierda".

Al margen de los gobernadores, días atrás fueron 22 fiscales generales estatales los que se unieron para pedir a Biden que desafiase a la OMS y evitase que se convirtiese en "un gobernador mundial de la salud pública".